El Tribunal Supremo ha acordado la rehabilitación como magistrado del juez  Francisco Serrano, que fue condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) a dos años de inhabilitación especial para empleo o cargo público por un delito de prevaricación culposa tras modificar el régimen de visitas de un menor para que asistiese a una procesión de la Semana Santa.

En una sentencia dada a conocer este miércoles, el Supremo considera, por no ser conforme a derecho, el acuerdo de la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de 2 de marzo de 2017 que rechazó la petición de rehabilitación a la carrera judicial formulada por el juez.

El CGPJ tomó esta decisión al considerar que el cumplimiento de la pena de inhabilitación que le fue impuesta supuso la privación definitiva del cargo de magistrado, estableciendo también que si deseaba ingresar en la carrera judicial tendría que hacerlo mediante la superación de cualquiera de los modos de ingreso, como cualquier otro ciudadano.


El Tribunal Supremo explica en su sentencia que, entre las causas de incapacidad, se encuentran haber sido condenado, procesado o inculpado por delito doloso, pero no figura la condena por delito culposo ni la condena a pena de inhabilitación especial que le fueron impuestas al magistrado que actualmente ejerce de abogado en un despacho de Sevilla.