El auge de las inversiones en acciones de empresas que fabrican coches eléctricos

Ante una inflación que cada vez va a más, no es de extrañar que tantos sevillanos quieran asegurarse un mejor futuro a nivel económico. Para tal fin muchos de ellos no dudan en invertir, a pesar de los evidentes riesgos que puede acarrear.

Las alternativas hoy en día son más numerosas que nunca, especialmente ahora con las criptomonedas estando en boca de todos. Sin embargo, la bolsa sigue siendo la principal elección de multitud de personas. En concreto, hay un tipo de inversión bursátil que en el último lustro ha experimentado un gran crecimiento.

Nos referimos a invertir en empresas automovilísticas, concretamente aquellas que se encargan de la fabricación de vehículos eléctricos. Un claro ejemplo es el de las acciones nio que poco a poco van despertando un mayor interés entre los inversores sevillanos. ¿A qué es debido?

Cada vez se fomenta más la movilidad sostenible

¿Recuerdas el plan PIVE del Gobierno? El objetivo en ese caso era el de conseguir que los propietarios de vehículos muy antiguos, los cuales contaminaban en exceso, se desprendiesen de esos modelos y adquiriesen nuevas unidades más respetuosas con el medioambiente. Algo similar sucede hoy en día con las ayudas que proporcionan a unos consumidores en concreto.

Nos referimos a aquellos que se decantan por adquirir un vehículo eléctrico. Se trata del Plan Moves que actualmente va por su tercera edición, habiéndose agotado los fondos destinados con anterioridad. Ello demuestra la enorme cantidad de usuarios que están aprovechando dichas ayudas.

Y no es para menos, puesto que los beneficiarios de ellas pueden obtener hasta un máximo de nueve mil euros con tal de que la compra de un coche eléctrico les suponga un menor desembolso.

El hecho de que poco a poco vaya fomentándose más la movilidad sostenible afecta de lleno a las empresas automovilísticas como NIO. Su cotización va a más, lo cual no pasa desapercibido para los inversores que buscan oportunidades que sean medianamente seguras. Aunque hay que tener en cuenta que en el ámbito financiero no hay nada que resulte fiable y claro al cien por cien.

Sin embargo, es evidente que cuando la gran mayoría de países están haciendo lo posible por fomentar las adquisiciones de esta clase de vehículos, más crecerá el valor que tienen las empresas que los fabrican.

Coches mejores que los de antes y con una mayor autonomía

No hay que echar la vista demasiado atrás para dar con una época en la que los coches eléctricos dejaban bastante que desear. Es innegable, sobre todo por el factor de la autonomía.

Los usuarios de estos automóviles se veían obligados a tener localizados todos los puntos de recarga para que el vehículo no les dejaste tirados a mitad de trayecto. Justo lo contrario sucede en la actualidad.

En primer lugar, hablando de los puntos de recarga, hay que mencionar el hecho de que los mismos son mucho más numerosos que antaño, lo cual es de agradecer. A su vez, ya no es necesario hacer uso de ellos de manera tan recurrente.

Y es que unidades como el Tesla Model 3 presentan una autonomía que supera los quinientos kilómetros en total. Es decir, un sevillano podría desplazarse perfectamente a Murcia por la A-92, lo cual antiguamente hubiera acarreado parar un par de veces a efectuar la correspondiente recarga.

Precisamente estamos hablando de una compañía que también ha llamado la atención de muchos inversores, aunque sus acciones están bastante caras, lo cual echa para atrás sobre todo a quienes no cuentan con un excesivo presupuesto para destinar a las estrategias financieras.

Por el contrario, hay algunos fabricantes de coches eléctricos que son más asequibles en este sentido. Así lo demuestra NIO. En el momento de escribir estas líneas el coste de una acción se sitúa por debajo de la barrera psicológica de los treinta dólares. Por el contrario, una de Tesla cuesta casi mil, tratándose de una diferencia abismal.

Teniendo en cuenta la excelente relación calidad-precio que tienen coches como los de NIO, los cuales dan pie a que las ventas vayan in crescendo, no es de extrañar que estos resultados tan positivos a nivel de beneficios se traduzcan en que el valor de sus acciones tienda a ir al alza.

De hecho, aunque en el último mes ha bajado bastante, es sorprendente la trayectoria bursátil de NIO. A principios del segundo trimestre de 2020 una acción costaba menos de tres dólares. Menos de un año después, concretamente el 22 de enero de 2021, alcanzó su máximo histórico llegando a los 56 dólares.

Todo parece indicar que ahora que su icónico modelo ES8 ha llegado este año a Europa tras triunfar en China, la popularidad de NIO aumentará hasta límites insospechables. A su vez, también lo hará la cifra de inversores que no dudarán en comprar acciones de esta empresa automovilística




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