Se lidiaron cinco toros de Núñez del Cuvillo de presentación aceptable, los dos primeros bastante justitos de fuerza. El resto, mansos. El cuarto toro, sobrero de Hermanos Sampedro, quedó inservible tras el tercio de varas

Morante: (Nazareno y oro) dos descabellos tras estocada precedida de tres pinchazos. Un aviso y palmas; bronca tras dos pinchazos y bajonazo.

Manzanares: (burdeos y azabache) Media estocada y ovación con petición de oreja; Dos pinchazos, uno de ellos hondo. El toro acabo echándose. Ovación tras un aviso.

Daniel Crespo: (blanco y oro) Estocada baja. Oreja con petición de la segunda; estocada baja. Oreja.


 

Primer festejo de abono de la temporada taurina en El Puerto de Santa María en el que hubo de todo. Daniel Crespo, que tomaba la alternativa de manos de Morante de la Puebla y actuando como testigo José María Manzanares, toreó con gusto, y aunque los toros estaban bastante limitados de fuerza, consiguió demostrar al respetable su buen hacer y su valentía, lo cual propició que saliera por la puerta grande de nuestra Real Plaza.

El de La Puebla del Rio, comenzó la faena a su primer toro con mucho gusto y el arte al que nos tiene acostumbrado, el quite lo hizo por chicuelinas que hicieron las delicias del público presente que llenaba casi tres cuartos de plaza. El segundo toro de su lote tuvo que ser devuelto a los corrales, saliendo a sustituirle uno de Hermanos Sampedro al que no quiso ni mirar. Tras un tercio de varas en el que el animal quedó inutilizado, Morante se limitó a entrar a matar. Tras dos pinchazos y un bajonazo, se organizó una bronca monumental, siendo el torero objeto de abucheos, pitadas e incluso insultos y almohadillazos. Un espectáculo lamentable.

 

José María Manzanares se encontró con el peor lote de la tarde. Aunque el ganado no lo ayudó, el torero alicantino sacó de esos mansos todo lo que pudo, lo cual le fue reconocido desde los tendidos, recibiendo una gran ovación y petición de oreja en su primero y ovación en el quinto de la tarde.