Los jugadores sevillistas, durante el entrenamiento del lunes en el escenario del partido.

Una victoria hoy ante el Spartak le permitiría sellar la clasificación en el próximo partido en casa, el 1 de noviembre, y una derrota complicaría la clasificación

El Sevilla FC tratará de encarrilar esta noche en Moscú su clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones con un triunfo ante el Spartak que le permitiría sellar el pase de forma matemática en el siguiente partido, el 1 de noviembre en el Sánchez-Pizjuán, ante los moscovitas, quienes por su parte tienen la posibilidad de alcanzar hoy el liderato del grupo con una victoria que se les resiste en competición europea desde hace cinco años.

Los de Berizzo deberán mejorar las prestaciones ofrecidas en el último choque liguero en San Mamés, donde las deficiencias ya exhibidas en anteriores compromisos se vieron esta vez penalizadas por un rival al que no costó mucho defender la escuálida ventaja obtenida tras un error defensivo de los sevillistas.

Una victoria hoy dejaría expedita la clasificación del Sevilla FC para octavos, pero la tarea no se antoja sencilla, pues ya pasó por aquí el Liverpool y fue incapaz de conseguirla (1-1). Ese empate permite hoy a los de Berizzo llegar como líderes en solitario del grupo, a la vez que mantiene abiertas las posibilidades de clasificación de los rusos, que pasan por ganar al menos uno de sus dos partidos con los nervionenses.


El Spartak se encuentra en el mejor momento de la temporada tras acumular nueve partidos sin conocer la derrota -4 triunfos y 5 empates en todas las competiciones- y ha recuperado a dos de sus mejores hombres, el ruso Denis Glushakov y el holandés Quincy Promes, claves en la victoria del pasado viernes ante el Ajmat checheno (1-2).

Berizzo reservó a Banega, Mercado, Sarabia, Escudero, Nolito y Muriel el pasado sábado en Bilbao con la idea de tenerlos en condiciones para el decisivo choque de hoy, en el que la principal duda es saber si Kjaer está completamente recuperado del golpe en la tibia que sufrió el sábado, en cuyo caso formaría en el eje de la zaga junto a Lenglet, al que acompañaría Mercado en caso contrario.

El Sevilla comparece con la baja de N’Zonzi, por lo que será Pizarro quien ejerza las funciones de pivote en solitario -tanto el argentino como el francés rinden mejor así, según admite el propio Pizarro-, y la zona ofensiva habrá bastantes cambios respecto al último partido, con titularidad segura para Banega y muchas posibilidades para Sarabia, Muriel y Nolito, que desde el 9 de septiembre solo ha sido titular en uno de los seis partidos disputados por el Sevilla -ante el Maribor- por culpa de una lesión que le ha impedido adquirir su punto de forma óptimo, del que aún parece estar lejos.

El Sevilla FC necesita dar un golpe en la mesa para despejar las dudas que su juego levanta en estos primeros compases de la temporada, especialmente ahora que el calendario se endurece. No lo hizo en Bilbao y tiene ocasión de hacerlo hoy en Moscú, donde una victoria le abriría de par en par las puertas de los octavos de la Champions y un empate también habría que valorarlo como buen resultado. Una derrota, sin embargo, lo dejaría fuera de los dos primeros puestos casi con toda seguridad, así que el partido se las trae y es mucho el prestigio, y los millones, que hay en juego.

Spartak Moscú: Selijov; Kombárov, Dzhykiya, Bocchetti, Taksi, Yeschenko; Fernando, Glushakov, Samédov; Promes y Luis Adriano.

Sevilla FC: Sergio Rico; Corchia, Mercado, Lenglet, Escudero; Pizarro; Sarabia, Franco Vázquez, Banega, Nolito; y Muriel.

Árbitro: Gianluca Rocchi (Italia).

Estadio: Otkrytie Arena.

Hora: 20.45