El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha convocado este lunes a los ‘barones’ territoriales del PP a un almuerzo de trabajo para establecer estrategias ante el avance de Ciudadanos y acercar posiciones en materia de financiación y consensuar un acuerdo de mínimos. Además, está previsto hacer un “repaso de todo” y fijar la agenda política de los próximos meses.

A poco más de un año para las elecciones autonómicas y municipales, el PP quiere acelerar la maquinaria electoral para contrarrestar el empuje de Ciudadanos que recogen las encuestas. El barómetro del CIS de enero difundido hace unos días mantiene al PP en cabeza, pero perdiendo siete puntos con respecto a las generales de junio de 2016. Paralelamente, el mismo sondeo recoge que el partido de Albert Rivera gana 7,5 puntos con respecto esos mismos comicios.


El éxito de Cs en las catalanas del 21 de diciembre ha generado inquietud en las filas del PP, donde temen que pueda haber un efecto contagio en las municipales y autonómicas. De hecho, en las últimas semanas han aumentado los reproches mutuos que se lanzan ambas formaciones, que firmaron un pacto de investidura en agosto de 2016.

Desde ‘Génova’ alegan que tienen derecho a defenderse de los ataques de Cs y exhibir las “contradicciones” y el “oportunismo” del partido naranja. Sin embargo, otras voces en el partido no comparten que ésa sea la estrategia para recuperar votos, habida cuenta de que pueden necesitar sus apoyos para gobiernos municipales o autonómicos.

Rajoy hablará con los presidentes autonómicos y regionales del PP de la agenda del partido, que ha impulsado una veintena de convenciones temáticas por toda España para presentar propuestas –en esos foros se han hecho ya anuncios como el Mir educativo o la ampliación de la prisión permanente revisable– y dejar claro que tienen iniciativa política. A ello se sumará una gran convención nacional entre el 6 y 8 de abril para el “rearme ideológico” del PP ante los comicios de 2019.