¿Practicas deporte y tienes problemas de visión?, piensa en usar lentes de contacto

Las personas con problemas de visión saben lo complicado que resulta practicar determinados deportes. Por suave que sea la actividad, las lentes representan una incomodidad y no solo por el peligro de que se rompan. Se empañan y ensucian a menudo y son un verdadero hándicap para la práctica de deportes intensos, que exigen seguridad y libertad de movimientos.

Por suerte, estos problemas tienen solución y consiste en utilizar lentes de contacto. Pero, ¿qué ventajas presentan las lentillas en el deporte?, ¿cuáles son las más adecuadas? Como veremos, las más recomendables son las lentillas diarias, que pueden adquirirse por internet a precios rebajados.

Lentillas para deportistas, ¿por qué?

Las lentes de contacto ofrecen múltiples ventajas para las personas deportistas. Cualquier tipo de alteración visual, como la miopía, el astigmatismo, la hipermetropía o la vista cansada, pueden corregirse ahora con lentes de contactos y sin necesidad de pasar por quirófano.

Seguridad

Los deportes intensos, en especial las actividades de contacto, pueden poner en riesgo nuestra integridad física. El problema se acrecienta con el uso de gafas. Un golpe en la cara, una caída o un movimiento brusco pueden propiciar que las lentes se claven o que se rompa un cristal de manera fortuita.

Con las lentillas, estas complicaciones desaparecen. Los deportes pueden practicarse libremente sin que las gafas representen un impedimento. Esta particularidad es especialmente interesante en los deportes que precisan máscaras protectoras, como algunas artes marciales.

Campo de visión más amplio

Las gafas restringen el campo de visión y en este sentido nunca podrán competir con las lentillas. Para poder abarcar una zona de visión amplia y similar al ojo humano tendríamos que llevar lentes con cristales muy grandes y eso puede resultar incómodo y antiestético.

Las lentillas, como las que comercializa la web especializada Lentiamo, ofrecen una excelente visión periférica que permite ver con claridad en todas direcciones. La sombra de las monturas no existe; es una visión nítida, amplia y sin obstáculos.

Nitidez en todo momento

Los cambios de temperatura pueden hacer que los cristales de las gafas se empañen y dificulten la visión. Luego está  el problema de la suciedad. Las gafas se manchan con suma facilidad y es preciso estar constantemente limpiándolas para poder tener una visión perfecta. Otra dificultad añadida son los rayones. Mantener unos cristales impolutos y sin ningún arañazo es prácticamente imposible, sobre todo cuando se practica algún deporte.

Con las lentes de contacto, esas complicaciones se minimizan. Además, si optamos por el modelo de uso diario estrenaremos lentillas cada día. Las exigencias en materia de higiene o el posible deterioro de la lente pierden importancia, porque son de tipo desechable y se reemplazan diariamente.

Libertad de movimientos

La actividad física exige una completa libertad de movimientos. Saltar, correr, flexionarse, golpear, esquivar, sumergirse… todas estas acciones pueden resultar muy complicadas cuando se necesitan gafas. Por eso las lentes de contacto son, hoy  por hoy, insubstituibles. Solo la cirugía ocular podría hacer sombra a las lentillas y esa opción no siempre es viable.

¿Qué lentillas elegir?

El mercado de las lentes de contacto es amplio. La investigación avanza rápidamente y cada año aparecen novedades que ayudan a satisfacer las necesidades específicas de los usuarios.

En la actualidad, las lentillas que ofrecen mejores resultados en el ámbito de los deportes son la diarias, que se desechan después de utilizarlas y no precisan mantenimiento. De esta manera, el deportista se olvida de la limpieza de sus lentes de contacto; no ha de preocuparse de transportar líquidos y, lo que es mejor, estrena lentes de contacto cada vez que las precisa. Las lentillas diarias desechables son las más higiénicas y prácticas, por eso se han convertido en la opción preferida entre los deportistas.

¿Lentillas duras, semirrígidas o blandas? Sin duda, el tipo de lente de contacto con mayor aceptación es la blanda, en especial la fabricada con hidrogel de silicona. Este material es cinco veces más transpirable que el resto, mantiene el ojo hidratado y oxigenado durante más tiempo y es resistente a la acumulación de substancias dañinas. De esta manera, el riesgo de sequedad ocular se reduce y disminuyen también la irritación (ojos rojos) y la posibilidad de infecciones.

¿Lentillas para nadar?

De entrada, nadar con lentillas no es demasiado aconsejable ya que pueden aparecer infecciones oculares. Sin embargo, si se toman una serie de precauciones el riesgo es menor y el deportista puede nadar y bucear con mayor tranquilidad. Lo primero que hay que hacer es optar por las lentes de contacto diarias, que se desechan una vez usadas. Si combinamos esas lentillas con unas buenas gafas de natación el agua no entrará en contacto con el ojo y no habrá riesgo de infección. En cualquier caso, conviene usar gotas humectantes en el momento de retirar las lentillas. Y si aparecen molestias o signos de irritación ocular, no duden en acudir siempre a un especialista.



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