Vox exige al Ayuntamiento que aplique a los manteros la misma rigurosidad con la que trata a los sevillanos y advierte que “podría estar cometiendo un delito de omisión del deber de perseguir delitos”

Cristina Peláez, lamenta “el agravio comparativo que sufren los comerciantes, que deben cumplir las ordenanzas y pagar sus impuestos mientras que se tolera la actividad ilícita de los manteros

Asevera que “ejercer el comercio legal en Sevilla es una actividad de riesgo” y advierte al gobierno municipal que “podría estar cometiendo un delito de omisión del deber de perseguir delitos”

La portavoz municipal de VOX, ha valorado “el interés del delegado por buscar una solución para intentar apagar la polémica generada, no por poner punto y final al agravio comparativo que supone que mientras los manteros ejercen impunemente su actividad ilícita a ojos de todos en las principales calles de Sevilla, a los comerciantes locales se le aplica con toda la rigurosidad posible la ordenanza municipal, al margen de los impuestos y tasas que tampoco se perdonan, como así debe ser”.

Cristina Peláez, ha exigido al gobierno municipal de Sevilla que “aplique a los manteros la misma rigurosidad con la que trata a los sevillanos” tras conocerse que el popular puesto callejero de incienso de la calle Córdoba no podrá seguir ejerciendo su actividad por pérdida de la licencia tras el fallecimiento de su titular”. Ejercer el comercio legal en Sevilla es una actividad de riesgo, y el mensaje que está mandando este Ayuntamiento a los sevillanos que quieren emprender no puede ser más desalentador. Si lo que pretendes es abrir un negocio, prosperar, crear riqueza y empleo, te vas a encontrar con ordenanzas, leyes y obligaciones fiscales que tendrás que seguir a rajatabla, de lo contrario, te encontrarás con la Policía Local, la pegatina de Precintado en la puerta y su correspondiente sanción. Si, por el contrario, no quieres pagar licencia, ni ocupación de vía pública, ni impuestos o tasas y mucho menos seguridad social, entonces tienes vía libre para vender lo que quieras, especialmente si se trata de productos falsificados. Esa es la realidad de Sevilla”.

 

 

Cristina Peláez ha subrayado que “lo ocurrido a esta familia del puesto de incienso de la calle Córdoba es una anécdota, un simple ejemplo de lo que ocurre todos los días y a todas horas en Sevilla con aquellos ciudadanos, con aquellos comerciantes, que intentan hacer las cosas bien, abrir o mantener sus negocios en regla, pero que se encuentran con ese muro muchas veces infranqueable que es el Ayuntamiento de Sevilla que suele tratar al comerciante como un elemento sospechoso.”

No estamos pidiendo al Ayuntamiento que se relaje con los comerciantes a la hora de exigir documentación e impuestos, lo que estamos exigiendo, es que se cumpla la ley con el comercio ilegal, porque para empezar observamos que desde el poder municipal se podría estar cometiendo un delito de omisión del deber de perseguir delitos, que, según el artículo 408 del Código Penal tipifica el delito como la autoridad o funcionario que, faltando a la obligación de su cargo, dejare intencionadamente de promover la persecución de los delitos de que tenga noticia o sus responsables”, ha concluido.

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