Se trata de una playa integrada en 150 hectáreas de terreno situada entre el Parque de Doñana y la carretera Torre de la Higuera-Mazagón. Formó parte de la donación que el Rey Alfonso X el Sabio hizo a la ciudad de Sevilla y no fueron incluidos en el proceso de desamortización del siglo XIX

Un jubilado sevillano, Gabino Carranza Márquez, y el abogado José María Font Ortiz, han descubierto que Sevilla tiene playa en propiedad a pesar de no contar con costa en su término municipal. Hace hace tres años  presentaron una denuncia ante el Ayuntamiento de Sevilla para que, en virtud del Reglamento de Bienes de las Entidades Locales, se procediera a la investigación sobre la titularidad de unos terrenos ubicados en los alrededores de “Torre de la Higuera”, en Matalascañas, de unas 150 hectáreas. Estos terrenos cuentan con una playa que colindante con los terrenos de la finca del Antiguo Coto Ibarra que se denomina World Hotel y la carretera Torre de la Higuera-Mazagón.

Los reclamantes expusieron en su día, que dichos terrenos no fueron incluidos en el proceso de desamortización del pasado siglo XIX, quedando como zona residual de lo que se denominó “Cazadero Real” y más tarde “Coto de Doñana”. La zona en concreto, formó parte de la donación que el Rey Alfonso X El Sabio hizo a la ciudad de Sevilla en el privilegio rodado correspondiente al año 1255 como patrimonio común de sus vecinos. Entienden Gabino Carranza y José María Font que es el Ayuntamiento de Sevilla el que posee la totalidad y plenitud de los derechos de propiedad de aquellos terrenos.


Fruto de investigaciones como la que estos dos sevillanos instaron a poner en marcha al Ayuntamiento, se descubrió la propiedad de los castillos de Cortegana, Fregenal de la Sierra, Aroche, Cumbres Mayores, Alcalá de Guadaíra o Almonaster que conforman o pertenecen al patrimonio del Ayuntamiento de Sevilla, que ha ido cediendo poco a poco la propiedad de algunas de estas fortalezas a los municipios donde se encuentran ubicadas, pues en la mayoría de los casos forman parte de sus señas de identidad.

El estudio llevado a cabo por los responsables de Patrimonio del Ayuntamiento de Sevilla parece apuntar a que, efectivamente, los terrenos en cuestión y la playa son propiedad de la ciudad de Sevilla. Tras su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia de Sevilla y de Huelva, así como la comunicación pertinente al Estado y la Junta de Andalucía y su correspondiente periodo de alegaciones, debe abrirse un periodo de prueba documental, pericial y testifical.

Ambos sevillanos obtendrían un suculento premio o indemnización por haber “descubierto” este patrimonio de la ciudad. El Real Decreto que aprobó en 1986 el Reglamento de Bienes de las Entidades Locales contempla la entrega del 10% del valor líquido que la Corporación obtenga de la enajenación de los bienes investigados a instancias de Carranza y Font.