Los suculentos terrenos del Ramón Sánchez Pizjuán

Todas las grandes ciudades españolas tienen una milla de oro de la que presumir, donde el precio del metro cuadrado supera los 4.500 euros y los locales comerciales albergan establecimientos de lujo como Loewe, Victorio & Lucchino o Carolina Herrera. Sarrià-Sant Gervasi en Barcelona; el Barrio de Salamanca en Madrid; Pla del Real en Valencia; Miramar Ondarreta en San Sebastián, o la zona de Abando en Bilbao son algunas de estas áreas privilegiadas por sus conexiones en transporte público, oferta cultural o centros de ocio.

En ocasiones, las preferencias cambian. El mercado inmobiliario evoluciona, y la irrupción de un nuevo barrio desbanca a otro más tradicional gracias a una lluvia de millones en forma de inversiones para su desarrollo urbanístico. Es lo que ha sucedido en Sevilla. La calle Buhaira perdió su primer puesto hace varios años como la más cara de la ciudad, superada por la calle Camilo José Cela, en la Enramadilla, y la calle Eduardo Dato. El barrio Nervión le ganó la partida al de Buharia.

Todo empezó en 1990, cuando la capital andaluza vivió su gran boom inmobiliario en la Isla de La Cartuja y en el centro de la ciudad por la Exposición Universal de 1992. Un solar vacío de 40.000 metros cuadrados junto al estadio del Sevilla FC sería recalificado para construir el gran centro comercial de la ciudad, el Nervión Plaza, que junto a un El Corte Inglés y una exclusiva zona de chalés conocida como Ciudad Jardín transformarían el barrio Nervión en uno de los más codiciados de Sevilla. Esta operación permitió al club de fútbol saldar en gran medida la deuda contraída con distintas entidades públicas y privadas.

La historia podría repetirse treinta años después, y ya empieza a ser algo común en el fútbol español. Entre los socios del club hispalense preocupa la entrada del fondo de inversión estadounidense 777 Partners, el cual posee desde el año pasado cerca de un 8% del accionariado del club a través de la sociedad Sevillistas Unidos 2020. En 2017, además, un grupo de inversionistas asiáticos ya hizo una oferta a través del despacho de abogados KPMG para hacerse con la mayoría de acciones del Sevilla FC.

 

 

Los planes de estos inversores extranjeros para el equipo de fútbol pasarían por el traslado del estadio Ramón Sánchez Pizjuán y su ciudad deportiva al Estadio Olímpico La Cartuja, construido en 1999 para organizar el Mundial de Atletismo, y presentar al Ayuntamiento hispalense un plan de desarrollo urbanístico que incluiría viviendas de lujo, hoteles, y centros de ocio para convertir estos terrenos del céntrico barrio de Nervión en una pequeña Montecarlo.

Las ciudades de Madrid, Barcelona o Bilbao han sido protagonistas de movimientos similares. El club Atlético de Madrid vendió en cinco lotes los terrenos del antiguo estadio Vicente Calderón, el cual fue derruido hace dos años, y en su lugar se levantaron cerca de 1.300 viviendas, con precios que oscilan entre los 300.000 y 600.000 euros. El club rojiblanco obtuvo plusvalías por 200 millones de euros, que se usaron en parte para amortizar la deuda contraída con el magnate mexicano Carlos Slim para construir su actual estadio Wanda Metropolitano. Lo mismo hizo el Real Madrid con su ciudad deportiva en 2001, convertida ahora en un parque empresarial, o el Barcelona con el Miniestadi el año pasado. El estadio del Athletic Club de Bilbao también cambió de ubicación. El nuevo San Mamés se ha construido en la antigua Feria de Muestras de Bilbao, mientras que los terrenos de La Catedral fueron recalificados por el Ayuntamiento.

La operación del Ramón Sánchez Pizjuán, sin embargo, no cuenta por el momento con el beneplácito de los socios y de los principales accionistas del Sevilla FC. Tampoco del Ayuntamiento de la ciudad, reacio a autorizar otra recalificación urbanística en el centro de Sevilla. El máximo accionista del Sevilla FC sigue siendo el ex presidente del club (2002-2013), José María del Nido Benavente, con un 24% del capital; seguido por el actual presidente del club, José Castro, que desde el 2013 lleva las riendas del equipo hispalense. Entre los dos suman cerca del 45% de las acciones, y la estabilidad del club depende en parte de la buena sintonía de ambos empresarios.




 

Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *