Este ahorro se debe a la rebaja del IBI del 5 por ciento acordada entre el Partido Popular y el Partido Socialista para la aprobación del presupuesto municipal

Este miércoles el Partido Popular ha analizado el efecto en política fiscal que va a tener en 2019 su acuerdo alcanzado con el Partido Socialista para la aprobación del presupuesto municipal. Uno de los requerimientos en ese pacto fue la rebaja en un 5 por ciento del IBI, entre otras cosas, para así rebajar la presión fiscal de la capital andaluza. Este 5 por ciento se suma al 3 por ciento ya alcanzado por Ciudadanos, siendo un total del 8% de bajada del IBI para 2019. Esas medidas van a suponer un ahorro total en 2019 de 8 millones de euros, seis de ellos correspondientes a la bajada del IBI. El portavoz del Partido Popular, Beltrán Pérez, asegura que “Sevilla es una de las ciudades con mayor presión fiscal” y que “pretenden retomar la senda de bajada de esta que ha caracterizado a los gobiernos del PP”.

Las medidas pactadas entre ambas formaciones políticas para la bajada fiscal son las siguientes: Reducción del tipo de IBI para inmuebles residenciales en un 5 por ciento, reducción del 1 por ciento del tipo impositivo del IBI aplicable a los inmuebles no residenciales, elevación al 90 por ciento de la bonificación en el IBI para inmuebles que constituyan el objeto de una actividad económica de urbanización, construcción o promoción inmobiliaria, rebajar el tipo impositivo del ICIO del 3,5 por ciento actual al 3,25 por ciento, una nueva regulación de las bonificaciones en el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana para los supuestos de transmisiones mortis causa de vivienda habitual e inmueble afecto a actividad empresarial, compromiso de realizar un estudio que suponga una reordenación global o sistemática de la aplicación de la tasa de basuras y la supresión de la tasa que grava los convenios urbanísticos.

Esta bajada del IBI residencial de cara a 2019 tendrá efecto sobre “más de 300.000 propietarios” de vivienda y un impacto global de “seis millones de euros”. De esta forma, Pérez ha mostrado varios ejemplos del impacto que supondrá esta bajada. Por ejemplo, una vivienda del distrito Nervión ubicada en la calle Moncayo y con valor catastral de 35.000 euros pasará de pagar un IBI de 256,7 euros en 2016, a 236,14 euros en 2019, mientras que una vivienda de Triana ubicada en la calle Alfarería y con un valor catastral de 100.000 euros pasará de pagar un IBI de 733 euros en 2016, a 674 euros en 2019. Con esta bajada, Sevilla caerá al puesto número 28 en la relación de capitales de provincia con el IBI más elevado, después de haber escalado varios puestos como consecuencia de la “subida” del IBI acometida en 2016 por el Gobierno local de Juan Espadas, especialmente en los edificios de uso no residencial.