Fátima Báñez alerta que la deriva independentista puede ocasionar una recesión económica.

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez (PP), ha asegurado este sábado que “la incertidumbre no acompaña a la estabilidad” por la que apuesta el Gobierno central, por ello “tenemos que ser conscientes de lo que nos jugamos, en especial en Cataluña“.


En el marco de la reunión de trabajo de la ley de autónomos convocada por el PP en Jerez de la Frontera (Cádiz), Báñez ha asegurado que los datos dan buena cuenta de que “la incertidumbre en Cataluña hace que el frenazo de la recuperación puede ocasionar una recesión en la comunidad catalana y en España”.

Así, se ha referido a que en los últimos meses “han bajado las inversiones en Cataluña un diez por ciento mientras que en el resto de España suben un 13 por ciento”. Además, ha apuntado que, “en cuanto a las reservas hoteleras, en Barcelona, según el sector, en las tres últimas semanas bajan las reservas un 30 por ciento”. Y, por otro lado, ha anunciado que “desde el Gobierno anunciábamos que el Plan Presupuestario que mandamos a Bruselas contempla un crecimiento” que “habría que bajar” debido a la situación catalana.

Asimismo, la ministra de Empleo ha señalado que a este “abandono de la legalidad y sinrazón, el Gobierno de Mariano Rajoy ha respondido. El presidente ha hecho una propuesta sensata, moderada y entendible, y es requerir al Gobierno de Cataluña que conteste a la pregunta sencilla de si ha realizado una Declaración Unilateral de Independencia“. Además, ha apuntado que “si hubiera voluntad política para acabar con la incertidumbre, se debería aprovechar el requerimiento de Rajoy para encauzar esta situación”.

Y a partir de ahí “desde la legalidad, se puede iniciar el diálogo en el Congreso de los Diputados, que es donde se toman las decisiones importantes para España, con diálogo constructivo, con luz y taquígrafos y que se pueda llegar a consensos”.

La ministra también se ha referido a aquellos a los que “se les llena la boca hablando de diálogo, pero éste no se exige, sino que se practica, y siempre dentro de la ley y del estado de derecho”, porque el Gobierno central “dialoga con todos”.