Las bases de Barcelona en Común, BComú, la marca blanca de Podemos en la ciudad condal, han decidido romper el pacto con el Partido Socialista de Cataluña (PSC) en el Ayuntamiento de Barcelona con 2.059 votos a favor, el 54,18%, según ha anunciado el domingo en rueda de prensa el portavoz de la formación que lidera la alcaldesa Ada Colau. La consulta, en la que han participado 3.800 personas, se abrió el pasado jueves y acabó el sábado 11 de noviembre a medianoche con la pregunta: “Debido al apoyo del PSC/PSOE a la aplicación del artículo 155, ¿Barcelona En Comú debe poner fin al pacto de gobierno con el PSC en la ciudad para gobernar en solitario?”. Un total de 1.736 votantes de la formación ha votado en contra de poner fin al pacto con los socialistas en la capital catalana, el 45,68%, y se han registrado cinco votos en blanco. El partido decidió consultar con sus bases después de que los socialistas apoyaran la aplicación del artículo 155 de la Constitución, y lo aprobó en el plenario del partido el pasado sábado 4 de noviembre, cuando más de 300 personas instaron a la Coordinadora a organizar una consulta interna.


El primer teniente de alcalde el Ayuntamiento de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha lamentado en rueda de prensa la situación a la que han llegado aunque señala que han hecho todo lo posible para que esto no ocurriera: “Creemos que no es lo que necesita Barcelona ni Cataluña y precisamente porque estamos en contra de estas políticas de bloque y de frente”. “En un primer momento, el líder del PSC, Miquel Iceta, dijo que su posición era ni DUI ni 155 pero lamentablemente decidió alejarse de este espacio de diálogo, romper espacios de puentes y situarse al lado del PP y Cs”, ha lamentado. Para Pisarello, la aplicación del 155 “es una pieza más de un proceso de recentralización autoritaria” y se ha mostrado convencido de que si el PSC hubiera consultado a sus bases sobre el 155 la consulta que se ha hecho en Bcomú no hubiera sido necesaria y hoy no tendrían estos resultados sobre la mesa.

El primer teniente de alcalde, acompañado por la ejecutiva de su partido, ha dicho que están muy orgullosos de haber planeado esta consulta en un momento, según él, difícil, pero ha señalado que “es lo que tocaba hacer y lo que pedía la ciudadanía”. “Creemos que es un proceso que será bueno por la ciudad, porque nos permitirá llegar a acuerdos que Barcelona necesita, colocar Barcelona en el centro, al margen de las políticas de bloque, de las de frente y priorizando siempre acuerdos concretos a partir de objetivos concretos que es lo que Barcelona necesita en estos momentos”, ha asegurado. A pesar de todo, Pisarello ha recordado que el PSC ha aportado aspectos muy positivos para la ciudad de Barcelona pero que la situación “extraordinaria” que se vive en Cataluña ha hecho llevado a esta ruptura, a la que nunca querrían haber llegado, según ha reiterado, guardando la “equidistancia” de la que siempre han hecho gala.