El presidente del Gobierno ha recordado que la querella aprobada por la Mesa del Parlamento catalán este viernes contra el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena puede constituir un delito de malversación si la paga la Cámara autonómica

El jefe del Ejecutivo ha apuntado que los propios letrados del Parlament han advertido de que la Cámara como tal no puede querellarse, sino que deben hacerlo los grupos parlamentarios, y de que podría estar incurriendo en un caso de malversación.


Aun así, ha rechazado dar su opinión sobre la querella en cuestión, por presunta prevaricación –según la Mesa del Parlament– de Llarena al denegar el permiso al expresidente de la ANC y número dos de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, a salir de prisión para acudir a su investidura en el Parlamento catalán.

“Lo que sí creo que me corresponde decir es, sinceramente, lo único que tiene que hacer el Parlament, que lleva incumpliendo desde el 21-D, que es elegir un presidente de la Generalitat”, ha agregado.

En este sentido, ha instado al presidente de la Cámara catalana, Roger Torrent, a designar un candidato “que esté en condiciones de gobernar y cumpla la ley como hace cualquier ciudadano”.