“Uno de los problemas más graves que padecemos es la politización de la sanidad”. Entrevista a Rafael Ojeda, presidente del Sindicato Médico de Sevilla

Entrevista a Rafael Ojeda Rivero. Doctor en Medicina, especialista en Anestesiología y Reanimación. Ha ejercido en el hospital Virgen del Rocío desde enero de 1990 y ha sido vicepresidente del Comité de Ética Asistencial del citado hospital y miembro de la Comisión de Ética y Deontología Médica del Colegio de Médicos de Sevilla. Actualmente es Presidente del Sindicato Médico de Sevilla.

– ¿Es la situación actual una situación límite en Atención Primaria achacable solo al Covid?

– La situación actual de la Atención Primaria es crítica, pero eso no es achacable principalmente a la pandemia, que no ha hecho más que poner de manifiesto y agravar las carencias crónicas del sistema. La causa principal de la crítica situación actual es la grave infrafinanciación que la Atención Primaria sufre desde hace años. Tanto el Sindicato Médico como otras organizaciones profesionales llevamos años denunciando la falta de recursos que padece la Atención Primaria, una falta de recursos que se agravó con la crisis de 2008, dado que los recortes fueron más severos en Primara que en Hospitales. Este déficit crónico de financiación ha intentado compensarse por parte de la Administración con recortes en las retribuciones de los facultativos, aumentando la presión sobre ellos para ahorrar a costa de la calidad asistencial y sometiéndolos a un control político y burocrático asfixiante. En estas condiciones, muchos compañeros han optado por marcharse a otras comunidades autónomas, al extranjero o a la medicina privada, un éxodo que está detrás de la grave escasez actual de Médicos de Familia. Las consultas de los centros de salud llevan años desbordadas, con 60 ó 70 pacientes por consulta, con menos de cinco minutos por paciente. En estas circunstancias, la pandemia ha dado lugar a una situación dramática, pero eso no hubiera sucedido si hubiésemos contado con una Atención Primaria bien dotada y financiada, capaz de hacer frente a esta crisis.

– ¿Cuántos años hace que las plantillas están en déficit y cuántos que no se sustituye al personal sanitario y administrativo en sus vacaciones reglamentarias y días de asuntos propios?

– El deterioro de la Atención Primara ha sido gradual, pero es grave desde hace al menos 15 años y va a peor. El déficit de personal es especialmente importante en el caso de los facultativos. Cada año se ofertan en el plan de vacaciones nombramientos de sustitución para todas las categorías profesionales, pero las sustituciones de médicos quedan en gran parte sin cubrir, en buena medida porque no hay médicos suficientes en Bolsa, pero también porque las condiciones de trabajo que se ofrecen son peores que en comunidades autónomas limítrofes. También ha contribuido a la escasez de médicos la imprevisión de la Administración central. Sabíamos que se iban a producir numerosas jubilaciones que no han sido compensadas con un aumento de las plazas MIR de Médico de Familia. 

– Si no se sustituyen, ¿se podría hablar de que son vacaciones trabajadas?

– Sin sustitutos, la misma carga de trabajo debe ser asumida por menos médicos, lo que sobrecarga al compañero que se queda en el centro mientras otro se va de vacaciones. Esta sobrecarga causa estrés físico y psicológico en el médico y deteriora la calidad de la asistencia. Además, este no es un problema exclusivo del periodo vacacional, puesto que tampoco se sustituyen otras ausencias, como las provocadas por enfermedad o permisos por maternidad, por ejemplo.

– Hace unos días la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, habló en una entrevista para Telecinco de que había que contratar en vez de a los 3.000 vigilantes de las playas a 3.000 entre sanitarios y profesores. ¿Qué le parece esta declaración cuando en su gobierno se hacían contratos al 25, 50 y 75 por ciento, incluso contratos por un día en los sanitarios?

– Todos los políticos hacen demagogia con la Sanidad. El deterioro que sufre la sanidad andaluza en la actualidad se debe fundamentalmente a la nefasta política sanitaria que durante años desarrolló la Administración socialista, incluida la que presidió la Sra. Díaz. Sorprende que la Sra. Díaz reivindique ahora más inversiones en Sanidad, cuando durante años Gobiernos socialistas recortaron drásticamente el presupuesto sanitario andaluz hasta llevar a Andalucía a ser la comunidad con la sanidad peor financiada de toda España. El Gobierno andaluz actual ha incrementado la inversión en Sanidad, pero costará mucho alcanzar niveles adecuados de financiación. En cualquier caso, también nos hemos visto obligados a convocar movilizaciones, paros y actos de protesta de diverso tipo para conseguir que se implantaran las mejoras que los partidos que gobiernan hoy Andalucía prometieron cuando estaban en la oposición. 

