María Eugenia Moreno (PP), Alcaldesa de Huévar del Aljarafe: “Dedico casi tres días de la semana a reunirme con importantes inversores que ven atractiva la situación actual de Huévar”

 

Transcurría 2007 cuando la entonces ministra de Cultura de Zapatero, Carmen Calvo, pronunciaba su célebre frase: «Nosotros administramos dinero público, y el dinero público no es de nadie». Ese mismo año, la hervense María Eugenia Moreno decidía postularse por primera vez por el Partido Popular a la alcaldía de su pueblo de Huévar del Aljarafe. Y el socialista Rafael Moreno, con tres mayorías absolutas consecutivas a sus espaldas en el municipio, resolvía por decisión propia no convocar en adelante ninguna comisión de cuentas. Ni porque se lo pidiera el resto de las fuerzas políticas, ni porque así le obligara la ley. «El dinero público no es de nadie».

Doce años después, en 2019, Moreno se hace con el bastón de mando, rompe con 36 años de hegemonía del PSOE y hereda una deuda acumulada por los sucesivos gobiernos socialistas cercana a los 30 millones de euros. Un gigantesco y amargo legado de impagos a Hacienda, a la Seguridad Social, a proveedores y a acreedores demasiado difícil de digerir para un pequeño pueblo del Aljarafe sevillano de apenas 2.500 habitantes. Había hasta facturas sin cobrar que todavía estaban expresadas en pesetas. El desbarajuste era tal que en 2009 la plantilla municipal alcanzó los 345 empleados, un 14 % de su población. Aquella etapa «oscura y negra» se encuentra hoy en manos de los tribunales, según cuenta la alcaldesa.

Tras dos años de gobierno al frente del pueblo que enamoró a Alfonso X el Sabio, asegura que hoy «no se le debe ni un euro a Hacienda ni a la Seguridad Social. Y que todos los trabajadores cobran antes del 30 de cada mes. «Tenemos proveedores nuevos que vienen a ofrecen sus servicios porque saben que aquí cobran puntualmente», sostiene.  

Huévar del Aljarafe no aparece ya en los periódicos ni en el resto de los medios de comunicación por asuntos relacionados con la corrupción, el nepotismo, la supuesta compra de votos, las deudas acumuladas con el fisco o por los impagos de los salarios a los trabajadores municipales. 

Este pequeño pueblo de 3.129 habitantes, situado a 30 kilómetros de Sevilla, es noticia en la actualidad porque está despertando el interés de muchos inversores que quieren sacar adelante proyectos de envergadura que, en palabras de su alcaldesa, «le van a devolver la dignidad y la libertad que el pueblo perdió». Para hablar de todo eso y otros asuntos, nos hemos citado con María Eugenia Moreno en el consistorio, que nos recibe puntual en su despacho con una amplia sonrisa. Sobre su mesa, un crucifijo y las fotos de «sus tres presidentes»: Juanma Moreno, Pablo Casado y Virginia Pérez..

 

 

– En 2007 inicia su carrera política a la alcaldía de Huévar. La entonces ministra de Cultura de Zapatero, Carmen Calvo, dijo que «el dinero público no es de nadie». ¿Puede completar la frase? o ¿qué sentido adquiere para usted, ahora que es alcaldesa?

Que con esa frase ellos solos se identifican. El dinero no es de nadie, no. En el caso de Huévar es de todos y cada uno de sus ciudadanos. Ahora me ha tocado a mí, pero todo el que gobierne debe mirar por cada céntimo de euro. Incluso mucho más que si fuera propio. Porque estamos hablando del presente y del futuro del pueblo.

– Ese dinero público que no es de nadie ha dado muchos titulares. En su pueblo tenía nombres y apellidos y una red clientelar bastante definida. Le hablo del famoso plan 1000 y la supuesta compra de votos. 

– Es una etapa oscura y negra que está en manos de la justicia, que es quien tiene que decidir.

– ¿Está en los tribunales?

