Los andaluces indignados con el nuevo logo de la Junta de Andalucía

Los andaluces no salen de su asombro. Como contribuyentes han saltado a combatir desde las redes que la Junta de Andalucía se haya gastado nada menos que 14.500 euros aproximadamente en el encargo  -de momento sólo en el encargo-  del diseño de su nuevo logo. La polémica está servida. Nadie entiende que con semejante despilfarro esta sea la Andalucía que lleve al cambio.

 Por más que la Junta de Andalucía quiera justificarse en haber pagado 14.500 euros por el mero diseño de su logo, los ciudadanos están que queman las redes. Para muchos, el Partido Popular que abandera al Gobierno andaluz sigue siendo más de lo mismo. No pueden comprender que en las circunstancias presentes y en una España que atraviesa por serias y graves situaciones económicas, no se haga una política de gastos de lo imprescindible, mirando más por los ciudadanos. Se olvida a diario por los políticos (también los del partido Popular) que en el país hay ya 31.000 personas que duermen en la calle. Y ese es por desgracia un botón de muestra que enfrentar al bien vivir de los políticos, que con el dinero de todos están haciendo del dispendio un estilo incorregible, propio de sus gobiernos, también en el de Andalucía y esté ya quien esté en el poder.

Pero ese dispendio no ha hecho más que empezar con el pago de 14.500 euros para obtener un diseño. Traerá las consecuencias de un amplio presupuesto que abarcará placas y rótulos en puertas de organismos, impresos y membretes de todo tipo de comunicaciones y expedientes de la Junta, cristales de ciertos edificios, como el del antiguo Coliseo convertido en Agencia Tributaria, material fungible de todo tipo, sellos y tampones, todo lo textil en los hospitales, como sucederá en sábanas, almohadas y toallas… los géneros son interminables para enumerar. Que estos gastos hayan sido anunciados por la Junta como paulatinos y al ritmo de que se vayan agotando existencias, para evitar sustituciones inmediatas que desaprovecharan el uso de lo que se dispone ahora mismo en oficinas, no parece contentar a los ciudadanos, pues sostienen que más tarde o más temprano no deja de ser un  gasto superfluo.

El colmo del gasto es que ha llegado a averiguarse que el logo no es completamente original, que se han pagado 14.500 euros por una aparente copia de otra A mayúscula como la que la Junta pretende colar a sus contribuyentes como seña de identidad.

El escándalo está servido y llena de incredulidad a los andaluces sobre el cambio que había votado. Decisiones como esta de la Junta siembran la desconfianza en el ánimo de que todo iba a cambiar tras cerca de cuarenta años de hegemonía socialista. Para muchos, el Gobierno presidido por Juanma Moreno no está trayendo auténticamente el cambio deseado.




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1 Comment

  1. Esta es mi posición frente al diseño, sus errores y sus aciertos:
    https://www.youtube.com/watch?v=kTTl5XJc9oI

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