Matilde Solís, ex duquesa de Húescar, ha roto este domingo su largo silencio desde que hace más de dos años denunciara en su muro de Facebook haber sufrido “abusos” y “mala praxis” por el que fue su psiquiatra, el doctor Javier Criado. Entonces, la que fuera esposa de Carlos Ftiz-James Stuart, el hijo mayor de la Duquesa de Alba, apenas contó detalles de lo ocurrido en el diván de su psiquiatra, pero en las últimas horas ha reconocido, en la misma red social, haber sufrido abusos sexuales.

Solís, recuerda aquella primera carta escrita en la popular red social en la que “no especifiqué a qué tipo de abusos me sometió Javier Criado, así que lo digo ahora: sufrí abusos sexuales, a parte de todo lo demás”, confiesa. Al parecer los testimonios de otras víctimas recogidos por los medios de comunicación han animado a la que fuera uno de los miembros más destacados de la alta sociedad a dar el paso. “Las víctimas me han dado mucha fuerza“, reconoce.

Matilde Solís, con aquel testimonio de junio de 2015 consiguió que el caso llegara a conocimiento de amplios sectores de la sociedad sevillana, incluidos los medios de comunicación que, sorprendentemente guardaron un escrupuloso silencio hasta que un periódico digital, XYZ Diario, desveló el alcance del escándalo con toda su crudeza. A partir de ahí, el resto de la prensa, sobre todo la nacional, se hizo eco de un caso que, finalmente, ha quedado prescrito por el tiempo transcurrido, si bien una denuncia se mantiene viva en los juzgados de Sevilla. En su mensaje de este domingo, Matilde Solís advierte a Javier Criado: “Que se avergüence el psiquiatra, yo no lo haré más”, concluye.


En su anterior mensaje, la ex duquesa de Huéscar aseguraba que no era la única mujer que había padecido la “mala praxis” del doctor y, en la misiva, animaba a otras a denunciarle y describía los años de sufrimiento que pasó por la forma de actuar del doctor Criado. “Jamás se me pasó por la cabeza que hubiera más mujeres viviendo lo mismo. Me sentí culpable todos los años que estuve enferma”, afirmaba entonces.

Matilde Solís se puso en manos de Criado “con 22 o 23 años, metida en una fuerte depresión, maleable, vulnerable. Con los límites de la moral borrosos y otros problemas que él ignoró”. Los problemas comenzaron después de que contrajera matrimonio con el duque de Huéscar. “Me casé y se convirtió en una especie de amistad. Javier Criado abusó de una persona enferma, desesperada a lo largo de los años, ignorando los problemas, manipulando como solo lo puede hacer un buen conocedor de los resortes de la mente”.

Dos años y medio después, Matilde Solís vuevle a hablar, despojada ya de los fantasmas del pasado para reconocer lo que entonces ocultó. Sufrió abusos sexuales por parte del desprestigiado psiquiatra. Una denuncia que quedará sin respuesta judicial.