“Tener epilepsia no aumenta el riesgo de contraer coronavirus”

Por el Día Internacional de la Epilepsia, que afecta en España a 400.000 personas y a 50 millones en todo el mundo, los neurólogos subrayan que no existen contradicciones para que un paciente epiléptico reciba la vacuna Covid

 

 

Padecer epilepsia no aumenta el riesgo de contraer coronavirus ni empeora el pronóstico Covid. Según ha indicado el responsable de la Unidad de Epilepsia del Centro de Neurología Avanzada (CNA), Juan R. Uranga, “no hay evidencia científica de que las personas diagnosticadas solo de epilepsia tengan un sistema inmunológico debilitado, por lo que estas personas no se deben considerar inmunocomprometidas y su sistema inmunológico no es inmunodeficiente”.

Por tanto, en cuanto a la vacunación del SARS-Coronavirus-2 en pacientes con epilepsia o con toma de fármacos antiepilépticos, Uranga comparte con la Sociedad Española de Epilepsia que actualmente, no existen contraindicaciones para recibir la vacuna por el hecho de tener epilepsia o tomar fármacos antiepilépticos.

Y añade que, aunque no existen evidencias de que la vacuna por sí misma induzca o desencadene crisis epilépticas es necesario seguir el protocolo habitual de vacunación por el que los pacientes epilépticos deben comunicar al médico prescriptor de la vacuna la causa de la epilepsia, cualquier reacción a algún fármaco y la medicación que tiene prescrita.

El experto en la materia, reconocido a nivel europeo y que ha realizado estas declaraciones con motivo del Día Internacional de la Epilepsia que se celebra el próximo lunes 8 de febrero, ha querido tranquilizar así a un colectivo de afectados que alcanza en España a 400.000 personas y que sobrepasan los 50 millones de afectados en todo el mundo.

Uranga ha explicado que “es importante tener en cuenta que la mayoría de los medicamentos anticonvulsivos no afectan el sistema inmunitario”. No obstante, es posible que estas personas estén tomando medicamentos para controlar las convulsiones que también puedan afectar a su sistema inmunitario como, por ejemplo, ACTH, esteroides, everolimus o inmunoterapias”, aunque reconoce que estos tratamientos suelen ser minoritarios.

El neurólogo del CNA ha matizado que, cuando una persona con epilepsia se enfrenta a otra enfermedad, especialmente con fiebre, puede ver un cambio o un aumento en sus crisis epilépticas”. Esto se debe a que “la enfermedad es un estresor físico y emocional para el cuerpo que podría provocar que las crisis epilépticas fuesen más probables”. “Lo mismo sucede si alguien está enfermo con el Covid-19”, ha dicho.

Sin embargo, “la información temprana de los países donde se han producido brotes sugiere que el riesgo de empeorar las crisis epilépticas con el Covid-19 parece ser bajo para la mayoría de las personas con epilepsia”.

“Las crisis epilépticas no son un síntoma del Covid-19”, ha enfatizado Uranga. “Quizás en la etapa final de un coronavirus grave puedan dañarse otros órganos del cuerpo, incluido el cerebro pero esto también sucede con otras infecciones respiratorias”. Sería con estas circunstancias cuando podrían producirse crisis epilépticas con el Covid-19, incluso en una persona sin epilepsia crónica”.

Uranga ha denunciado que, “a pesar de que este trastorno neurológico que afecta a más de 400.000 personas en España es muy frecuente, existe un gran desconocimiento sobre las características de la enfermedad” y ha asegurado que “todos podemos tener una crisis epiléptica aislada ante determinados factores que atacan nuestro cerebro, aunque eso no significa que padezcamos la enfermedad”.

Se trata de las conocidas como crisis agudas sintomáticas y no precisan de tratamiento antiepiléptico a largo plazo. Según el neurólogo, las causas de la epilepsia varían con la edad por lo que “se pueden producir crisis en una etapa determinada de la vida y con el tiempo cesan, como en el caso de las epilepsias benignas de la infancia que van a ser las únicas epilepsias que se curan”.

Para el especialista, lo más importante en la lucha contra esta enfermedad son las pruebas de diagnóstico que, aunque no en todos los casos, “permitan identificar el origen de la enfermedad, lo que facilita enormemente la elección del tratamiento más apropiado”.

Además, el doctor ha incidido en lo revolucionario de las nuevas técnicas para combatir la epilepsia refractaria a los fármacos. En este caso “se debe localizar la zona donde se originan las crisis, denominada zona epileptogénica, que es la que se debe resecar para dejar al paciente sin crisis”. Esto es posible en las epilepsias de inicio focal, en una zona del cerebro, no en las epilepsias generalizadas que solo podrían beneficiarse de las técnicas de cirugía paliativa”, ha dicho Uranga.

El especialista del CNA ha destacado los avances en el tratamiento de la epilepsia que evitan las crisis en la mayoría de los pacientes. Así, desde el Centro de Neurología Avanzada se han desarrollado estudios con electrodos profundos, tratamiento con termocoagulación cerebral en epilepsia, técnicas quirúrgicas en cirugía de epilepsia infantil como la callosotomía, hemisferectomía funcional y cirugía precoz en niños para disminuir las secuelas neuropsicológicas y conductuales en síndromes epilépticos que condicionan epilepsias de difícil control.

La mayoría de las técnicas quirúrgicas consisten en una cirugía abierta con muy bajo riesgo de mortalidad, menor del 1 por ciento, y complicaciones. Son cirugías que habitualmente requieren poco tiempo de ingreso y recuperación, entre dos y tres semanas el paciente puede recuperar su actividad previa y no suelen precisar de más de tres a cuatro días de ingreso.

El Centro de Neurología Avanzada cuenta en su sede central en Sevilla con más de 900 metros cuadrados, convirtiéndose en el mayor centro neurológico extrahospitalario del país, y que junto con las sedes satélites (CNA) en Huelva, Jerez de la Frontera, Chiclana de la Frontera y Málaga, realizan más de 18.000 consultas al año con un seguimiento personalizado y continuado al servicio del paciente.

Para conmemorar el Día internacional de la Epilepsia, en la fachada de la sede principal de CNA se ha descolgado un gran desplegable con el lema de este año ‘50 millones de pasos’ con el fin de concienciar y conseguir fondos para las organizaciones de epilepsia en todo el mundo. Se trata de una forma de solicitar en esta edición de 2021 el apoyo de todos dando 50 millones de pasos que empezaron a contarse alrededor del mundo, desde ayer jueves y hasta el próximo lunes 8 de febrero, en favor de esta causa.




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