– Claro. Nosotros descubrimos el plan 1000 y serán los tribunales los que digan al final que hay de todo esto.

Es decir, que no han pasado página.

– El Partido Popular tiene una serie de procesos judiciales abiertos y el ayuntamiento está personado también como parte afectada. No soy yo quien tiene que juzgar, sino la justicia, que lo tiene todo en sus manos.

– ¿Han encargado alguna auditoría?

– No. Está pendiente de recabar una determinada documentación. 

– Usted es alcaldesa desde hace más de dos años con 16 votos de diferencia respecto al PSOE y la abstención de Adelante Huévar. En su investidura, el concejal de este grupo, José Antonio Mora, aseguró, pese a abstenerse, que «el pueblo pedía un cambio». ¿A qué cree que se debe el citado deseo de cambio: a que el ayuntamiento no tenía un duro, al fin de la sopa boba o a que el cortijo socialista daba ya sobradas muestras de ser un solar baldío?

A Huévar le quitaron la libertad y la dignidad y llegó un momento en el que la ciudadanía, después de 36 años, dijo hasta aquí hemos llegado. Gana el Partido Popular y ocurre una cosa muy curiosa. Al igual que le pasó al presidente de la Junta de Andalucía, después de 36 años, derribamos un muro llamado Partido Socialista. A partir de ahí, comenzamos a darle vida al pueblo y a devolverle la dignidad y la libertad. Por supuesto, estoy muy agradecida al grupo Adelante, que decidió en su asamblea dejar que gobernara la lista más votada.

– Qué tal se lleva con el concejal de Adelante.

– Ellos no pertenecen al equipo de Gobierno porque ellos no quieren y así lo decidieron. Son equipo de oposición, pero la relación es buena. Cuando hay que llegar a acuerdos no miran ideologías, sino el bien del pueblo, qué es el único interés que debe mover a todos los políticos de Huévar. 

– ¿Hay sintonía?

– Sintonía en todo lo que sea defensa y mejora del municipio.

– No teme que en algún momento haya un giro inesperado y pueda poner en peligro su mandato?

– Bueno, ese es el temor. Tendrían que explicarle al pueblo el porqué. 

– En 2007 comenzó a aumentar de manera exponencial la plantilla municipal. En 2009 llegó a tener cerca de 350 empleados. En 2015, último año de legislatura del socialista Rafael Moreno, recibió del Fondo Extraordinario de Anticipos Reintegrables (FEAR) de la Diputación de Sevilla, 640.000 euros para el pago de nóminas. ¿Cómo se porta con su pueblo Rodríguez Villalobos, el presidente de Diputación? ¿Sigue siendo igual de generoso?

– En honor a la verdad, mi relación personal con el presidente de la Diputación, y en este caso como diputada que soy, no es mala. Es cordial. Pero no puedo decir lo mismo en relación con el pueblo de Huévar, cuando nos vimos en la grave situación que estaba el ayuntamiento cuando entré de alcaldesa. En ese sentido, tengo que decir que la primera puerta a la que llamé fue a Diputación. Le explique a Villalobos cuál era la situación en la que nos encontrábamos. Una situación que había dejado su propio partido. Le pedí ayuda para que sirviese de puente con el Gobierno, que entonces estaba gobernado también por su mismo partido. Le pedí que hiciese de puente para intentar llegar a un acuerdo con Hacienda y la Seguridad Social, que era lo que estaba ahogando al pueblo. Incluso le ofrecí la posibilidad de que si no podía hacer de puente, al menos me sirviese de aval para dicho acuerdo, ya que Diputación recauda todos los tributos del municipio. Todavía estoy esperando la respuesta. 

– ¿Ha notado algún trato discriminatorio de Diputación hacia su pueblo en estos años?

– No permitiría que pasara eso. Al principio si hemos perdido subvenciones porque no estábamos al corriente de los pagos con Hacienda y la Seguridad Social y no se nos ayudó. Como hoy ya estamos al corriente, no se nos puede negar nada. 

– No sé por qué, pero la situación me recuerda mucho a la que vivió la difunta alcaldesa de Espartinas, María Regla Jiménez (PP) con el entonces presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Todo eran trabas.

– En aquella época yo era demasiado joven y no sabría evaluar la postura de María Regla, pero sí le puedo decir que cuando me hice cargo de las arcas del Ayuntamiento de Huévar estaban en la UCI. Necesitaba con urgencia que alguien le ayudase a levantarse y a respirar. Yo estaba dispuesta, pero necesitaba una ayuda. Fui a solicitarla a Diputación y no se me dio. Como soy incansable, seguí llamando a muchas puertas buscando soluciones hasta que las encontré. 

– Continuando con el dinero público que no es de nadie. Usted es portavoz del PP en Diputación. Supongo que es consciente de las elevadas retribuciones y sueldos de determinados alcaldes, exalcaldes y viejas glorias del PSOE en las empresas participadas por esta entidad. Algunos casi equiparables al sueldo del presidente de la Junta. ¿Qué valoración hace?

– Desde mi grupo hemos denunciado en más de una ocasión determinados puestos en algunas empresas y seguimos en eso. En Diputación es necesario hacer una revisión. Y que ese dinero vaya a los pueblos de la provincia. Siempre he dicho y defendido que todo céntimo de euro que llegue debe ser repartido a los pueblos de la provincia. Lo demás no beneficia a nadie, solo al Partido Socialista.

– La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tampoco se lo puso nada fácil.  

Cuando ya era ministra de Hacienda, recibí un requerimiento de su ministerio solicitándome el pago de una deuda de un dinero que se había gastado la gente de su partido. ¡Y me lo exigían a mí y a mi patrimonio! Al final el ayuntamiento pudo demostrar que esta alcaldesa no tenía nada que ver. A partir de ahí la relación es escueta por no decir casi nula. Sí hemos podido llegar a un acuerdo en la nivelación de los tributos para hacer frente a la deuda. Ha sido un proceso complejo. Al principio, Montero nos decía que para «darte esto» tenía que subir los impuestos. Obviamente, no podía permitir volver a subirles los impuestos a los vecinos, que ya de por sí estaban bastante altos gracias al Partido Socialista. Como hemos conseguido atraer a grandes inversores que están invirtiendo y van a invertir en Huévar, los hemos puesto como avales de la deuda. A mí nadie del partido socialista me ha regalado nada para el pueblo. Lo que ocurre es que esta alcaldesa y su equipo no se ha cansado nunca, y siempre que han puesto un impedimento sobre la mesa hemos buscado una solución. 

– ¿Exactamente, cuánto se le debía y se le debe hoy a Hacienda?

– Ahora mismo la deuda con Hacienda es cero.  

– ¿No se debe nada?

– Nada. Porque lo hemos hecho a través de un crédito ICO a largo plazo avalado por estas empresas. A la Seguridad Social se le debían 17 millones de euros. La deuda total del ayuntamiento rozaba los 30 millones. Montero nos obligaba a subir los impuestos, pero con esta fórmula del crédito ICO le demostramos que podemos pagarle a largo plazo y así hemos podido levantar una loza que estaba asfixiando al pueblo de Huévar. 

– Se ha hablado incluso que, en comparación, la deuda per cápita de Huévar era muy superior entonces a lo que hipotéticamente hoy debe cada español por la deuda externa.

– El pueblo tenía una deuda muy grande. No podíamos recibir nada. Ninguna ayuda ni ninguna subvención. El 90 % del funcionamiento del pueblo lo hacíamos a pulmón propio. Estábamos en la UCI, necesitábamos un respirador y un tratamiento. Y se nos negó.

– ¿Están al corriente con los proveedores?

– Cuando llegamos nos encontramos con facturas hasta en pesetas y una media de pago de 400 días. Levantar todo eso cuesta. Hoy le puedo decir que los proveedores cobran antes de 20 días. Al principio teníamos que ir con el dinero por delante, nos cerraban las puertas, y hoy por hoy nos buscan para ofrecernos sus servicios. Por eso, repito, estábamos en la UCI.

– ¿Y con los trabajadores?

Estuvieron hasta once meses consecutivos sin cobrar la nómina. Cuando llegamos al poder, en el pleno de investidura, el portavoz socialista lo dijo alto y claro y todos lo pudieron oír: «Tenéis hasta diciembre para pagar las nóminas. A partir de diciembre a ver cómo te las ingenias». Entré en el ayuntamiento en junio y desde julio de 2019 hasta hoy los trabajadores cobran todos antes del 30 de cada mes. Creo que la diferencia es grande. Es lo que decía antes. Las arcas estaban en la UCI y necesitaban respirador y tratamiento. Hoy le puedo decir que ha pasado a planta sin respirador y con un mínimo tratamiento que en breve, si Dios quiere y seguimos trabajando, la daremos el alta. Creo que está dicho todo. El primer día que entré tuve que ir a sacar 500 euros de mi cuenta al cajero para que los vehículos municipales pudieran funcionar. Hoy podemos decir que el dinero que dejaron en la cuenta se ha multiplicado por mucho.

– Ese día no lo olvidará.

– No. No lo olvido. Sabía que no iba a ser fácil, pero no esperaba que me dijeran que los coche no tenían ni para gasoil. En ese momento me encontraba entre la ilusión y la búsqueda de una solución. Tengo la suerte de que en mi casa me han enseñado siempre que cuando queremos algo hay que ir a por ello. Y he tenido también muy buenos compañeros en la vida y en la política que me han enseñado muchas cosas. Me han enseñado que cuando hay una dificultad hay que buscar la solución.

– Revisando las cifras del paro de los últimos 36 años de su pueblo, observo que comienza a descender significativamente a partir de 2019, justo cuando usted toma posesión del cargo. En concreto, en diciembre de 2021 la tasa se sitúa en el 16,99 %, una de las más baja según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. En cambio, con el anterior gobierno socialista no dejó de subir desde el año 2006 (10,32 %) hasta alcanzar la cota máxima del 24,68 % en 2015. No lo entiendo. ¿No estaba casi medio pueblo colocado?

– Huévar se está moviendo, y no poco, gracias a los inversores. Dedico casi tres días de la semana a reunirme con inversores importantes que ven atractiva la situación actual y la posición estratégica del pueblo.

– Otro asunto importante para el desarrollo del municipio es el Plan de Ordenación Interterritorial Húevar-Benacazón (POI). Al parecer, ambos ayuntamientos habéis llegado a un acuerdo sobre los terrenos, pero el problema es el Gobierno, que tiene paralizado el enlace de acceso por la A-49 a esas bolsas de suelo ¿no es así?

– Está totalmente parado y en cuanto podamos nos saldremos de ahí porque tenemos que seguir desarrollándonos. El plazo cumple este año. La cuestión es que tenemos el acuerdo entre los dos ayuntamientos desde hace ocho años, pero el enlace a esos terrenos por la A-49 depende del Gobierno. Y como Pedro Sánchez ni está ni se le espera… Es una cuestión que no ha avanzado y yo tengo que mirar por los intereses de mi pueblo. Tengo muchos inversores que quieren venirse al pueblo y esto nos está frenando.

– Hablando de inversiones y proyectos. He leído algunas informaciones sobre la puesta en marcha de una futura planta solar de la mano de una multinacional francesa. ¿En qué se va a traducir esto para el pueblo? ¿Qué beneficios va a traer? ¿Tendrán un recibo de la luz más barato? ¿Creará puestos de trabajo?

Hay varios proyectos solares. Uno acaba de empezar hace un par de semanas de la mano de una multinacional francesa llamada Engi. En total, la planta ocupa una extensión de 150 hectáreas y supone una inversión de 40 millones de euros. Está previsto crear inicialmente 400 puestos de trabajo y hemos acordado con la empresa que entre el 70 % y el 75 % sea mano de obra local. Esto supone una inyección para el acuerdo alcanzado con Hacienda y la Seguridad Social, porque se trata de uno de los avales que hemos presentado como garantía de pago de la deuda. Y también implica una inyección económica importante para hacer otras inversiones en infraestructuras en el municipio. Además de hacer del pueblo un referente en energías limpias. 

– ¿A qué infraestructuras se refiere?

– Haremos un carril bici que conecte el núcleo de Guadial con Huévar, finalizaremos las obras en una serie de parques y dotaremos al pueblo de un nuevo edificio sociocultural. 

– ¿Hacia dónde orienta usted y su equipo el foco de su política? 

El primer objetivo del PP en el ayuntamiento es garantizar el bienestar de todos y cada uno de los ciudadanos. No hablo solo de seguridad y vivir tranquilos, sino de un pueblo donde se pueda trabajar y no sea necesario emigrar. Y dotarlo de las mejores infraestructuras como las que tiene un pueblo grande. No porque sea pequeño debe tener menos. En cuestión de una semana a diez días, si todo va bien, vamos a firmar un proyecto muy importante que va a generar muchos puestos de trabajo estables.

– ¿No me puede concretar más? Deme un titular.

-Ahora mismo, no. En cuestión de diez días sí lo podremos decir. Ya no estamos hablando solo de parques solares, que tenemos varios proyectos, sino de empresas fuertes que están muy interesadas en venir aquí.

– Hablando de titulares. El pasado congreso provincial del PP dio bastante que hablar. A Virginia Pérez y a usted como presidenta del comité organizador le atacaron por todos lados. Se dijo de todo. Da la sensación de que existe cierta división interna. Por un lado, la vertiente favorable a Casado y, por otro, el comité regional, más próximo a Juanma Moreno. 

– Fue un congreso donde se debatieron distintas ideas, pero no son entre partidarios de Casado o de Juanma. Diferentes ideas entre compañeros y amigos. Llega un momento en que hay un enfrentamiento y a mí me corresponde ser árbitro y a la que está en medio se le dan todas. Finalmente hubo unos resultados y se integra a la candidatura perdedora. Aquí no tiene que haber divisiones porque todo el mundo quiere que siga gobernando Juanma Moreno, que Pablo Casado sea el próximo presidente y que las políticas del PP estén presentes en todos los pueblos de la provincia de Sevilla. No hay división ninguna y tengo la suerte de ser compañera de todos los que usted ha nombrado y amiga de alguno de ellos.

– Qué tal se lleva con Juan Ávila.

– Bien.

– Se dijo que entró en la vicepresidencia «para integrar todas las sensibilidades del partido». Parece que lo ha metido con calzador. ¿O no es así?

– Es bueno que en un partido se escuchen más voces. Esa diferencia debe de haberla en un proceso democrático y abierto. No es un proceso de mesa de camilla, sino que todos los afiliados podamos tener la oportunidad de decidir. Pienso que Juan Ávila se unió libremente. Virginia, que fue la ganadora, se sentó con gran disposición a hablar con él para evitar divisiones. 

– ¿No se siente infravalorada por el comité regional?

–  La verdad es que no me siento como tal. Supongo que la dirección regional tiene muchos frentes abiertos en toda la región y yo soy una alcaldesa más.

– A la inauguración de la nueva planta solar ¿acudirá Juanma Moreno o será más fácil contar con Casado?

– Ojalá vengan los dos. Uno en calidad de presidente de la Junta de Andalucía y el otro en calidad de presidente del Gobierno de España. Aquí tienen las puertas abiertas no solo mi presidenta, Virginia Pérez, que además es mi amiga, sino Juanma Moreno y Casado. Además, aquí en las fotos de mi mesa puede ver a mis tres presidentes. Todo el que entra en mi despacho ve a mis tres presidentes. 

– Ya me ha dejado claro que no existe división en el provincial, pero lo de Virginia Pérez me recuerda a situaciones similares vividas en el PP con Isabel Ayuso y Cayetana Álvarez de Toledo. ¿No se admiten díscolas en el partido? ¿Mujeres que piensen por sí mismas?

