“El comercio es lo que ha hecho que el mundo cambie a mejor” con estas palabras ha iniciado su conferencia titulada “¿El fin de la expansión? Los retos de la economía española”, el Catedrático de Economía José María O´Kean en la Fundación Cámara de Sevilla.

Así ha asegurado que “en el comercio está la clave del bienestar y de que los países se desarrollen. Motivo que ha propiciado que muchos países emergentes en el periodo de globalización hayan mejorado mucho”. “Aunque al mundo desarrollado no le ha aparecido que ese crecimiento era aconsejable para muchos. Y ha habido una parte del mundo desarrollado que la globalización non les ha gustado, y ha pensado que les perjudicaba a sus niveles de renta”.

El cambio tecnológico revolucionario que hemos vivido ha permitido a muchos países avanzar y ha propiciado la creación de Start up que se han convertido en los mayores emporios tecnológicos y económicos en nuestros días. Las empresas con las mayores cotizaciones en bolsa derivan de jóvenes en garajes manejando una tecnología incipiente que han sido capaces de generar valor y cambio”.


Pero al tiempo, ese desigualdad que se ha producido en el mundo rico ha ido generando movimientos proteccionistas y espíritu de protesta. Que está haciendo en nuestro país que los procesos democráticos asuman decisiones que ponen en peligro el comercio. Así han surgido los partidos radicales, el Brexit, Donald Trump y medidas proteccionistas que generan un volatilidad que estamos viviendo y que vamos a vivir en este 2018”, asegura O´Kean.

Nos encontramos en un mundo en el que los países mayores que se sienten perjudicados piden medidas proteccionistas y cerrar fronteras, frente a los países emergentes y más jóvenes que piden un cambio de sistema, un modelo anticapitalista, un modelo anti comercio y anti mejora del bienestar que genera inestabilidad y volatilidad política”. Es difícil de saber lo que va a llegar. Estamos en un mundo de pasa del poder suave al poder duro nuevamente provocando que la sociedad se tense”. Nos encontramos en un mundo volátil”, ha insistido O´Kean en lo político pero también en el plano económico.

Por otro lado, sobre la crisis asegura O´Kean “nos ha dejado dos situaciones muy complejas: por un lado estamos muy endeudados. Los países se han ido endeudando mientras que las familias y las empresas se ha desapalancado, han ido devolviendo sus préstamos pero seguimos muy endeudados. Y eso significa que no hay casi margen para hacer política fiscal expansiva porque debemos el 100 % del PIB”. Estamos además inmersos en la “trampa de la liquidez”, asegura O´Kean. “Tiramos el dinero desde el helicóptero y compramos cualquier activo, hasta el que nadie quiere”.

Por otra parte “el driver tecnológico está cambiando el mundo. Vamos a usar mucha tecnología que va ha cambiar el modo de vivir y de consumir”. Ese cambio del modelo productivo español se produce gracias a que las empresas han cambiado y buscado en la exportación su razón de ser”. Ese salto a la exportación ha devuelto la confianza a las familias y al consumo y esto ha propiciado que llevemos tres años creciendo al 3% y parece que este año seguiremos creciendo.”

Lo importante para el país es su tejido productivo y la creación de empresas y de empleo”

Tenemos que pensar en inversión en equipos en las empresas porque son las que siguen manteniendo el empleo y la actividad. En España debemos de primar la actividad empresarial no la búsqueda de rentas”. Hemos realizado importantes procesos de apertura desde la democracia que nos ha unido y generado un proyecto de país. Pero en 2007-2008 entramos en la decadencia de España, 10 años sin crecer ni tener protagonismo internacional, 10 años “enrocados” por el peligro, por culpa de esa búsqueda de renta y no de presencia y competitividad empresarial”.

El Catedrático de la Pablo de Olavide asegura que solemos negar las evidencias “el mercado de trabajo no funciona. Es un mercado que hace que la gente tarde en encontrar un nuevo empleo, anima al contrato temporal, impide que los trabajadores adquieran capital humano y formación puntera y que las empresas adquieran suficiente nivel tecnológico y flexibilidad para poder competir en el mundo global”.

Por otro lado, O´Kean ha hablado del problema de España y las competencias de las Comunidades Autónomas que “hacen que seamos un país que busca sólo sus diferencias y el enfrentamiento y la división”.

Sobre el sistema de pensiones asegura O´Kean “no tiene viabilidad. Si siguiéramos en el mismo porcentaje en el que las personas se están incorporando a los salarios actuales necesitaríamos para financiar los 17.000 millones de déficit, entre 4 y 5 millones de empleos nuevos,y eso es inviable”.

La clave está en transformarse. Las empresas tienen que ser más grandes para poder competir en ese nivel tecnológico y seguir con la idea de la exportación”.

Por último, sobre Andalucía O’Kean ha trasladado sentirse cansado de ser Andaluz fuera de Andalucía de que miren por encima del hombro por la estigmatización de las costumbres “ya está bien de que nos consideren de esa manera superficial, y que muchas veces pasa porque sólo estamos vendiendo ese ámbito local en el que nos divertimos y no lo que somos capaces de hacer”.

Nuestros empresarios tienen que empezar a vender lo que son capaces de hacer. Sus cifras de ventas, el empleo que crean, lo que exportan y como asumen las tecnologías”. “Andalucía necesita más tejido productivo más tecnológico, con más dimensión y siguiendo en exportar. Tenemos que crecer más que los demás. Andalucía puede porque lo tienen todo. Sólo necesitamos trabajar en ese camino y ser capaces de vender lo estamos haciendo”, ha reclamado O´Kean.