Óscar Rebollo: «No es necesario ser profesor de Economía ni tener estudios para darse cuenta de que todas las decisiones tomadas por este Gobierno han sido premeditadas y de mala fe»  

 

Óscar Rebollo Pulido es profesor de Comunicación Oral y Escrita, Economía Aplicada y Lengua Extranjera en la Universidad Alfonso X el Sabio y una persona comprometida políticamente. Desde el 27 de octubre de 2020, acude cada tarde a manifestarse a las puertas de la Moncloa por la pérdida de derechos y libertades provocada por el estado de alarma decretado por el Gobierno de Sánchez

– Usted lleva tiempo apostado a las puertas de la Moncloa, ¿Por qué?

– Por la aprobación del estado de alarma. Todos los partidos se pusieron de acuerdo en someter a la población a un estado de alarma perpetuo y privarnos de nuestras libertades civiles. No quería que al cabo de los meses o años me mirara al espejo y me dijera a mí mismo qué podría haber hecho para evitar todo este deterioro de libertad, de derechos y de nuestra democracia. Me planté en la puerta de mercancía del Palacio de la Moncloa con un altavoz para poner música, el himno nacional y una bandera de España.

– ¿Desde cuándo?

– Desde el 27 de octubre del año pasado, hace seis meses, cuando se declaró el estado de alarma perpetuo, que supongo que lo prorrogarán teniendo en cuenta de qué tipo de personas estamos hablando. 

– ¿Usted solo? ¿Todos los días?

– He intentado ir todos los días. Cuando no he acudido ha sido por alguna tormenta de nieve u otras razones. Somos alrededor de 60 ó 70 personas que se han ido uniendo poco a poco, aunque no van todos los días. De lunes a viernes somos 10 ó 12 y los fines de semana alrededor de 30. 

– ¿Y qué pretende con esta iniciativa?

– Ofrecer a la inmensa mayoría de la gente entregada a estas normas absurdas que tienen una pátina sanitaria, la visión o la perspectiva de que se pueden hacer cosas, o tratar de que no nos sigan comiendo las dos cosas que para mí son más importantes: la libertad y los derechos fundamentales de los seres humanos, que están siendo atacados por este Gobierno y por todos los Gobiernos occidentales con motivo del coronavirus.

– ¿Se ha ganado algún enemigo?

– Creo que no. Ha habido gente que ha dejado de ir porque no estaba a gusto o por cuestiones familiares. Quizás puede que haya habido algún guardia civil que se haya mostrado un poco más recto a la hora de cumplir con sus obligaciones, pero no he tenido mayores problemas con ellos.

– Supongo que lo habrán identificado más de una vez.

– Al principio, pero ya hace tiempo que no me identifican. 

– Usted me recuerda la foto de Santiago Abascal, solitario en una plaza con un megáfono…

– Mis convicciones siempre fueron sólidas. Sabía y sé que estoy en el lado correcto. La única manera que podía de expresarlas era de una forma pacífica. Estaba convencido y lo estoy desde un punto de vista moral, ético y político.

– ¿Alguien del Gobierno se ha interesado por vosotros? 

– No. Desde un punto de vista gubernamental no se han preocupado por nosotros porque tristemente nunca hemos sido un movimiento numeroso. Me hubiera gustado que hubiese una mayor repercusión o presencia. Solemos estar una media hora, ponemos música de Nino Bravo, Libertad sin ira, de Jarcha o el himno nacional y gritamos libertad. Muchos somos amigos ya para toda la vida.

– ¿Y los medios de comunicación?

– La repercusión en medios ha sido muy poca. Alguna radio local o algún vídeo en YouTube. Cuando empecé con esto, el lanzamiento externo lo hacía a través de Twitter, pero cuando se dieron cuenta de que tenía nueve mil seguidores, se sacaron la primera excusa que les pareció y me cerraron la cuenta. A partir de ahí, la repercusión que iba cobrando el movimiento se paralizó.

– ¿Qué pretende conseguir?

– A mí me gustaría que mucha más gente protestara en otros puntos de España y saliera a la calle con pancartas frente a los ayuntamientos o las sedes de los Gobiernos regionales. Ese era uno de mis objetivos. Hay algunos movimientos en Gijón y Salamanca que han comenzado recientemente. Me hubiera gustado que miles de personas se plantaran a las puertas de la Moncloa, que en muchos otros sitios se concentraran para protestar contra este Gobierno y sus aliados parlamentarios y regionales que nos tienen literalmente sojuzgados.

– Hasta cuándo.

– No lo sé. Dios mediante, si se levanta el estado de alarma el próximo 9 de mayo lo hablaremos y veremos que determinación tomamos los que acudimos cada día a la Moncloa. Lo que no significa que no sigamos protestando en otros lugares o se sigan planteando otras iniciativas de protestas sociales con todo lo que se nos viene encima.

