Un decreto de Bergoglio aplasta las misas tradicionales en el Oratorio Escuela de Cristo del Barrio de Santa Cruz y aproxima a un cisma en la Iglesia Católica

Un arrogante decreto (también llamados “Motu Proprio”) del actual Papa Jorge María Bergoglio del pasado 16 de julio que ha pasado casi desapercibido ha venido a prohibir la celebración de misas en toda clase de capillas, parroquias e iglesias oficiadas en latín, de espaldas a los feligreses o por el rito tradicional, revocando así un decreto anterior o “Motu proprio” titulado Summorum Pontificum emitido por Benedicto XVI en 2007 en el que se derogaba la necesidad de solicitar permiso previo para ello al obispo de la diócesis conforme se dispuso tras el Concilio Vaticano II.

El Motu Proprio de Bergoglio, titulado Traditionis Custodes, imposibilita o pone en una situación sumamente complicada a los sacerdotes que hasta ahora venían oficiando estas eucaristías los domingos y festivos en Sevilla capital, concretamente en el Oratorio Escuela de Cristo, en el Barrio de Santa Cruz, anejo a la iglesia del mismo nombre, bajo los auspicios de la agrupación “Una Voce Sevilla”.

De hecho, en la página Web de dicha asociación aparece ya la convocatoria y horario de dichas misas tradicionales tachada y con un rótulo en el que puede leerse “MISA SUSPENDIDA HASTA PRÓXIMO AVISO”.

Aunque desde hace tiempo se rumoreaba que Bergoglio barajaba la derogación del decreto de Benedicto XVI que permitía estas eucaristías, los expertos pensaron que no se atrevería a hacerlo al menos mientras permaneciese en vida su antecesor, Joseph Ratzinger. Pero la osadía en el desguace de la Iglesia por este nuevo Papa parece no tener límites y no ha tenido reparos en derogar con una altivez y una soberbia dignas de un tirano las medidas adoptadas por su predecesor, llegando incluso en su decreto a cuestionar el mensaje del Papa anterior: “Me entristece -dice el Motu Proprio de Bergoglio- el uso instrumental del Missale Romanum de 1962, que se caracteriza cada vez más por un rechazo creciente no solo de la reforma litúrgica, sino del Concilio Vaticano II, con la afirmación infundada e insostenible de que ha traicionado la Tradición y la ‘verdadera Iglesia’ “.

Paradójicamente, la recuperación de estas misas tradicionales había comenzado a extenderse tanto en Europa como en América del Norte constatándose una presencia cada vez mayor de gente joven. No en vano, las misas tradicionales en latín y por los ritos preconciliares venían siendo oficiadas en Sevilla normalmente por un grupo de jóvenes sacerdotes de origen norteamericano.

La prohibición tajante por parte de Bergoglio, con lo que conlleva de desautorización implícita a su antecesor, aproxima a un posible cisma dentro de la Iglesia Católica -señalan los expertos- por tratarse de una cuestión clave que afecta a la misma celebración eucarística, aunque muchos no descartan que lograr ese cisma pueda ser el verdadero objetivo de Bergoglio para disolver el poder moral de la Iglesia y adaptarla a la concepción globalista de los poderes civiles y políticos.

Estos hechos se producen después de que el cardenal Sarah, de Guinea-Conakry, principal opositor de Bergoglio durante su Papado, resultara cesado como Prefecto Emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el cual había manifestado unas semanas antes que “en la historia, Benedicto XVI, será recordado no sólo como un gran teólogo, sino también como el Papa de Summorum Pontificum”.

Tiempo le ha sobrado tiempo en su soberbia papal para descalificar de un tajo las palabras del combativo cardenal africano, al que acompañan otros cardenales, como Burke y Müller, empleándose a fondo en segar la hierba bajo sus pies y restringir bajo graves amenazas la celebración de estas liturgias e incluso la utilización de las casullas y vestimentas tradicionales, así como los textos anteriores al Misal Romano de 1962 aprobado en el Concilio Vaticano II.

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3 Comments

  1. Ramón de la Campa Carmona dice:

    La misa no está suspendida en Sevilla, se celebra en la Parroquia de San Ildefonso a las doce y media de la mañana desde el I Domingo de Adviento del año pasado, apostolado asumido por la diócesis y abierto a todos los fieles, en una iglesia céntrica, bien comunicada, de fácil acceso y con capacidad suficiente, celebrada por el Delegado Episcopal, Rvdo. Dr. D. Pablo Díez Herrera, que envía por email semanalmente los textos del propio al que quiere recibirlos, y tiene servicio de facebook y twitter, donde publica información diariamente.

  2. José Maria dice:

    Jamás ha habido misas de espaldas al público. Eran de cara al sagrario.

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