La Unidad de Gestión Clínica de Hematología del Hospital Universitario Virgen del Rocío ha realizado con éxito la primera infusión de linfocitos T reguladores que se practica en España para el tratamiento de la enfermedad injerto contra receptor. El paciente beneficiado de esta técnica, de 51 años, recibió hace seis años un trasplante de progenitores hematopoyéticos que se ha complicado con una enfermedad injerto contra receptor crónica.

Ante esta situación, su hermana, donante de los progenitores hematopoyéticos, se ha sometido a una nueva donación, en este caso de linfocitos de la sangre. Ambos se recuperan favorablemente en sus domicilios.


Según un comunicado, la técnica empleada es de elevada complejidad, ya que requiere la extracción de linfocitos del donante mediante aféresis para su posterior manipulación en una sala blanca perfectamente acondicionada en el laboratorio. El procedimiento permite seleccionar específicamente una población de linfocitos, llamados linfocitos T reguladores, capaces de controlar esta complicación postrasplante. El procedimiento se ha desarrollado en el marco de un proyecto europeo H2020 en el que participan otros países (Portugal, Bélgica, Alemania)

Los linfocitos T reguladores tienen como misión controlar la actividad del resto de linfocitos y del sistema inmune, evitando una activación excesiva que podría conducir, por ejemplo, al desarrollo de enfermedades autoinmunes.

Igualmente, tras un trasplante, los linfocitos T reguladores permiten controlar la actividad del sistema inmunológico evitando así la activación del resto de poblaciones linfocitarias que pueden generar daños en órganos sanos del paciente ocasionando la enfermedad injerto contra receptor. El desarrollo de esta complicación, de hecho, se ha relacionado en numerosos estudios con un número insuficiente o una función inadecuada de los linfocitos T reguladores después del trasplante, de manera que su infusión permite “equilibrar” nuevamente la respuesta inmune.

Los profesionales de la Unidad de Gestión Clínica de Hematología, liderados por José Antonio Pérez Simón y Francisco José Márquez Malaver, llevan una década investigando nuevas estrategias experimentales para reducir el riesgo de enfermedad injerto contra receptor tras un trasplante hematopoyético.

Su experiencia en estos procedimientos es muy elevada dado que han practicado un total de 1.974 trasplantes de médula u otras fuentes de progenitores hematopoyéticos en los 30 años que llevan de actividad en el Hospital Universitario Virgen del Rocío. Estos trasplantes engloban, además de los de médula, los de sangre de cordón umbilical y sangre periférica, según sea la procedencia de las células madre.

En concreto, esta solidaridad ha hecho posible que los profesionales del hospital sevillano hayan efectuado 1.157 trasplantes autólogos (del mismo paciente), 458 alogénicos familiares HLA-idéntico, 310 alogénicos de donante no emparentado, y 49 alogénicos haploidénticos desde que se iniciara esta actividad en el año 1988. También cabe destacar la actividad infantil, ya que han realizado 225 trasplantes en menores de 14 años, de los que 136 son alogénicos y otros 89 fueron autólogos.

De hecho, se encuentra entre los tres hospitales españoles que más trasplantes de progenitores hematopoyéticos efectúa (sean de médula ósea, sangre periférica o de sangre de cordón umbilical), unos 140 aproximadamente cada año, de los que la mitad suelen ser autólogos y la otra mitad alogénicos.

Además, es Centro, Servicio y Unidad de Referencia (CSUR) para el trasplante alogénico infantil de progenitores hematopoyéticos que practican la unidad multidisciplinaria integrada por hematólogos y pediatras especializados todos en hematología pediátrica, e integrados en la UGC de Hematología.