La organización agraria Asaja-Sevilla ha adelantado que la cosecha nacional de cítricos, que comienza en estos días, se está recuperando y está superando el bache productivo de la pasada campaña, cuando la producción fue de las menores de los últimos diez años. Así lo ha puesto de manifiesto Asaja-Sevilla durante las XVI Jornada de Frutas y Hortalizas celebrada en la localidad sevillana de Cantillana, a la que han asistido la alcaldesa del municipio, Angelines García; el jefe de servicio de la subdirección general de Frutas y Hortalizas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Aníbal Jiménez, y el secretario general de Asaja-Sevilla, Eduardo Martín.

En este sentido, Martín ha avanzado que los cítricos presentan “un aspecto magnífico y un tamaño óptimo” en una campaña que vendrá marcada en Andalucía por su “elevada calidad”, si bien ha añadido que se iniciará “con cierto retraso”, como ha ocurrido con el otras campañas de recolección.


De hecho, la organización ha señalado que “la floración aceptable, la primavera lluviosa y el verano suave” han facilitado el “buen cuajado y la buena evolución” de naranjas, mandarinas y limones en una campaña que, pese a la recuperación productiva, estará marcada por la “incertidumbre” del Brexit y la crisis de las monedas de Turquía y Egipto, cuyas producciones citrícolas compiten con las españolas en los mercados europeos.

En la jornada, Jiménez ha anunciado que el aforo nacional de cítricos para la nueva campaña se situará entre los siete y los 7,2 millones de toneladas, con lo que se recuperan los valores productivos perdidos en la campaña anterior. “La nueva campaña se ha iniciado con cotizaciones similares a las de la pasada, si bien en algunas variedades se observa una ligera tendencia a la baja”, ha apuntado. En esta línea, ha subrayado que en el caso de la clementina y del limón las cotizaciones en campo son “más elevadas” que la campaña pasada, mientras que la naranja ha comenzado a cotizar en campo a niveles medios de la pasada campaña.

Asimismo, ha manfiestado que España, pese a haber perdido un siete por ciento de su superficie citrícola en los últimos años, ha incrementado su rendimiento y sus producciones, por lo que se mantiene como el “primer comercializador” de cítricos frescos del mundo, por delante de países con mayores producciones como Estados Unidos (EEUU) o Brasil.

De hecho, se exporta el 65 por ciento de toda la producción nacional, siendo la Unión Europea (UE) el principal destino de las exportaciones citrícolas españolas (92%) mientras que el porcentaje restante se vende fundamentalmente en Noruega, Suiza, Canadá y EEUU.

“Tras dar ya por amortizadas las consecuencias del veto ruso que impuso Putin en 2014 a las exportaciones hortofrutícolas europeas, el sector tiene ahora puestas sus miras en el Brexit, ya que el británico es el tercer mercado de más importante para nuestras exportaciones y consume más de 300.000 toneladas anuales de cítricos españoles”, ha afirmado.

El jefe de servicio de la subdirección general de Frutas y Hortalizas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha añadido que las condiciones para “la salida del Reino Unido de la UE, su nueva situación comercial y la vinculación que este país mantendrá con la Unión son aún una incógnita y esas dudas generan incertidumbre al inicio de una nueva campaña citrícola”.

Con la colaboración de la Diputación

El encuentro, organizado en la colaboración con la Diputación Provincial de Sevilla en el marco de la campaña ‘Impulso, promoción y creación de empleo en el sector agroalimentario de la provincia de Sevilla’ y con el apoyo de la Fundación Caja Rural del Sur y de Asegasa ha abordado también el Plan Andaluz de Vigilancia Fitosanitaria en Cítricos y las aportaciones de la agricultura de precisión al sector citrícola.

Al hilo, la jefa de sección de sanidad vegetal de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rosa Fernández, ha destacado que el objetivo de este plan es “lograr la detección temprana de cualquier nueva plaga que pueda afectar al sector para poner en marcha el plan de erradicación y contención, y evitar su dispersión por el territorio”.

El plan cuenta con 113 explotaciones centinelas, puntos de control y puntos de riesgo que proporcionan “una información valiosa”. Además, persigue difundir la sintomatología de los principales organismos de riesgo y sus vectores, para que todo el sector esté alerta.

Por su parte, el investigador del área de Ingeniería Agroforestal de la Universidad de Sevilla, Enrique Apolo, ha expuesto los beneficios de la agricultura de precisión, base del proyecto ‘Smart AG Services’ con el que se pretende crear un servicio avanzado de gestión del riego en entidades asociativas agrícolas mediante la formación de los técnicos y la monitorización de variables climáticas y de suelo en explotaciones piloto.

La podredumbre de la patata blanca

Por otro lado, se ha analizado “el problema de la podredumbre de la patata blanca” y se han expuesto los objetivos preliminares del Grupo Operativo que lidera Asaja-Sevilla para buscar soluciones a este problema, mediante una ponencia a cargo del profesor de la Universidad de Córdoba, Luis Roca.

Roca ha dado a conocer los primeros resultados de las evaluaciones de la resistencia al hongo de las distintas variedades de patata, así como de la eficacia frente al hongo de distintas materias activas. Dicha evaluación se ha llevado a cabo tanto en condiciones controladas en laboratorio como en ensayos de campo, si bien se ha constatado la escasa incidencia del hongo durante la presente campaña gracias a las suaves temperaturas registradas en las semanas previas a la recolección.

De su lado, también se ha abordado en esta jornada el cultivo del caqui, con el objetivo de facilitar su implantación y ofrecer la mejor información a los agricultores. El ingeniero agrónomo del IVIA, Emilio Mataix, ha comparado las distintas variedades del caqui, sus características, sus técnicas de cultivo y sus cualidades, así como las ventajas de las nuevas variedades no astringentes, que “no necesitan un tratamiento postcosecha y pueden llegar antes y con menores costes a los puntos de venta”.

Andalucía, con una superficie de 80.000 hectáreas, supone el 30 por ciento de la producción nacional de cítricos y más del 40 por ciento de la producción nacional de naranja. El sector aporta más de 600 millones de euros a la producción final agraria y genera 3,5 millones de jornales solo en la fase de producción. Con el 41 por ciento de la producción andaluza, Sevilla es la principal provincia productora y junto a Huelva suponen el 65 por ciento de la producción citrícola regional.