Se la trasladó a su madre cuando era un alevín el hoy responsable del área de captación de la cantera bética, Miguel Calzado, entonces a las órdenes de Pablo Blanco en el club sevillista

Fabián Ruiz, una de las grandes revelaciones de la temporada y pilar del emergente Real Betis de Quique Setién, rechazó una suculenta oferta para enrolarse en las filas del Sevilla FC… hace más de diez años, cuando apenas era un alevín y ya apuntaba muy buenas maneras, tantas que el máximo responsable de la cantera sevillista, Pablo Blanco, tras someterle a un estrecho seguimiento, mandó a un emisario a su pueblo, Los Palacios, para que hablara con su madre, Rosario, y con su tío para intentar reclutarlo, aunque no hubo manera. Su beticismo le hizo decir no a la jugosa oferta recibida.

El emisario del Sevilla FC no fue otro que Miguel Calzado, que por esa época trabajaba en el área de cantera y luego estuvo varios años en la dirección deportiva del club nervionense, antes de marchar al Málaga CF -donde estuvo temporada y media dirigiendo la Academia- y de ahí al Real Betis, pues el pasado mes de octubre Lorenzo Serra lo reclutó para reforzar y dirigir el área de captación de la entidad verdiblanca, de la que Calzado había sido socio con anterioridad en diversas etapas.

Por esa época, los años posteriores a la última Copa del Rey ganada por el Real Betis en 2005, Fabián, nacido el 3 de abril de 1996, era un menudo -el estirón lo pegó tarde- pero muy firme valor de la cantera bética y en los derbis de benjamines, alevines o infantiles solía verse las caras con Dani Ceballos, que de los 8 a los 13 años militó en el Sevilla FC, que lo dejó marchar por unos problemas en los bronquios y su físico endeble, por lo que regresó al equipo de su pueblo, el Utrera, en edad cadete. El Real Betis se haría con los servicios de Ceballos dos años después por recomendación de Aurelio Santos y Jesús Sánchez, que luego marchó a trabajar a la secretaría técnica del Sevilla FC. El primer sueldo de Ceballos en el Betis, en edad cadete, fue de 60 euros mensuales para pagarse el tren desde Utrera, para que se hagan una idea del ‘ofertón’ que rechazó Fabián unos años antes.


El menudo rubito de Los Palacios llegó a marcar cuatro goles en uno de esos derbis y en el Sevilla decidieron ir en firme a por él. Miguel Calzado se citó en un bar de Los Palacios con la madre y el tío del jugador con una jugosa oferta sobre la mesa: un salario mensual de 1.200€ que a la familia le venía de perlas. Estamos hablando de un alevín. Pero la madre, tras las pertinentes consultas, dijo que no.

Manuel Castaño, por entonces consejero encargado de la cantera en el Betis, consiguió que Lopera accediera a contratar a la madre de Fabián para trabajar en la lavandería del club, donde aún hoy permanece – antes solía hacerlo de forma esporádica de jornalera-, así que ésta pudo rechazar la oferta para que su hijo se fuera al eterno rival, pues el sueño del niño era jugar en Primera con el Real Betis.

“En mi caso hemos pasado por situaciones muy difíciles. Mi madre ha tenido que sacar adelante a tres hermanos sola. Se ha sacrificado mucho para darme a mí lo que más me gustaba: el fútbol. Ahora no tengo más remedio que darle las gracias, gracias a ella estoy donde estoy”, recordaba hace unos meses Fabián, cuando fue convocado por vez primera para la selección sub 21.

Hoy Fabián es una de las sensaciones de la Liga, la noche de Reyes vio cumplido uno sus grandes sueños al marcar el 0-1 antes de cumplirse el minuto de juego en su primer derbi en el Sánchez-Pizjuán como titular (3-5 acabó) y este verano, a buen seguro, habrá más de un equipo dispuesto a poner sobre la mesa los 30 millones de euros fijados en su cláusula de rescisión. En el FC Barcelona buscan sustituto para Iniesta y ya el pasado verano pujaron por él. Los azulgrana volverán a la carga, seguro. El Sevilla FC no parece que lo vaya a volver a intentar. Ya saben de qué pié cojea.

 

Fabián, junto a su madre, hermanos y familiares, en el césped del Benito Villamarín tras firmar su renovación en enero. / RBB