Muere víctima de un ictus Luis Álvarez Duarte

Ha muerto Luis Álvarez Duarte. El reconocido imaginero sevillano fallecía hacia la una de la tarde de este viernes 13 de septiembre, teniendo 70 años, y tras sufrir desde el domingo un ictus que desgraciadamente no ha podido superar. Ingresado durante cerca de una semana en el Hospital Virgen del Rocío, de nuestra ciudad, al conocido artista le ha sido imposible recuperarse de un episodio que ha terminado en un fatal y triste desenlace.

Álvarez Duarte deja uno de los legados más importantes de la imaginería de los siglos XX y XXI y, en un conjunto bien considerado, una de las herencias escultóricas más relevantes de la Semana Santa de Sevilla de todos los tiempos.

Con sólo catorce años fue capaz de crear a la Virgen de Guadalupe, titular de la Hermandad de Las Aguas, una obra atrevida y valiente por concebir una dolorosa con rostro acentuadamente aniñado, pero de una belleza cautivadora. Fue su gran inauguración para la Semana Santa de Sevilla, allá por finales de los años 60.

Poco después, en 1973, y cuando su valía estaba más que demostrada a pesar de su juventud, pudo hacerse cargo de la copia de la Virgen del Patrocinio, de la Hermandad del Cachorro, cuya talla original había perecido por completo en el incendio que fortuitamente se declaró en su capilla siendo la cuaresma de aquel año, cuando el templo estaba cerrado y una vela encendida de sus cultos prendió en la imagen, que se encontraba en ese momento a los pies del Cachorro, que se salvó de las llamas de puro milagro.

Álvarez Duarte también esculpió años después las figuras secundarias del misterio del Cristo del Buen Fin, posteriormente retirado por decidirse que el crucificado fuera solo para concentrar toda la atención que merecía. Reprodujo la escena en la que José de Arimatea se hacía con la autorización legal para descender el cuerpo muerto de Jesús.

También esculpió para Nervión al Cristo de la Sed; creó para el Polígono de San Pablo un conjunto escultórico reciente como si lo trajera de siglos; y para la Hermandad de la Trinidad selló el misterio de las Cinco Llagas con un crucificado digno de la mejor tradición venida del Siglo de Oro.

Como restaurador tuvo en sus manos la responsabilidad nada menos que de hacerlo con la Esperanza de Triana, además de formar parte de la Comisión consultiva que siguió la trascendental restauración del Gran Poder.

Su amplísima y prolífica obra se extiende desde Sevilla a toda España, además de a tantos países hispanoamericanos, donde se le han encargado de manera especial réplicas de la Esperanza Macarena, de la que se hizo todo un experto en reproducirla, llegando incluso a que una de ellas le fuera encargada por la Hermandad sevillana para ser la parte central de la insignia denominada Mediatrix.

Los restos mortales de Luis Álvarez Duarte serán despedidos mañana sábado durante una misa que se celebrará a las once y media en la Capilla del Dos de Mayo, ante la Virgen de Guadalupe.




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