Un juzgado determina que el taxi puede circular con más de 15 años de antigüedad

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número ocho de Sevilla ha considerado «contrario a la Ley» el artículo dos de la Disposición Transitoria Segunda de la Ordenanza del Taxi de la capital andaluza, según el cual los vehículos dedicados a esta actividad no pueden «seguir prestando servicio a los 15 años desde su primera matriculación», en una sentencia que una vez firme derivará en un planteamiento de «cuestión de ilegalidad» ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

En su sentencia, emitida el pasado 22 de noviembre, la citada instancia judicial aborda un recurso contencioso administrativo promovido por un taxista, contra la declaración desfavorable del Instituto del Taxi de Sevilla capital respecto a la revisión ordinaria anual de su licencia de taxi y la denegación del visado de la misma, bajo la premisa de que el vehículo cuenta con «más de quince años desde su matriculación».

A tal efecto, expone la sentencia que el artículo dos de la Disposición Transitoria Segunda de la Ordenanza Municipal Reguladora del Servicio de Transporte Público de personas en Automóviles de Turismo, la ordenanza municipal del taxi, estipula que «los vehículos adscritos a una licencia de taxi no podrán rebasar en el momento de otorgamiento inicial de la licencia la antigüedad máxima de dos años, ni seguir prestando servicio a los 15 años desde su primera matriculación», toda vez que en efecto el coche del promotor de este recurso tenía más de 15 años de antigüedad.

En ese sentido, invoca el juzgado el Decreto andaluz 35/2012 que aprueba el Reglamento de los Servicios de Transporte Público de Viajeros en Automóviles de Turismo, un texto que «determinó la necesidad de adaptación de la ordenanza municipal reguladora de esta materia a las disposiciones contenidas en el indicado decreto».

En dicho decreto autonómico, según detalla la sentencia, «la única limitación establecida en el reglamento en cuanto a la antigüedad del vehículo viene referida al momento de otorgamiento inicial de la licencia, en que se exige una edad máxima de dos años», pero «nada se dispone en relación con una posible limitación en cuanto a la edad máxima del vehículo una vez tiene otorgada licencia, ni que ello sea un elemento determinante en cuanto a la revisión anual de vehículos, cuya finalidad debe ser la comprobación del estado del vehículo y demás elementos exigidos por la ordenanza o reglamentación respectiva».

Al respecto, la sentencia anula el aspecto de dicho decreto autonómico relativo a una antigüedad máxima de dos años del vehículo para autorizar una licencia de taxi respecto al mismo, por «no haberse justificado debidamente la razón por la que se impone sin matización alguna la condición de que el vehículo no rebase la antigüedad de dos años en el momento de otorgamiento inicial de la licencia, restricción que sin duda puede incidir directamente de modo negativo en el acceso a la prestación del servicio de taxi».

En cuanto al articulo número dos de la Disposición Transitoria Segunda de la ordenanza municipal del taxi de Sevilla, que estipula que «los vehículos adscritos a una licencia de taxi no podrán rebasar en el momento de otorgamiento inicial de la licencia la antigüedad máxima de dos años ni seguir prestando servicio a los 15 años desde su primera matriculación», la sentencia avisa de que la limitación de los 15 años contraviene la Ley de Transportes Urbanos y Metropolitanos de Viajeros en Andalucía, que «no establece limitación para la prestación del servicio basada en la antigüedad del vehículo» y tal limitación «no obedece a una adaptación a la normativa reglamentaria autonómica a la que responde la redacción de la nueva ordenanza municipal, en cuanto que ninguna previsión se contiene al respecto».

Así, la sentencia expone que lo analizado lleva a «considerar dicho apartado número dos de la Disposición Transitoria Segunda de la ordenanza municipal contrario a la Ley (…) y, con ello, a plantear la correspondiente cuestión de ilegalidad».

A tal efecto, la sentencia estima el recurso contencioso administrativo, anula la declaración desfavorable del Instituto del Taxi de Sevilla capital respecto a la revisión ordinaria anual de la licencia del taxista promotor de dicho recurso y la denegación del visado de la misma y señala que una vez firme la sentencia, que es susceptible de recurso, ha de procederse al «planteamiento de cuestión de ilegalidad ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía», con relación al citado apartado dos de la Disposición Transitoria Segunda de la Ordenanza Municipal del Taxi de Sevilla.




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