El torero Cayetano Rivera Ordóñez  ingresado en el Hospital Quirón de la capital aragonesa tras la cornada sufrida en el muslo este miércoles, en la plaza de Toros de Zaragoza, ha recibido el alta médica en la mañana de este domingo.

La evolución del diestro ha sido satisfactoria desde su ingreso hospitalario. Pero, como suele ser costumbre en los desgraciados casos en los que los toreros sufren heridas como consecuencia de la lidia, una jauría de “animalistas” se desata en las redes sociales donde dan rienda suelta al odio y a los más bajos instintos amparados mayoritariamente en el anonimato.

El caso de Cayetano Rivera no ha sido distinto al de otros toreros, incluido su propio hermano, Francisco Rivera Ordóñez quienes han tenido que lidiar, además de con los toros, con numerosos usuarios de las redes sociales. Pocas horas antes de ser dado de alta, Cayetano dedicaba unas palabras en su perfil de Twitter, en primer lugar a todos los que se han preocupado por su estado de salud para, poco después, “agradecer” a los que le han deseado la muerte “porque eso sólo me hace más fuerte”.


Cayetano Rivera fue operado de urgencia en la misma enfermería de la plaza de Toros de Zaragoza donde recibió una cornada en su muslo izquierdo. El toro, de la ganadería de Parladé, le soltó un tremendo cabezazo cuando el matador lo toreaba al natural y le alcanzó de lleno en el tercio inferior de la cara interna del muslo izquierdo. Tras reponerse aparentemente del percance, y con la pierna cubierta de sangre, Rivera siguió toreando al astado, al que estaba cuajando una buena faena. Incluso llegó a entrarle a matar y cobrarle una estocada que fue suficiente para cortarle las dos orejas.