Los expertos estudian de qué material tienen fabricado el rostro los ministros del gobierno de Sánchez
La ministra Montero acredita un grado de dureza en la cara casi extraterrestre

“Señor Espinosa de los Monteros… Creo que es la cuarta vez que me hace usted esta misma pregunta. Se lo voy a a decir con mucha claridad: este gobierno no va a a subir los impuestos ni a la clase media ni a la clase trabajadora… Se lo repito: no le vamos a subir los impuestos a la clase media ni a la clase trabajadora”.

 

 

Mientras por cuarta vez, según su confesión, la ministra de Hacienda María Jesús Montero, repetía esto con el aplomo de la sinvergonzonería más inescrupulosa y deleznable, el gobierno, con un ministro de Consumo comunista a la cabeza, subía impuestos a los refrescos y a los plásticos, que como todo el mundo sabe son artículos de consumo exclusivo de los millonarios.

Y apenas unas semanas después de su cansina respuesta, en plena ola de frío que ha alcanzado los -35 grados centígrados en algunas zonas de León, el gobierno ha subido el 22% el precio del gas y un 27%, récord histórico, el de la electricidad, dos productos, como es sabido, que sólo afectan a George Soros y al hijo ladrón, corrupto y multimillonario de Joe Biden.

¿De qué material lunar o de algún planeta puede tener hecha la cara una ministra como María Jesús Montero o el propio Alberto Garzón para soportar con semejante aplomo y sin sonrojarse las continuas falsedades y mentiras que pronuncian?

Puede que se trate del mismo material que el utilizado para el rostro de Pedro Sánchez, aunque la Ciencia investiga todavía si existen diferencias y singularidades específicas entre un material y otro, así como también se estudia con denuedo si pudiera ser el mismo que se emplea para fabricarles la amoralidad absoluta que les habita dentro, capaz de aplastar rocas y montañas y de arrugar toneladas de acero sin que les tiemble la voz.

A la vez que todo esto, los expertos analizan de qué otro material puede estar compuesta la meninge de los individuos que votan una y otra vez a gente tan sobradamente embustera, carente de escrúpulos y torticera, un material fungible, flexible y desechable capaz de adaptarse a lo que les dicten como si fueran animales diseñados para la obediencia ciega incluso en contra de sus propios intereses.

El misterio es un enigma envuelto en jeroglíficos inexplicables, así que sólo cabe imaginar que tales votantes pertenecen a una raza mutante que no se rige por las leyes de la naturaleza o son meros aspirantes a ocupar el puesto de quienes se dedican a mentir y a engañar al pueblo en provecho propio, con la esperanza de que permanezcan para entonces votantes tan ingenuos o descerebrados como los que les apoyan.

 

….




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *