Parte de Guerra de la Resistencia

SEVILLA INFO (03/05/2020, 21:30)

Ya tenemos nuestra primera herida de guerra. Porque hoy las guerras no se libran con misiles ni con balas, hoy las guerras son siempre mediáticas, incuso para arrojar bombas de verdad hay que ganar primero la batalla mediática.

Este gobierno acorralado y ruin, que ha amordazado a todos los grandes grupos mediáticos, está perdiendo la guerra de guerrillas de las redes sociales y la información digital que por ellas circula. Munición digital, podríamos decir. Una guerra de guerrillas de civiles disparando verdades como balas, que tienen la particularidad de multiplicarse y llegar a todas partes. Civiles disparando verdades en legítima defensa, ante la amenaza cierta de un gobierno totalitario, que quiere esclavizarnos simplemente haciendo desaparecer la idea misma de libertad.

Hoy Sevilla Info ha tenido su bautismo de sangre, y eso siempre es un honor. Porque significa que somos una amenaza, grande o pequeña, para este poder de aspiración totalitaria que, al intervenir las redes, muestra su verdadero rostro. Como carecen de todo argumento, como su única aspiración es el poder, emplean la fuerza. Y eso, siempre, es el principio de una victoria.

Desde aquí gracias a todos esos francotiradores valientes y anónimos lectores, que multiplicáis el poder de nuestras balas, hasta hacer enloquecer de impotencia al poder totalitario, que termina desenmascarándose él solo, si es que aún nos quedaba alguna infamia suya por conocer.

Hoy nos han bloqueado la cuenta en twitter. Bienvenido, querido lector, a las trincheras de la Resistencia.

La victoria está cada día un poco más cerca.

Puede olerse entre el humo de las bombas y de los incendios.

Es el momento de redoblar los esfuerzos compañeros de la Resistencia, es momento de no dejar de disparar las verdades como puños a la cara de la ignominia. Es hora de entonar un canto sublime y glorioso, hasta que llegue el día en que podamos decir: yo también estuve allí, y disparé mis balas llenas de esperanza. 

Y ahora paseo por las calles de mi ciudad con el corazón henchido, porque no nos dejamos aplastar por quienes vinieron a despojarnos de nuestra dignidad de ciudadanos.

 

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