– Ni Virginia, ni Ayuso, ni yo, somos díscolas. Las mujeres tenemos la mala costumbres de que pensamos igual que los hombres. A nivel regional somos muchas las que estamos gobernando en Andalucía. No me siento despreciada por el presidente de la Junta porque sea mujer. Virginia no tiene nada de díscola.

– Javier Arenas apoyó en un principio a Virginia, pero después cambió de bando. ¿Sabe por qué?

– Javier estuvo apoyando a virginia, pero en este último congreso, según dijo, no estaba con nadie.

– El PSOE tiene 72 alcaldías frente a las 11 del PP en la provincia de Sevilla. Parece que al Partido Popular le interesa más el voto urbano que el rural. ¿Cómo lo ve? 

– Hay un desconocimiento importante. Yo me pateo la provincia asiduamente.  Una de las cosas que echo de menos desde que soy alcaldesa es la falta de tiempo. Me he pateado la provincia con Virginia y con Juanma antes de que fuera presidente de la Junta. Y Pablo Casado ha venido alguna vez que otra a Huévar. El pueblo está sonando ahora porque estamos haciendo las cosas bien. Estamos demostrando que las cosas se podían hacer de diferente manera y mejor. Y el municipio está siendo atractivo. Quizás pecamos de no saber trasladar bien esa comunicación al resto. Pero eso de que nos preocupemos más del voto urbano que del rural no es así. Yo soy alcaldesa gracias al equipo que me ha acompañado siempre, y sin mi equipo de Sevilla no podría haber sido alcaldesa. He tenido la suerte de que mi amiga, mi presidenta, Virginia Pérez, me ha ayudado mucho y me ha enseñado bastante en política. Mucho de lo que María Eugenia está haciendo hoy en Huévar es lo que me ha enseñado ella. Esto mismo que han hecho conmigo se está haciendo en los pueblos. No es fácil porque un partido como el PSOE está muy enraizado en los pueblos.

– ¿Red clientelar tal vez?

– Es muy complicado, porque en los pueblos todos son familia y amigos. Yo me siento orgullosa de ser hervense y del Partido Popular. Lo que a mí me han enseñado es lo que estoy plasmando en Huévar. ¿Qué me equivocaré? Pues claro que sí. Y pediré disculpa. Siempre iré buscando lo mejor para mi pueblo y mis ciudadanos.

– Y qué es lo mejor.

– Un pueblo autosuficiente. Que todo el mundo tenga las mismas oportunidades. Devolverle la dignidad y la libertad. Quien entre por la puerta no tiene que decirme que es del Partido Popular. A nadie le pregunto por su ideología. Todo el mundo sabe cómo es la alcaldesa. Trato a todos por igual. Aquí se intenta ayudar a todo el mundo y buscar soluciones a todo el que entra por la puerta. Si alguien tiene algún problema y se lo cuenta a un concejal, la alcaldesa se entera a los cinco minutos.

– ¿Es una alcaldesa cercana? ¿Ha cambiado en algo?

– Soy la misma persona en la calle, tengo las mis mismas costumbres y los mismos amigos. Hay una parte que llevo mal en política, que es la hipocresía. No puedo con ella. Y además no podría vivir con ella. Para bien o para mal, mis padres rompieron el molde conmigo. Se lo digo muchas veces a mi equipo: El día que me veáis subida, decídmelo y me voy. Porque ante todo quiero seguir siendo María Eugenia Moreno.

– Dejemos a un lado la política si le parece. Dígame un motivo para hacer una parada en su pueblo.

– Todo el que pase por aquí va a entrar en un pueblo que todavía huele a pueblo. Va a encontrar a una gente encantadora y unos parajes únicos. Huévar es el pueblo con más luz de la provincia. Invitaría sin duda a conocer su gastronomía. Si fue capaz de enamorar a Alfonso X el Sabio es capaz de enamorar a cualquiera. Todo el que pisa Huévar se queda con algo bueno.




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