El vallisoletano dio el pase a Rubén Cano para anotar el gol que clasificaba a la selección para el Mundial de Argentina’78 el mismo día que el del Polígono hacía el 1-0  a Yugoslavia con la sub 21 en Elche

Este jueves 30 de noviembre de cumplen 40 años del debut de Julio Cardeñosa como internacional con la selección española de fútbol y del gol de Rubén Cano a Yugoslavia en el ‘Pequeño Maracaná’ de Belgrado, un tanto que clasificó a España para el Mundial de Argentina de 1978 y puso fin a doce años de ausencia del máximo torneo futbolístico mundial, pues la selección no estuvo presente en Alemania’74 ni en México’70.

Ese mismo 30 de noviembre de 1977 debutó Rafael Gordillo en Elche como internacional con la selección sub 21, que también se impuso 1-0 a Yugoslavia con un gol suyo. Ese sería el único partido que Gordillo, entonces con 20 años, jugó con la sub 21, pues pronto daría el salto a la absoluta.


Yugoslavia, la bestia negra de España

Aquel partido contra Yugoslavia, que nos había cerrado el paso al Mundial de 1974 en un partido de desempate disputado en Francfort (1-0, gol de Katalinski) y también quedó por delante nuestra en el grupo de clasificación al Mundial de México 1970 (se clasificó Bélgica por delante de Yugoslavia, España y Finlandia) pasó a los anales como la ‘Batalla de Belgrado’ por la tremenda dureza con la que se emplearon los balcánicos ante más de 100.000 enfervorizados hinchas, a los que las autoridades gubernamentales de la república comunista de Yugoslavia que presidía de manera vitalicia el Mariscal Tito habían dado la tarde libre para asistir el partido.

 

 

El botellazo a Juanito y el peroné roto a Pirri

Pirri se tuvo que retirar del campo lesionado a los trece minutos de partido, con fisura de peroné, tras dos durísimas entradas de Susic y Kustudic -que luego jugaría en el Hércules-, y el recordado Juan Gómez ‘Juanito’ fue alcanzado por un botellazo de cristal lanzado desde la grada que impactó en su cabeza y lo dejó KO cuando fue sustituido y no se le ocurrió otra cosa que saludar al público con el pulgar hacia abajo, pues desde cinco minutos antes ya ganaba España 0-1 y los yugoslavos necesitaban marcar tres para ganar por dos de diferencia y eliminarnos. En los minutos finales hubo varias tanganas, con puñetazos, patadas, agarrones de pelo y todo tipo de lanzamiento de objetos desde la grada.

El gol español fue anotado por Rubén Cano tras un balón centrado por Julio Cardeñosa cuando parecía que se perdía por la línea de fondo. El fino centrocampista bético, que meses antes se había proclamado campeón de la I Copa del Rey en la final ante el Athletic, debutaba ese día con la selección española que adiestraba desde 1969 el húngaro (apátrida y español desde 1951) Ladislao Kubala. “Ha sido el partido más duro que he disputado en mi vida”, no se ha cansado de repetir Cardeñosa desde entonces.

El balón de la batalla lo tiene Cardeñosa

El Flaco guarda como reliquia el balón de ese partido. El árbitro pitó el final cuando él lo conducía y, en medio del tumulto, lo escondió debajo de la camiseta e hizo oídos sordos cuando el señor Burns, que así se llamaba el colegiado, trató de confiscárselo. En el túnel de vestuarios algún jugador yugoslavo quiso arrebatárselo de malos modos, pero la aparición de Tarzán Migueli dio buena cuenta de los balcánicos, a quienes apartó a empellones mientras gritaba a Cardeñosa “¡corre canijo!” y este ponía pies en polvorosa hasta el vestuario, donde una vez recuperó el conocimiento Juanito hubo fiesta por todo lo alto.

Kubala también había convocado para ese choque a otros dos jugadores béticos, Javier López y Sebastián Alabanda, aunque finalmente fueron los descartes de la lista de 18 y presenciaron el partido desde el banquillo, donde no pararon de caer objetos durante toda la tarde. Antonio Benítez y Antonio Biosca -que finalmente acudiría el Mundial de Argentina junto a Cardeñosa– también habían entrenado semanas antes con Kubala y el resto de internacionales para preparar tan trascendente choque, la mayor alegría recibida por los aficionados al fútbol en España desde el triunfo en la Eurocopa de 1964 ante la URSS, trece años antes.

Gordillo debutó de extremo y marcó de cabeza ese mismo día con la sub 21

Ese mismo día (30 de noviembre de 1977) debutaba Rafael Gordillo con la selección española sub 21 que dirigía el ex central azulgrana Gustavo Biosca (que solía marcar y darle cera a mi padre, Josep Elías Bonells, cuando este era delantero centro del Sant Andreu y se medían en los partidos de entrenamiento que habitualmente jugaba el equipo cuatribarrado contra el Barça a mediados de los años cincuenta). Gordillo jugó ese día de extremo izquierdo y marcó el gol tras un centro de Varela, al que en la segunda parte supliría otro que luego sería bético, José Cano ‘Canito’.

Gordillo solo jugó un partido con la sub 21 -en esa selección estaban el portero Manzanedo, Alexanko, Verdugo, Goikoetxea, Tente Sánchez, Carlos, Roberto López Ufarte, Pelayo (que en la 79/80 llegó a jugar en el Betis, procedente del Racing), o el mencionado Canito, entre otros- y fue el autor del gol del triunfo ante los yugoslavos, que ya tenían asegurada su clasificación para el Campeonato de Europa.

En marzo de 1978 debutó Gordillo con la absoluta, aunque Kubala no lo llevó al Mundial de Argentina’78, y fue a partir de 1980 -tras ascender a Primera con el Betis, que bajó al año siguiente de ganar la Copa- cuando el del Polígono se hizo indiscutible con la selección nacional, con la que disputó 75 partidos, el último en junio de 1988, más de diez años después de su debut.

La ficha técnica de la batalla de Belgrado

YUGOSLAVIA: Katalinic; Hatunic, Muzinic, Stojkovic, Buljan; Hadziabdic, Trifunovic, Sead, Susic (’64 Halilhodzic), Surjak; Popivoda (’64 Vukotic), Hustodic y Safer Susic.

ESPAÑA: Miguel Ángel; Marcelino, Pirri (13′ Olmo), Migueli, Camacho; San José*, Leal, Asensi, Cardeñosa*; Juanito (’76 Dani) y Rubén Cano.  (*) Debutantes

Árbitro: K.H. Burns (Inglaterra)

GOL: 0-1, min 71.- Rubén Cano remata con el tobillo un apurado centro de Julio Cardeñosa desde la izquierda.