Ante un nutrido aforo, la Asociación Ademán organizó este jueves en el Club Antares una conferencia del periodista Hermann Tertsch titulada «España y Europa en la encrucijada»,  moderada por el periodista Romualdo MaestrePresentó el acto Mercedes Valdivia, miembro de Ademán que resaltó el vigor de una asociación que tiene ya 40 años de antigüedad y que mantiene entre sus principios la defensa de los valores de España. Trestsch fue presentado por el catedrático de Historia, Rafael Sánchez Saus, que hizo una interesante y profunda semblanza sobre su trayectoria en la que parafraseó diferentes escritos del autor.


Hermann Tertsch, se ganó el seguimiento incondicional del auditorio “ desde el minuto uno” . Con soltura y gran carisma  hizo una intervención de altura, demostrando su gran capacidad de análisis y visión crítica. Aunque calificado por algunos como“ políticamente incorrecto” sus valores le distinguen entre el panorama periodístico español como una voz autónoma y discordante, pero fundamental e imprescindible para la comprensión de los convulsos tiempos que nos está tocando vivir.

El periodista, a lo largo de su ponencia, fue ofreciendo titulares contundentes. Comenzó haciendo una reflexión sobre la situación actual europea, incidiendo en el caso alemán y los diferentes pactos de Ángela Merkel en relación a la política migratoria. Criticó con dureza el futuro acuerdo de reunificación familiar y sus peligros para Europa, así como la falta de voces críticas y el pacto de silencio ante los desequilibrios sociales que provocan,  “ejemplificado en los 5 días de silencio de los medios de comunicación sobre la cadena de asaltos y violaciones de fin de año, o la impunidad con la que vivió una mafia pakistaní de explotación sexual de menores durante más de una década”, denunció.

Habló también de los países centroeuropeos como Hungría que no tienen pasado colonial y son homogéneos y que defienden su soberanía territorial ente el multiculturalismo, que para Terstch no es un valor cultural, sino contrario porque rompe las sociedades en ghettos.

Abordando el caso español, profundizó en que los problemas actuales vienen de la transición y el reparto de las competencias, generando poderes duplicados. Fue muy duro con la llamada “ partitocracia” y su falta de voluntad de reformar el estado, y demoledor se mostró con Rodríguez Zapatero, el personaje que más daño ha hecho a este país desde la guerra civil. Alentó el revanchismo, es culpable de la radicalización y destruyó valores”. “Ahora muchos socialistas reniegan de él pero en su momento nadie rechistaba”.

Tertsch también fue crítico con la actuación del Gobierno ante el secesionismo catalán, ya que «ha desperdiciado otra gran oportunidad, junto a la que tuvo cuando tuvo mayoría absoluta» con la aplicación del artículo 155 para acabar con dos de los pies del separatismo: la televisión autonómica y el adoctrinamiento en la educación. Y parafraseó a Federico Jiménez Losantos que considera que “hay al menos seis comunidades que había que intervenir” entre ellas Baleares y Valencia donde no se respetan derechos fundamentales, o Galicia con una política de normalización lingúistica agresiva.

No sé casó con nadie. Tuvo palabras terribles para la derecha, pero también también para la izquierda. De Pablo Iglesias a Monedero y de Soraya Saenz de Santamaría y Cristina Cifuentes, de actuaciones difícilmente calificables, a un coherente Pablo Casado.

La parte más esperanzadora del discurso fue su confianza en el poder de la Sociedad Civil y ponderó de sobremanera la figura de Felipe VI, «es absolutamente histórico que el Rey se haya puesto a la cabeza de las inquietudes de esa nación en contra de las posiciones del Gobierno”