El albero “argentino” de Sevilla que nos hizo Campeones del Mundo. 75 Aniversario del Baloncesto sevillano en un nuevo libro

Una pista de albero junto al Pabellón de Argentina de la Exposición Iberoamericana de 1929, que en aquel tiempo era la sede de la Escuela de Mandos de Falange (en 1949 se convirtió en el Instituto Murillo y hoy es la sede del Conservatorio de Música y Danza), así como algunos patios de colegios, entre ellos el del Instituto San Isidoro, el Grupo Escolar Padre Manjón o el de los Hermanos Maristas de San Pablo, son algunos de los escenarios donde se desarrollaron en Sevilla las primeras competiciones de un incipiente deporte conocido como baloncesto, hasta que en 1950 se inauguró como gran novedad la pista con suelo de cemento en el cine de verano Campoamor de la carretera de Carmona, considerada por ello como una de las mejores de España.

Así lo cuenta el libro “75 aniversario del baloncesto sevillano. Del Sevilla al Betis”, una minuciosa obra con una abundante documentación gráfica que recopila la historia de este deporte en la provincia desde sus orígenes hasta nuestros días y que saldrá a la luz a primeros del próximo mes de diciembre.

El libro, escrito a varias manos por Miguel Gallardo, Leo Chaves, Antonio Ruiz y Sara Gallardo, y en el que también colaboran muchos de los informadores que dedicaron buena parte de su tarea a informar de baloncesto (Alejandro Delmás, Manolo Valverde, Ismael Medina…), ha escogido la fecha de 1946, año de creación de la Federación Sevillana, como punto de arranque, si bien desde unos años antes y durante la Guerra Civil española, se tienen noticias ciertas del desarrollo de unas incipientes competiciones ocasionales, sobre todo en torno a las organizaciones juveniles de Falange, tanto masculinas como femeninas, y el Sindicato Universitario (SEU), así como en algunos colegios y clubes deportivos de la ciudad.

 

 

Según la editorial, “el verdadero impulsor del Baloncesto en Sevilla fue un profesor de gimnasia del Instituto San Isidoro, el teniente de Infantería Plata”, aunque hubo muchos otros pioneros que se fueron sumando a la práctica deportiva del basket hasta conseguir verdadero arraigo en la ciudad.

Aunque las primeras competiciones federadas comenzaron a partir de entonces (en la temporada 1947/48), se tiene noticia de la celebración de torneos ocasionales previos, de exhibiciones realizadas en diversas instalaciones repartidas por toda la ciudad e incluso de un campeonato provincial en 1944 que contó con la participación de equipos de la capital, de Écija, de Carmona, de Utrera y “El Coyote” de Camas.

En la primera Liga provincial participaron equipos como el ya mencionado del Instituto San Isidoro, además de un equipo de Hispano Aviación, otro del Instituto Nacional de Previsión, el Calavera (tercer club deportivo más antiguo de la ciudad hispalense, tras Sevilla y Betis), el Campeador, el Alcalá, el Rayo y varios equipos del Frente de Juventudes. Y ya desde la temporada 1950/51 comienza la competición escolar con la incorporación pionera del San Fernando, nombre que llevaba entonces el equipo del Colegio Maristas de San Pablo, que al trasladarse a Los Remedios también pasó a denominarse así el colegio.

Un hito en la historia de este deporte en Sevilla lo supuso la celebración de un partido de exhibición el 11 de diciembre de 1960 en el Estadio Benito Villamarín (entonces denominado Stadium Heliópolis). La portada del libro está dedicada precisamente a aquel día en que se enfrentaron ante casi 20.000 asistentes un equipo de la ciudad y un remedo de los Harlem Globertrotters, con la típica equipación, pero formado por militares de la Base de Rota (Cádiz) y denominado United States Stars.

Ya en 2006 la Consejería de Cultura y Deportes editó una obra en torno a los 75 años de desarrollo de este deporte en Andalucía, que ahora amplía su foco con más atención y detalle sobre Sevilla y su provincia, dando repaso a acontecimientos únicos, como la llegada de los primeros tableros transparentes a nuestra ciudad, la vinculación de este deporte con las Bases americanas de San Pablo, Morón y Rota, la fundación del Club Amigos del Baloncesto, la incorporación de secciones de basket a los dos grandes clubes y otras muchas anécdotas e hitos singulares del baloncesto sevillano, que tal vez alcanzó su mayor protagonismo con la llegada a la presidencia de la Federación Española del extremeño-hispalense José Luis Sáez, bajo cuyo mandato las Selecciones masculina y femenina se convirtieron en el primer equipo de Europa y segundo del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos, y se organizó en nuestro país la Copa Mundial de Basket 2014, además de haberse proclamado por primera vez Campeona del Mundo en 2006 en categoría masculina.

Más tarde, en 2019, España, ya sin Sáez al frente, volvería a proclamarse Campeona del Mundo en China, esta vez frente a la selección de Argentina, curiosamente, la misma nacionalidad de aquel Pabellón de la Exposición de 1929 donde empezó a practicarse (sobre suelo de albero) este bello deporte en nuestra ciudad.




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