Los restos mortales del polifacético artista Rafa Serna  han sido despedidos en pleno corazón de Sevilla poco después de las doce y media de la mañana, cuando entre cientos de personas el féretro era llevado a hombros desde el interior de la parroquia de Santa Cruz  -donde tuvo lugar la ceremonia religiosa-  hasta el coche fúnebre colocado ante la breve escalinata del templo, el que está situado nada menos que en la calle Mateos Gago, lindero del Barrio de Santa Cruz y postal clásica de la Giralda alzada entre sus naranjos.


El dolor estaba en los rostros, las lágrimas también. Muchas caras conocidas alternaban su identidad con las anónimas, pero en ambos casos las caras tristes de quienes contemplaban los últimos momentos entre su gente de Rafa Serna en Sevilla, en su Sevilla, la que le había hecho sentir un caudal de canciones, poemas y pregones que ahora constituyen un auténtico legado de arte a la ciudad.

Entre los asistentes se podía ver a la viuda, Magdalena Lirola, y a los tres hijos del matrimonio, siendo uno de ellos el torero que lleva también el nombre de su padre. También estaban Curro Romero y su esposa Carmen Tello, Francisco Rivera y su mujer Lourdes Montes, Luis Miguel Martín Rubio, Javier Sobrino  -uno de los que llevaban el féretro a hombros-, Manolo Medina, Juan Carlos Ramos, Rocío Martín, Rogelio Gómez Trifón, Isabel Luna, Beatriz Galiano, José Carlos Seco y su esposa Lola Triana, Paco Lola, Pilar Fuertes, Pascual González, Rafael Gordillo… todos visiblemente afectados por la pérdida del artista.


Los restos mortales de Rafa Serna iban cubiertos por un crucifijo y  la bandera de Sevilla, mientras que desde el órgano de la parroquia de Santa Cruz llegaban hasta la calle los sones de la marcha “Macarena”, de Abel Moreno.

Varios coches portando numerosas coronas de flores precedían al del difunto. Ni el sol de las altas temperaturas de estos días en Sevilla ignoraba una mañana sombría en la ciudad que ha dicho su último adiós a Rafa Serna… Digo yo si existe realmente el último adiós cuando se van los que siempre se nos quedarán en eso que llaman la memoria viva de Sevilla.