El comandante jefe del Mando Conjunto de Ciberdefensa, el general Carlos Gómez López de Medina, vería con buenos ojos la creación de una unidad de reservistas que pudieran poner sus conocimientos tecnológicos al servicio de las Fuerzas Armadas cuando los organismos estatales o empresas estratégicas del país fuesen ciberatacados. Su configuración sería similar a la de los revistas tradicionales, aunque con las “ventajas” de que no sería necesario su desplazamiento a las unidades militares porque podrían trabajar con su propio ordenador desde sus casas y, además, no tendrían que reunir unas determinadas características físicas.

Así lo ha reconocido este jueves López de Medina durante su comparecencia en la Comisión Mixta Congreso-Senado de Seguridad Nacional, donde ha explicado los objetivos de la unidad que dirige desde el año 2013 y los ataques en el mundo virtual a los que tiene que hacer frente. Su actividad se dirige a múltiples ámbitos, pero su labor fundamental es la protección de los medios del Ministerio de Defensa y los Ejércitos.


“Permitiría un aumento de fuerza muy flexible cuando fuese necesario y además se trataría de personal extraordinariamente cualificado”, ha subrayado apuntando que estos reservistas aportarían “ilusión y satisfacción” con la mera recompensa de “defender a su nación”. Y ha recordado que incluso el artículo 30 de la Constitución reconoce el derecho y deber de los españoles a defender España.

Eso sí, el general ha hecho una salvedad para el caso de las operaciones militares que también se libran en el ciberespacio. “Cuando tengo a alguien en una operación, quiero que sea un militar“, ha dejado claro señalando la posibilidad de dos ‘ciber reservas’, una militar y otra civil. Además, ha pedido que, en caso de llevarse a cabo, se tratase de una incorporación progresiva para poder formar adecuadamente a la gente voluntaria.