Sevilla entrega sus medallas y distinciones
Rubén Olmo y Matilde Coral como hijos predilectos

Sevilla entrega sus distinciones honoríficas a Rubén Olmo y Matilde Coral como hijos predilectos y a Manuel Herrera y Benigno de la Vega Inclán como hijos adoptivos a título póstumo en una ceremonia donde se traslada el deseo de encarar con optimismo la recuperación y reforzar la cultura. Se han entregado además 29 medallas de la ciudad, de ellas dos a título póstumo, y se ha vuelto a agradecer el trabajo de los profesionales sanitarios, de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y del resto de los servicios esenciales durante los quince meses de pandemia de la COVID-19.

 

 

El alcalde, Juan Espadas, realiza un llamamiento a recuperar el espíritu “de ese gran proyecto colectivo que fue la Expo del 92” para afrontar la reactivación social y económica y a forjar “una gran alianza” por la cultura en la ciudad de Sevilla.

En nombre de las y los homenajeados, Rubén Olmo ha tomado la palabra destacando la importancia de Matilde Coral, ausente del acto, para la historia de la danza española y ha realizado una defensa de la cultura y el flamenco.

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, acompañado por todos los portavoces de los grupos políticos con representación municipal, ha presidio hoy en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, FIBES, la ceremonia de entrega de distinciones honoríficas y medallas de la ciudad correspondiente al año 2021. En su discurso, el regidor hispalense, tras reiterar las gracias –“con más fuerza incluso”, ha matizado– a los profesionales sanitarios, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y al resto de servicios esenciales por su labor durante 15 meses de pandemia, ha considerado que es “el momento de mirar al futuro” y de pensar en la recuperación social y de la economía.

“Sin duda, estamos ante un nuevo gran reto como sociedad: afrontar una recuperación que nos debe hacer más fuertes, más solidarios, más justos, más ambiciosos, más innovadores, más sensibles y más comprometidos”, ha trasladado el alcalde. En ese camino, ha realizado dos llamamientos. El primero, recuperar el espíritu de “ese gran proyecto colectivo” que fue la organización en la ciudad de la Exposición Universal de 1992: “La recuperación y la transformación que tenemos ahora por delante es el mayor reto que ha tenido Sevilla desde entonces. Sólo desde ese mismo espíritu de ciudad compartida y de proyecto colectivo podremos alcanzar el éxito en estos momentos”. Y el segundo, gestar “una gran alianza” por la cultura en Sevilla: “Sevilla es cultura, respira cultura, vive la cultura. Su patrimonio, sus artistas, sus creadores, sus empresas… Y la recuperación pasa por darle aún más protagonismo a la cultura en todos los barrios, en todos los ámbitos, desde lo público y también desde lo privado”.

“Empujemos entre todos la balanza hacia lo mejor de nosotros mismos. Tenemos que mirar al futuro con la experiencia, el realismo y la responsabilidad que nos ha dejado marcado a fuego esta crisis sanitaria, pero también con esperanza, solidaridad y optimismo. Una crisis, por muy dura que sea, tiene siempre un margen de oportunidad. Y es el momento de avanzar hacia una transformación económica, social, ecológica, energética y digital”, ha argumentado el alcalde. 

Justo en este contexto, Juan Espadas ha apelado a la filosofía de la nueva marca de ciudad recientemente presentada y que trata de ayudar en la reactivación social y económica a partir de un nuevo relato de Sevilla que combina su versión internacionalmente más conocida con otra faceta todavía por descubrir, incluso por parte de los propios sevillanos, y que la hacen un enclave vanguardista, productivo, innovador y creativo. “Debemos identificar todos esos aspectos que tenemos pero que a veces no valoramos, no tenemos en cuenta o no desarrollamos lo suficiente y ponerlos todos al servicio de una gran estrategia de ciudad para la recuperación”, ha dicho. 

El regidor ha destacado, asimismo, la importancia que este año se ha dedicado a la cultura entre las distinciones honoríficas y medallas de la ciudad. “Precisamente mirando este elenco de personas a las que reconocemos como ciudad, hay un elemento que sobresale de forma muy especial: la cultura. Nuestra recuperación social, anímica y en parte también la económica, pasa en buena medida por la cultura”, ha comentado Espadas tras citar a todos y cada uno de los distinguidos por la ciudad y sus méritos. “Las distinciones recogen esa receta que en Sevilla a veces, en los mejores momentos, conseguimos cuadrar. Esa que combina una pizca de modernidad e innovación y otro pellizco de tradición y costumbres”, según ha concluido. 

En concreto, en el acto, y tras la propuesta del alcalde aprobada por unanimidad en el Pleno municipal, se ha distinguido como hijos predilectos de la ciudad al director del Ballet Nacional de España, Rubén Olmo, y a la bailaora y maestra Matilde Coral. Como hijos adoptivos a título póstumo se ha reconocido a Manuel Herrera, uno de los principales promotores de la Bienal de Flamenco, y a Benigno de la Vega Inclán (Marqués de la Vega Inclán), quien fue uno de los principales promotores del actual barrio de Santa Cruz. Asimismo, se ha distinguido con 29 medallas de la ciudad (dos a título póstumo) a personas y entidades por su relevancia en cuatro ámbitos de la sociedad: por su trayectoria en el fomento de los valores humanos y su labor social en beneficio de la comunidad y de los colectivos más necesitados; por el fomento de la cultura, el arte y su contribución a la difusión del nombre de Sevilla; por su labor emprendedora, innovadora y profesional, y, por último, por su labor docente, educativa e investigadora.

En nombre de los homenajeados y las homenajeadas, ha tomado la palabra Rubén Olmo, quien ha agradecido los reconocimientos otorgados. “Gracias, Sevilla. Todos (los reconocidos) han puesto al servicio de Sevilla su vida, sus conocimientos y su trabajo”. Olmo ha tenido palabras emotivas para Matilde Coral, ausente del acto y cuyo título fue recogido por su hija. “Sus enseñanzas forman parte de la historia de la danza española. La escuela sevillana del flamenco está viva y tiene futuro gracias a ti”, ha dicho el nuevo hijo predilecto de Sevilla, quien ha realizado, además, una férrea defensa de la cultura y del flamenco. 

HIJOS PREDILECTOS

Rubén Olmo Leal, nacido en 1980 en el barrio de las Tres Mil Viviendas, es el director del Ballet Nacional de España y desde pequeño mostró su interés por el baile, lo que le llevó a iniciarse en una escuela del barrio, con tres años. Tiempo después entró en la Escuela de Manolo Marín y posteriormente se matriculó en el Conservatorio de Danza de Sevilla, licenciándose en Danza Española y Danza Clásica en 1996. Con 17 años se fue a Madrid, donde trabajó en la compañía de Aída Gómez y, con 18 años, se incorporó al cuerpo de baile del Ballet Nacional de España. Ha trabajado con Eva Yerbabuena, Javier Latorre, Rafael Amargo o Ramón Oller, entre otros. En 2006, con su propia compañía, presentó ‘Belmonte’ y un año después creó una pieza para niños con ‘Pinocho’. De 2011 a 2013 fue director del Ballet Flamenco de Andalucía y, posteriormente, compaginó su actividad escénica con la de profesor en el Centro Andaluz de Danza. En 2019, el Ministerio de Cultura y Deporte lo nombró director del Ballet Nacional de España. 

Matilde Corrales González, conocida como Matilde Coral, nació en la plaza de Chapina, en Triana. Empezó como bailaora en el cortijo El Guajiro de Sevilla, donde conoció al que sería su marido, el también bailaor Rafael El Negro. Posteriormente fue primera bailaora en el tablao El Duende de Madrid, propiedad de Pastora Imperio y Gitanillo de Triana. Fue partenier de Alejandro Vega, Alberto Lorca y José Greco, viajando por muchos países con las compañías. Fue profesora de baile flamenco en el Conservatorio de Arte Dramático y Danza de Córdoba y también fue pionera y colaboradora durante muchos años de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Es miembro fundador de la Fundación Antonio Mairena. Asimismo fue directora del primer centro (no oficial) de danza española de Huelva y directora del Ballet Escuela de Baile Andaluz, financiado por la Junta de Andalucía. Su Escuela de Danza Matilde Coral ha sido reconocida y homologada como centro oficial de danza por la Junta de Andalucía. Ha dado conferencias sobre flamenco en la ULMP, en la Universidad de Navarra y en la Universidad de Córdoba y ha impartido seminarios y cursillos en varias ciudades de Andalucía.

En 1992 fue coreógrafa y protagonista de la película ‘Sevillanas’, de Carlos Saura, y en 1995 el mismo director la volvió a escoger de protagonista para su película ‘Flamenco’. Ha servido de inspiración a varios artistas como a los poetas Antonio Murciano y Caballero Bonald, lamentablemente fallecido hace pocas fechas, a pintores como Juan Valdés, Moreno Galván y Baldomero Resendi, así como a escultores como Álvarez Duarte. Titulada en Danza Española por la Escuela de Arte Dramático y Danza de Córdoba es poseedora, entre otros galardones, de la medalla de Andalucía y de tres premios nacionales. Cuenta, además, con los premios UNICEF Andalucía, Compás del Cante y Cátedra de Flamencología de Jerez. Posee igualmente la ‘Llave de Oro al baile flamenco’ y la Medalla del Rey San Fernando-Ciudad de Sevilla.

HIJOS ADOPTIVOS A TÍTULO PÓSTUMO

Manuel Herrera Rodas, natural de Casariche, dedicó toda su vida a la defensa y divulgación de la cultura andaluza y el flamenco. Fue uno de los creadores del que llegaría a ser el festival de flamenco más importante del mundo, la Bienal de Flamenco de Sevilla, que, tras la Semana Santa y la Feria de Abril, llegaría a ser el mayor acontecimiento internacional de Sevilla y, como sucede en los dos primeros, un arquetipo seguido por muchos otros eventos nacidos a su estela. Dirigió la revista Sevilla Flamenca, fue uno de los fundadores de la ITEAF (Institución para la Tercera Edad de los Artistas Flamencos) y desde la Peña El Pozo de las Penas, una de las más antiguas de Andalucía y un puntal señero en la promoción del flamenco desde hace tres cuartos de siglo, jugó un papel crucial en el movimiento de la dignificación del flamenco y la puesta en marcha de la Bienal de Flamenco.

Benigno de la Vega-Inclán y Flaquer, Marqués de la Vega Inclán, fue un vallisoletano nacido en 1858 que realizó importantes aportaciones al sector turístico y social de España en general y de Sevilla en particular, siendo responsable de la transformación de parte de la antigua Judería en el Barrio de Santa Cruz y de los Jardines de Murillo. Estudió Bellas Artes aunque en sus inicios prefirió dedicarse a la carrera militar. Después de viajar por las principales ciudades de Europa, decidió proponer en 1911 al Gobierno de Canalejas la creación de un organismo que se encargara de fomentar el turismo y la divulgación de la cultura popular: la Comisaría Regia del Turismo Cultura Artística Popular. A Benigno Vega Inclán se le recuerda principalmente por la reordenación de del Barrio de Santa Cruz junto a los jardines de Los Reales Alcázares de Sevilla que fue fruto de la difícil coordinación entre los vecinos del barrio, el Ayuntamiento de Sevilla, el Rey a través de la Real Casa y la Comisaría Regia del Turismo.

MEDALLAS DE LA CIUDAD

En cuanto a las medallas, se han entregado 27 títulos para personas y entidades por su relevancia en distintos ámbitos de la sociedad. Por su trayectoria en el fomento de los valores humanos y su labor social en beneficio de la comunidad y de los colectivos más necesitados serán reconocidas Claudia Hernández por su papel en apoyo de los conventos sevillanos; Francisco Sánchez Legrán, fundador de Facua Consumidores en Acción; Antonio Fernández López, ‘el Bigotes’, entrenador de boxeo en Rochelambert; la Comunidad de Hermanas Clarisas del Monasterio de Santa María de Jesús con motivo del 500 aniversario de la bendición del citado monasterio y como reconocimiento a su labor asistencial y de entrega a Sevilla; las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, por su compromiso en la erradicación de la violencia y explotación contra las mujeres y su dedicación desinteresada a las más desfavorecidas; la Hermandad de San Bernardo la conmemoración del 75º aniversario de la incorporación al escudo de armas de la ciudad de Sevilla del título de Mariana a propuesta de esta hermandad, y la Hermandad de la Candelaria en su primer centenario fundacional. 

En cuanto a las distinciones por el fomento de la cultura, el arte y su contribución a la difusión del nombre de Sevilla se ha reconocido al poeta, librero y escritor Abelardo Linares; a Jorge Cuadrelli, fundador de Viento Sur Teatro; al actor Miguel Juan Caiceo y a la artista María Jiménez

En reconocimiento a la labor emprendedora, innovadora y profesional la propuesta presentada por el alcalde ha incluido a la hostelería sevillana por su papel a lo largo de la historia de la ciudad y la labor social y benéfica realizada a raíz de la pandemia ocasionada por la expansión de la COVID-19; al periodista Luis Carlos Peris por sus crónicas escritas durante décadas desde distintos puntos de España; a los doctores Pascual y Fernando Sánchez Marín por su contribución a las investigaciones médicas y a la formación de profesionales, por su compromiso por el bienestar y la salud de las mujeres y, por su ayuda a parejas sin recursos para que puedan ser padres; al presidente del Grupo Azvi, Manuel Contreras, por su espíritu emprendedor; al Colegio de Agentes Comerciales de Sevilla en reconocimiento a su incansable y meritoria labor contribuyendo al desarrollo de la ciudad; al Colegio Oficial de Procuradores de Sevilla coincidiendo con el 160 aniversario de su fundación, y a la empresa pública de emergencias 061 por la labor desempeñada desde su creación y, en especial, durante la pandemia. 

Por último, por su labor docente, educativa e investigadora se han entregado las medallas de la ciudad a la periodista Marta Carrasco por su contribución a la danza y al baile flamenco desde la divulgación y la crítica; a la médico Encarnación Gutiérrez por su contribución a la formación de los médicos y a la investigación; al catedrático de Ecología de la Universidad de Sevilla Enrique Figueroa por su contribución a la formación en la Universidad de Sevilla, su lucha para la preservación el medio ambiente, su colaboración desinteresada con las instituciones y su compromiso con los colectivos más vulnerables; a la divulgadora de Matemáticas Clara Isabel Grima por su labor divulgativa de las ciencias; a la química Adela Muñoz por su aportación a la ciencia y a su divulgación; al Colegio SAFA Patronato Vereda por su importante labor educativa y asistencial al servicio de la ciudad realizada a lo largo de 50 años; al CEIP Concepción Estevarena con motivo de su 50 aniversario; al Colegio Alemán Alberto Durero en su primer centenario y al Colegio Nuestra Señora de las Mercedes en su 75 aniversario. 

A título póstumo, se han otorgado dos distinciones como medalla de la ciudad para los gestores culturales Chus Cantero por su contribución a la gestión cultural en Sevilla, su lucha continua para que la cultura pudiera verse en las calles y en los presupuestos de las administraciones y porque gracias a él muchas personas han podido tener acceso a la cultura, y Alberto Mula por sus largos años al servicio de Sevilla y de Andalucía, por su sabia aplicación de su conocimiento como economista y como gestor a la cultura y por acercar el conocimiento a todos los rincones de Andalucía.




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