Una obligada y peligrosa vuelta al cole, mientras los funcionarios sí pueden hacer teletrabajo  

La opinión pública está harta de los políticos, “los peores para las peores circunstancias”. Todo el mundo está a punto de lanzarse a las calles y manifestarse contra ellos  -sin distinciones a estas alturas de sus enloquecidos totalitarismos-, y protestar cada cual desde sus gravísimas situaciones personales y comerciales. Los últimos que amenazan con un paro total son los bares y restaurantes de Andalucía. Pero hoy jueves, 10 de septiembre, se obliga a asistir a clases presenciales a miles de escolares en un temerario principio de curso que tiene a los padres, como ellos dicen, “con las carnes abiertas”. El miedo y las reservas llegan a tal punto que, ayer miércoles, unos grandes almacenes tenían desierto su departamento dedicado a la vuelta al cole.  Mochilas, carteras y equipamiento escolar con toda clase de artículos permanecían colgados por todas partes sin nadie que los comprara, como una evidencia de la falta de confianza en que esto acabe bien. Sin embargo, mientras se echa a los niños por delante a la arriesgada expectativa de los contagios (sólo en Sevilla 150 positivos en un día), los mayores acusan a las autoridades políticas de que “los funcionarios siguen protegidos en sus casas por permitirles legalmente el teletrabajo”.

Las imágenes de los grandes almacenes con los departamentos dedicados a la vuelta al cole completamente vacíos  y los artículos sin vender, describen a la perfección el ambiente enrarecido de esta vuelta al cole de 2020.

Los padres están obligados a entregar, más que a llevar, a sus hijos a clases presenciales, en medio de las preocupantes noticias que llegan de colegios y guarderías que ya han cerrado a día de ayer debido a contagios. Les parece increíble lo que están padeciendo: “Lo de los políticos, ¡todos, no se salva ni uno!, ha llegado a la desvergüenza total”. Pero saben que están amenazados de sufrir denuncias por absentismo escolar en el caso de que no permitan que sus hijos asistan a clase y se jueguen la vida por la falta de medidas de seguridad que parece les esperan. Hay cientos de testimonios previendo que en Sevilla en concreto no se cumplen las ratio por aulas.

Hasta el juez Emilio Calatayud ha salido en defensa de los menores y, por supuesto, de sus padres. El jurista ha atacado a las diferentes administraciones que han impuesto en las actuales circunstancias la asistencia obligatoria de los menores. Calatayud ha tranquilizado a los padres asesorándoles como juez que una denuncia por absentismo escolar no prospera tan fácilmente como la pintan los políticos. Habría mucho que probar ante una autoridad judicial acerca del incumplimiento del ejercicio de la patria potestad, como para que los padres sean condenados y puedan intervenir los organismos sociales de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos. De alguna manera, Emilio Calatayud muestra los dientes de los jueces a los políticos y sus despropósitos decidiendo temerariamente sobre los hijos que no son suyos.

 

 

En Morón de la Frontera ya han clausurado 7 de las 15 aulas de Infantil y Primaria un centro, al dar positivo uno de los profesores. También se han cerrado dos escuelas infantiles en Sevilla. Y en la localidad de Benacazón se ha dado otro de los casos más sonados.

Todo presagia que en pocos días la decisión descabellada de los políticos haya de dar marcha atrás, provocando un efecto en cadena de cuarentenas y aislamientos de niños y adultos.

En opinión de gran parte de la ciudadanía “los políticos están jugando con los padres y con la salud de nuestros hijos y nuestras familias, todo esto es para que compremos el material escolar; cuando nos dejemos un pastón que de cerca de 400 euros por hijo, entonces nos dejarán que vuelvan a casa y a seguir el curso con el ordenador”. 

Sea lo que sea, ese material escolar está aún en los grandes almacenes en un raro comienzo que se está haciendo yendo de puntillas, sin aglomeraciones para comprar. Los padres desconfían.




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *