La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal,  ha impuesto  al pintor Augusto Ferrer-Dalmau la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco en una ceremonia celebrada en la sede del Cuartel General del Ejército, donde se ha referido a la situación en Cataluña: “El Estado de Derecho con todas sus instituciones, con el poder ejecutivo, legislativo y judicial, dice que basta ya de romper la convivencia por la que tanto hemos luchado, que basta ya de tantas artimañas, de tantas verdades a medias y de tantas mentiras”.

INTERÉS GENERAL Y DEFENSA

“La igualdad, la libertad y la ley nos pertenecen a todos, como nos pertenece a todos el derecho a sentirnos, como Ferrer-Dalmau, catalanes, españoles y europeos”, ha resaltado la ministra, quien también ha considerado que “la soberanía, que radica en todos y cada uno de los 46 millones de españoles que conformamos este país, reclama que ese derecho a decidir de ninguna manera puede entenderse divisible, vendible y negociable absolutamente por nadie”.


En este sentido, ha manifestado que “a esta protección sin excusas ni reparos y a esta defensa infranqueable que es lo que realmente importa, que es el interés general de la nación, nos debemos todos: las instituciones y los particulares”.

UN EJEMPLO DE VERDAD

María Dolores de Cospedal, quien ha estado acompañada en el acto de condecoración del jefe de Estado Mayor del Ejército, general de ejército Francisco Javier Varela, ha destacado el ejemplo de Ferrer-Dalmau como una de “esas personas que hacen grandes las condecoraciones”, así como alguien “querido en el ámbito de las Fuerzas Armadas y de aquellos que amamos el mundo del arte” por reflejar los valores de la milicia, como el “heroísmo, el altruismo, el orgullo y la valentía”.

“Augusto Ferrer-Dalmau es uno de esos españoles que cuentan la verdad” justo en un momento como el actual “donde se habla de posverdad lo que antes eran mentiras”, ha añadido la ministra antes de subrayar como un “hecho especialmente significativo” que se condecore precisamente a un barcelonés en un día como el de hoy. En resumen, ha definido al pintor como “un artista que cuenta la verdad de ayer, de hoy y también de lo que nos espera en el futuro”.

EL PINTOR DE BATALLAS Y SEVILLA

 Augusto Ferrer-Dalmau (Barcelona, 1964) comenzó su andadura profesional orientado a la pintura paisajística, centrada en los ambientes urbanos de su ciudad natal. Fue a partir de 1991 cuando comenzó a especializarse en la temática histórico-militar mezclando el paisaje con distintas estampas de soldados. El pintor considera que entre las decenas de condecoraciones y distinciones que posee, valora con especial emoción la Gran Cruz al Mérito Militar que reconoce sus valores en la Historia Militar de España y su investidura como Académico de Bellas Artes de Sevilla que reconoce su valía como pintor y como creador de una corriente pictórica.    Sevilla esta última semana de Octubre acogió la “Semana Ferrer- Dalmau” en el Real Círculo de Labradores  con un enorme éxito de público y del que en breve publicaremos un extenso balance en Sevillainfo.

De esta forma, dos obras emblemáticas de Ferrer-Dalmau que conjugan ambas características podrían ser “El milagro de Empel y Rocroi, el último Tercio”, ambas relacionadas con momentos culminantes de la historia de los Tercios españoles y destacadas este mediodía por la ministra junto a “La Patrulla”, un cuadro en el que se refleja un hecho de actualidad como es la presencia reciente de soldados españoles en Afganistán. Por todo ello, se conoce a Ferrer-Dalmau como ‘El Pintor de Batallas’.