La intranqulidad reina entre los vecinos de la barriada Guadalquivir de Coria del Río. Desde hace más de un mes, un fuerte olor a hidrocarburo se deja sentir en toda la zona donde al menos un centenar de personas han tenido que ser atendidas por fuertes cefaleas, picores en los ojos y en la garganta. Las autoridades no consiguen descubrir el origen del vertido contaminante que genera vapores y, en consecuencia, un fuerte olor que se percibe en el interior de las viviendas.

La Consejería de Salud  ha dado a conocer este lunes los resultados de un informe preliminar que ha descubierto la presencia, por encima de los valores normales, de dos sustancias no cancerígenas en la red de saneamiento, en concreto fenol y dimetilacetemida si bien no se tiene certeza de que la presencia de estas sustancias sean las causantes de los problemas de salud que presentan numerosos vecinos, por lo que continúan las pesquisas para conocer con exactitud el origen y el alcance del problema.

La Consejería de Salud, que vuelve a hacer un llamamiento a la calma, insiste en que la principal recomendación en estos momentos es mantener los domicilios suficientemente ventilados y, ante cualquier sintomatología, acudir al centro de salud, y ha informado de que los profesionales del centro de salud de Coria han atendido alrededor de un centenar de casos con síntomas leves, reforzando el personal cuando ha sido necesario.