– ¿Qué le pasa a la sociedad española? Parece anestesiada.

– Me llama mucho la atención, y me entristece profundamente, que un pueblo como el español, que se ha distinguido durante  siglos por su bravura, por su iniciativa, por su capacidad para trasladarse a través de los océanos para conquistar y civilizar continentes, que con la excusa de un virus, que oficialmente según la OMS mata solo a un 0,23 % de los infestados, se haya quedado recluido en sus casas, acobardado y aterrorizado por un Gobierno que ha visto la oportunidad perfecta para atornillarse en el poder para quitarnos todas nuestras libertades. Me parece tristísimo. Hablo de una reacción pacífica y cívica. Hablo de la falta de una cultura política y democrática, de la gente que no sabe que un estado de alarma no se puede utilizar para laminar o suspender derechos fundamentales como los que se han suspendido en España. Derecho a la libertad de movimiento y de expresión. Estos derechos no se pueden suspender constitucionalmente. Cada vez que hablas con personas de todo tipo, con mucha o poca cultura, e incluso doctores de universidad, te miran como si acabaras de bajar de una nave extraterrestre.

– Mejor no hablar de las universidades.

– En las universidades públicas y en la educación pública se ha implantado o impuesto una meta ideología a la que no se le puede rechistar ni oponer ni un solo pero. Y cuando intentas argumentar o exponer tus ideas, el aplastamiento profesional o civil viene de manera instantánea. En la universidad Alfonso X el Sabio nos concentramos mucho más en los conocimientos y la formación de los estudiantes y no hacemos ningún tipo de apología ideológica.

– Y qué me dice del alumnado. 

– Me llama también poderosamente la atención la gente joven, a la que le han robado un año de su vida, uno de sus mejores años de su vida, obligándoles a quedarse en casa, a no poder estar con los amigos o a viajar y estén igualmente anulados desde un punto de vista psicológico. Yo, con 18 años, tendría una actitud mucho más rebelde.

– ¿Qué le diría a Pedro Sánchez si se dignara a hablar con usted a las puertas de la Moncloa?

– Pues que ha hecho ya mucho daño. Si le queda algo de dignidad y decencia debe dimitir y deber reconocer que ha causado un daño enorme a España. Y que si tiene algo de valentía y hombría debe esperar a las consecuencias judiciales y penales que se deriven de su actividad, porque es intolerable que todos estemos sujetos a castigos penales o judiciales por nuestra mala praxis personal o profesional, y los políticos que participan en las máximas esferas de Gobierno no respondan a ningún nivel. Me asombra enormemente que alguien como Zapatero, que provocó un cataclismo en el empleo y en el trabajo con una política económica que causó tres millones de parados, se siga paseando por las calles, siga viviendo en un chalé espectacular en Aravaca y continúe cobrando de los impuestos españoles. En cambio, alguien que lleva a la quiebra a una empresa de 200 empleados por robar vaya a la cárcel. 

– Cómo profesor de Economía Aplicada, ¿qué le parece la política económica de este Gobierno? 

– No hace falta ser profesor de Economía ni tener estudios para darse cuenta de que todas las decisiones de carácter económico que ha tomado este Gobierno van en contra del más elemental sentido común o reforzamiento del tejido económico. Todo el proceso que llevamos viviendo en los últimos 15 meses, leyes, decretos, son actuaciones en contra de la lógica. Uno ya no puede pensar que es por desconocimiento, uno debe pensar que se trata de premeditación.

– O responde a la agenda supranacional de la ONU, como refleja el pin multicolor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 (ODS) que exhibe el presidente en la solapa.

– Es puro servilismo. Cuando todas las decisiones políticas, sanitarias y económicas se han tomado en contra de los intereses generales de todos los españoles, no es incompetencia ni falta de formación, es premeditación y mala fe. No debería haber ningún líder que gobierne en contra de los intereses de su propio país. Es evidente que al no actuar con la visión de tratar de favorecer a tus gobernados, se está sirviendo a otros intereses de otra entidad.

– Dígame, ¿cree que habrá más sorpresas de aquí al 4M?

– Pues estoy convencido. Parafraseando a Marcial Cuquerella, a quien sigo en Twitter, «no hay nada más peligroso para la democracia que un socialista a punto de perder las elecciones». El socialismo y el comunismo, y los partidos políticos que los conforman, son organizaciones montadas para detentar, no para ostentar el poder. Hacen cualquier cosa para conquistarlo y harán cualquier cosa para mantenerlo.

Manifestante a las puertas de la Moncloa.

……..




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *