Los suelos que perdimos: la dejadez del Ayuntamiento con las calles de Sevilla 

El pavimento de Sevilla, incluso en las calles del centro  -por naturaleza las más turísticas-, es un continuo e interminable muestreo de la incompetencia total del Ayuntamiento para repararlo y mantener su conservación. El alcalde de los grandes sueños, Juan Espadas, el de las palabras tan grandilocuentes como vacías, es un inepto regidor de la ciudad sólo apto para estar en las nubes, pero incapaz de poner los pies en el suelo. Aquí quedan algunas  -algunas, sólo algunas-  de las pruebas. 

Es el peor Ayuntamiento de Sevilla que se ha conocido en décadas, el que salió de pactos socialcomunistas que abocan diariamente a un desastre municipal tras otro. Para colmo, el alcalde Juan Espadas es idóneo para hacer de los proyectos pompas de jabón, cuando no repetición de errores más que demostrados, como el de empecinarse en cerrar el centro histórico al tráfico, como si el centro fuese un caos por el que resultase un infierno circular.

Espadas no es un gobernante de altura para Sevilla. Empezó muy señor y cabal en su primer mandato, pero ha continuado por el segundo trazando una dislocada línea municipal que no apunta a los grandes intereses de Sevilla, sino a los de su partido, un PSOE irreconocible desde la loca e inconstitucional ambición de poder de Sánchez, y a las imposiciones de los comunistas, que lo tienen cogido inamovible por el sitio justo, el que cabe suponer como irreproducible.

Mientras Espadas ha vuelto esta semana a inventar otra de sus huecas esperanzas de Sevilla con otro delirio de grandeza llamado Alianza, la cruda realidad discurre muy lejos de su mente prodigiosa para los artificios. El suelo mismo de Sevilla, el pavimento de sus calles, es una prueba más que evidente de que se dedica a mirar la lejanía del universo, ajeno a donde ponen los pies los sevillanos. 

Las calzadas y aceras son un sorteo de peligros, de lesiones, de caídas, para cualquier edad pero desde luego agravándose las posibilidades en el caso de personas mayores.

El estado de las calles sevillanas es tercermundista. Y en tantos ejemplos recuerdan a calles de La Habana, deterioradas por la ineficacia comunista. Es un indicio indiscutible del camino que vamos tomando.  

El muestreo que ofrecemos a nuestros lectores no ha necesitado buscar agujas en un pajar. Es más: nuestros lectores pueden hacer sin parar fotos y más fotos como las de SevillaInfo. Por todas partes y a cada paso hay roturas de losetas, mobiliario urbano arrancado, agujeros sorpresa muy peligrosos, parcheos chapuceros por doquier.

Y tampoco se necesitan grandes desplazamientos para localizar las muestras, que no se encuentran ni aquí ni allí, sino en todos los barrios. El centro está plagado de esta vergonzosa desidia del Ayuntamiento que no siente ya la vergüenza. Justo el centro, donde suele estar la zona eminentemente turística, la que no se levanta, la que no resurge por más que Juan Espadas pretenda rehabilitarla inútilmente a base de fantasías. Está clarísimo que el alcalde no tiene los pies en el suelo, ese que sufren a diario los sevillanos. 

….




 

Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *