Carta viral de la policía ante las no declaraciones de Zoido

Una carta, firmada por Policía Siglo XXI tras la comparecencia de Juan Ignacio Zoido en el Tribunal Supremo, ha corrido por las redes sociales. El malestar generalizado entre los sindicalistas queda plasmado en ella. Transcrita a continuación, transmiten la vergüenza que sienten por la declaración del ex Ministro y su silencio en el juicio por el 1-O.
“Ante la gravísima comparecencia del ex ministro de interior Juan Ignacio Zoido en el día de ayer desde Una Policía para el S.XXI queremos manifestar:
El ex ministro se convirtió ayer en el testigo más poderoso que hayan podido tener las defensas de los acusados hasta ahora, y dejó bien a las claras la necesidad de un cambio de modelo policial en la línea en la que se lucha desde esta plataforma.
La comparecencia del ex ministro no es más que una metáfora de un día normal en una dependencia policial cualquiera en España, donde para repartir el trabajo estamos todos en el mismo barco, para recibir las recompensas somos un cuerpo jerarquizado y para asumir  las responsabilidades siempre están los mismos.
Las ratas son siempre las primeras en abandonar el navío que zozobra.
El máximo responsable de la seguridad en el día más difícil para nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad en los últimos años no estaba sobre el terreno, no sabía cómo era el dispositivo, no lo diseñó, no sabe quién dio las órdenes de cargar, pero sí sabe que él no fue.
No sabe nada de lo que se le pregunta, no sabe quién dio la orden de entrar en los colegios pero sí sabe que él no fue.
Deriva toda responsabilidad en los responsables policiales, que en este caso estaban al mando de un oficinista que él mismo designó, y que sabía mil veces menos de orden público que todos los mandos especialistas en la materia que estaban operando sobre el terreno y cuya cualificación profesional fue desligitimada en favor de la órdenes políticas de mandos siervos al poder pero no al servicio de la ciudadanía.
Zoido echa un capote a los acusados al declarar que lo necesario ese día eran los mismos efectivos que hay en unas elecciones normales, sin darse cuenta de que en unas elecciones normales no existe ningún problema de orden público y por lo tanto sólo son necesarios dos policías en cada colegio que fue lo que realmente sucedió.
En su afán por salvar la imagen política de su gobierno se empeñaron en repetir mil veces que no había referéndum y ahora ¿cómo explicas que se montara tal dispositivo si no había nada?
Su cobardía les hizo no intervenir el cuerpo de los mozos de escuadra durante el 155, y nombrar nuevo jefe policial a la mano derecha de Trapero, y ahora ¿cómo explicas que había deslealtad si tú mismo nombraste responsable a la mano derecha en todo momento del máximo responsable de la actuación de los mozos?
El ex ministro dice que sólo habló con su secretario de estado de seguridad —que sabe de ciencia policial lo mismo que él, nada, ambos son analfabetos en esta materia—, y que dirá en sede judicial lo mismo que su ministro responsabilizando al siguiente hacia abajo.
Todo atado y bien atado.
Es lo que pasa cuando para ser secretario de estado el único mérito que hay que tener es haber sido concejal del alcalde al que han nombrado ministro, y tener el carné del partido.
Desde Una Policía para el S.XXI queremos manifestar que TODAS LAS ÓRDENES que se dieron ese día son responsabilidad directa del ministro, de su secretario de estado y de la persona que designaron como mando del dispositivo.
Y que la actuación sobre el terreno fue un desastre donde les dimos a los que impulsaban el golpe de estado todas las imágenes que necesitaban para reforzar su discurso.
Que ese desastre operativo NO TIENE NADA QUE VER CON LOS MEJORES ANTIDISTURBIOS DEL MUNDO, LOS ESPAÑOLES; considerados así en todos los países de nuestro entorno, sino con la eterna batalla perdida de poner a mandos de gestión al frente de operativos policiales a sabiendas de que estos no harán lo debido, sino lo solicitado por el político de turno.
En la película “Rounders” a Matt Damon, un novato jugador de poker, alguien le explica que en todas las mesas hay un primo y que la misión de un buen jugador es localizarlo para desplumarlo.
Después le dicen: “vete allí y siéntate en una mesa, y si a los 20 minutos aún no sabes quien es el primo…. es que el primo eres tú”.
Obviamente el mando designado desde el poder político Coronel Pérez de los Cobos fue el primo del 1-O, y eso, también es responsabilidad del Sr. Zoido, que tuvo para escoger a los mejores mandos de unidades antidisturbios del mundo, de esos que no te dicen lo que quieres oír, de esos que anteponen el honor y el servicio a medrar en el escalafón, de esos que toman decisiones para defender a la gente y no para proteger a la autoridad que los nombró.
Había guerreros para aburrir en la UIP y en los GRS, y los pusieron al mando de un oficinista que lleva más de 20 años en un despacho trabajando de 9 a 2 para diferentes gabinetes políticos. No era uno de los nuestros, era uno de los suyos.
Si los mandos operativos hubieran tomado las decisiones, jamás se habrían tomado actitudes pro activas en los colegios como asaltar vallas o romper cristales porque el hecho de que hubiera 50 personas dentro no tiene ninguna relevancia a la hora del conteo si logras que no entre nadie más.
Así que la actitud pasiva en las puertas hubiera hecho que las personas que desobedecían a la justicia tuvieran que intentar pasar por encima de la línea de los antidisturbios para acceder a votar, y entonces las imágenes de estos utilizando la fuerza habrían sido defensivas,y por lo tanto muy difíciles de cuadrar con el relato independentista.
Nos avergüenza lo visto ayer en el Tribunal Supremo y seguimos solicitando que si bien el Ministro puede ser un político para evitar el miedo de algunos a un gobierno de tecnócratas, de ahí para abajo ya todos tienen  que ser expertos en ciencia policial.
El secretario de estado tiene que tener un bagaje en este terreno, y el director de la policía o la guardia civil tienen que ser agentes expertos en ciencia policial y no políticos de carné o mandos politizados.
Cualquier agente que va a un juicio por un simple robo con fuerza lleva preparada toda su actuación en los hechos hasta la última coma, ¿cómo podemos aceptar que el máximo responsable de la seguridad en España en el juicio más importante de la última década no sepa contestar ni a la mitad de las preguntas?”
Policía Siglo XXI

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