Una mano negra parece ceñirse en torno a Los Amarillos, la centenaria empresa de transportes sevillana.

Un cúmulo de denuncias sobre supuestas deficiencias en el servicio, siempre en la misma localidad y no investigadas suficientemente, ha llevado a la Junta de Andalucía a abrir un expediente de resolución de la concesión administrativa que le permite operar. 150 trabajadores podrían perder sus puestos de trabajo.

Esta conocidísima y tradicional empresa sevillana de transportes, con más de 80 años a sus espaldas, une mediante múltiples trayectos más de 80 localidades de las provincias de Sevilla, Cádiz y Málaga, realizando para ello cientos de miles de servicios anuales y cubriendo más de 7 millones de kilómetros al año.


Si al principio comenzó llevando desde Los Palacios (su localidad de origen), a la cercana Dos Hermanas, a las mujeres que trabajaban en los almacenes de aceituna de esta última localidad, posteriormente pasó a ampliar sus líneas, primero por las provincias de Cádiz, tanto el litoral como la sierra, ampliando después a la sierra de Málaga por medio de Ronda, y prestando además servicios en Málaga capital y en muy diversas localidades de su serranía.

A lo largo del tiempo, lo que al principio eran muchas concesiones diferentes, terminaron siendo una sola concesión, que engloba todos los servicios que antes se han citado. Por diversas denuncias de deficiencias en la prestación de algunos puntuales servicios, y según fuentes de la compañía “siempre en la misma localidad y nunca corroboradas por la inspección“, se ha venido a abrir por parte de la Junta de Andalucía un expediente de resolución de la concesión “totalmente desproporcionado, pues se quiere poner fin a la misma en base a algunos pequeños incumplimientos puntuales, no reconocidos por la empresa, y que suponen mucho menos que una milésima parte de su actividad”.

Paradójicamente, Los Amarillos dispone de los más acreditados certificados de calidad de España, cuestión que la Junta de Andalucía no ha querido apreciar. Las fuentes de la empresa consultadas no dudan en calificar de “cuestionable” la actitud de la administración autonómica contra una empresa andaluza muy antigua, que emplea en este servicio más de 60 vehículos y unos 150 trabajadores.

Los trabajadores respaldan a la empresa frente a la “sospechosa” actitud de la Junta.

El propio comité de empresa y la totalidad de la plantilla ha mostrado su total apoyo a la compañía, lo que ha hecho constar a la Junta de Andalucía, “pese a lo cual por la misma se sigue adelante con la pretendida resolución, sin un fundamento suficiente, sin haber mediado preaviso, y en aras a unos intereses desconocidos, de difícil explicación tratándose de una empresa andaluza y sevillana de solera”, sostienen. La resolución de la concesión acabaría con la octogenaria empresa, constituyendo una grave pérdida más de la industria sevillana, llevada a cabo por la Junta de Andalucía, y que adjudicará los referidos tráficos “veremos a ver a qué empresa, y si la misma es nacional o extranjera”, sospechan.

“No podemos abandonar este lamentable asunto sin manifestar que la Junta de Andalucía tan sólo ha resuelto con anterioridad en todo su ámbito de competencias una sola concesión de transporte de este tipo, pero basada en que el tráfico que regulaba había sido abandonado totalmente por la empresa concesionaria”, recuerdan desde Los Amarillos. “Todos estos antecedentes nos llevan a la conclusión de la falta de apoyo de la Junta de Andalucía a la iniciativa empresarial andaluza, y más concretamente sevillana”, concluyen.