– ¿Qué le parecen las mejoras (supresión de exclusividad, aumento del precio de las guardias…) realizadas por el gobierno actual?

– Me parecen grandes mejoras que mitigan en parte el maltrato que los facultativos, y la Sanidad Pública Andaluza en general, llevamos años padeciendo. Hemos avanzado hacia la equiparación salarial con la mejora en la retribución de la guardia y se ha puesto fin a la discriminación de la exclusividad, pero quedan muchas cosas que mejorar, empezando por la Atención Primaria, y temo que nos veamos obligados de nuevo a adoptar medidas de presión para conseguir que se lleven a cabo.

– ¿Cree que la sanidad se ha malvendido en los programas políticos sin contar con el sanitario?

– Uno de los problemas más graves que padecemos es la politización de la sanidad. La política, es decir, los partidos, se han adueñado del sistema sanitario y lo han puesto al servicio de sus intereses electorales. Para ello, han tenido que expulsar a los profesionales de la gestión, hasta el punto de que incluso la designación de los cargos más técnicos, como las jefaturas de servicio, están dictados en buena medida por criterios políticos. En caso de que una medida adoptada por razones o intereses partidistas entre en conflicto con los criterios del médico, la Administración se encarga de que prevalezcan los primeros. Un ejemplo reciente de este fenómeno ha sido la gestión de la pandemia. Si las decisiones hubiesen sido adoptadas sobre la base de criterios puramente técnicos, y no políticos, el resultado hubiese sido otro. La politización de la sanidad empeora la eficiencia y la calidad de la asistencia y genera desencanto y frustración en los profesionales. A la larga, conduce al fracaso del sistema.

– ¿Cuál cree que es la solución al problema actual y en qué tiempo límite?

– Es necesario despolitizar la sanidad y sacarla del enfrentamiento partidista y la lucha electoral. Debería existir un pacto de Estado por la Sanidad. Esto permitiría afrontar los graves problemas estructurales que padece la sanidad española, y la andaluza en especial, con honestidad y rigor, al margen de estrategias partidistas y demagógicas. La población debe saber que con la financiación actual es imposible prestar los servicios que se les prometen. Es necesario incorporar a los profesionales a la gestión. Por lo que respecta a la Atención Primaria, es imprescindible mejorar de manera urgente su financiación. Una Atención Primaria mal financiada conduce al fracaso al conjunto del sistema sanitario, como tristemente está poniendo de manifiestamente la actual pandemia.

– Entiendo que debe haber un aumento de profesionales y no los hay, sin que nadie entone el mea culpa. O bien los que hay hagan jornadas más extensas. Aunque lógicamente se les retribuya esta jornada extra. ¿Cree que es moral y ético exigirles esto? ¿No sería otra forma de que sean los mismos de siempre los que pagan los platos rotos?

– La escasez de Médicos de primaria persistirá los próximos años, porque un médico tarda cuatro años en hacer la especialidad de Medicina de Familia o de Pediatría. No obstante, se la puede paliar atrayendo con mejoras laborales y retributivas a médicos de otros ámbitos geográficos o de la privada, pero también prolongando la jornada de manera voluntaria mediante jornadas de tarde retribuidas. Esto no es lo ideal, naturalmente. Lo ideal es que el médico perciba unas retribuciones acordes a su cualificación y responsabilidad sin necesidad de hacer prolongaciones de jornada, y esta reflexión es válido tanto para Primaria como para Hospitalaria, pero en las circunstancias actuales podría ser la opción menos mala. En todo caso, la retribución de la jornada de tarde en Primaria no puede ser inferior a la de hospitales, es decir, debe hacerse mediante la continuidad asistencial, cuya implantación en Primaria está pendiente desde 2006. El Sindicato Médico se ha ofrecido a pactar con la Administración la manera de aplicar estas medidas, pero por ahora no tenemos un compromiso por su parte a afrontarla en fechas o plazos concretos.

– ¿Qué pasaría si se siguieran cerrando centros de salud por positivos en sanitarios?

– Sería un desastre. Los problemas que tienen en este momento los andaluces para conseguir una cita con su médico son inadmisibles, de modo que un empeoramiento de la situación sería insoportable. Por eso es necesario que se adopten con urgencia medidas firmes de mejora de la Primaria.

– ¿Un final para el coronavirus?

Francamente, no creo que nadie esté en estos momentos en condiciones de prever con exactitud el modo y el momento en que finalizará esta pandemia. No deberíamos caer en el pesimismo, pero tampoco en un optimismo injustificado. Creo que podemos convenir que, en el mejor de los supuestos, la pandemia tardará en resolverse varios meses, en los que políticos, gestores sanitarios, facultativos y ciudadanos habremos de actuar con responsabilidad y rigor. 




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