San Francisco ha llegado a Sevilla. Y lo ha hecho en la plaza del mismo nombre. Un nuevo lugar para las eternas tardes y noches sevillanas. Una preciosa casa de tres plantas a elegir según los gustos rematada por eso que en Sevilla disfrutamos todo el año, la azotea.
Ellos mismos invitan a los que ya han cumplido la treintena de años, quizá por ello Peter Pan nos acompañó en la inauguración. Campanilla no tuvo que usar sus polvos mágicos, había magia suficiente, y el Capitán Garfio nos animaba a ser un poco pícaros. Aunque no deben abstenerse de ir los más jóvenes.
El Club San Francisco se integra en la céntrica plaza apoyando paralelamente los actos culturales que se desarrollan en ella durante todo el año. Una apuesta por el respeto a Sevilla unido a la diversión, algo que no está reñido. Gracias.