El Grupo Municipal de Ciudadanos quiere impulsar la apertura al público de los históricos jardines del palacio de San Telmo, “una joya prohibida para los sevillanos”, como los ha definido este domingo el portavoz de la formación naranja, Javier Millán.

Los jardines de San Telmo, actual sede de la presidencia de la Junta de Andalucía, se remontan a la llegada a Sevilla de Antonio de Orleans y  la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón, los Duques de Montpensier, en 1848. El gestor cultural y documentalista histórico Daniel Antón cuenta que los Montpensier querían hacer de Sevilla una capital paralela a la de Madrid, y lo consiguieron. Para ello necesitaban entre otras cosas una gran residencia. Reconvirtieron el antiguo colegio-seminario de mareantes en palacio y construyeron unos grandes jardines.

El edificio no tenía una gran finca para desarrollar estos jardines. De tal modo que los Duques iniciaron la compra de las fincas aledañas para construir esa gran zona verde. Fueron las fincas de la Isabela y el Naranjal y el convento de San Diego con sus correspondientes terrenos (parte de los cuales se destinarían a explotación agrícola naranjera). 25 hectáreas que el Duque puso al servicio del ingeniero agrícola francés André Lecolant para que diseñase unos grandes jardines del XIX, además de para que dirigiera todas las explotaciones agrícolas del Duque.


Fueron unos jardines que maravillaban a los invitados de los Montepensier y que los consideraban de ensueño.  Tras la muerte del Duque (1890), la Duquesa maría Luis Fernanda decidió incluir en 1893 en su testamento que las 3/4 partes de sus jardines privados pasasen a ser propiedad de la ciudad y convertirse así en el primer parque público de Sevilla, el actual Parque de María Luisa.