Sobre las once de la mañana de ayer jueves, una camioneta descargaba ante la Puerta de los Palos de la Catedral de Sevilla lo que parecían unas réplicas doradas de las azucenas de la Giralda. Terminada la reciente fase de restauración de la famosa torre (auténtico emblema y símbolo universal de la ciudad), esta imagen causaba gran sorpresa e inmediata curiosidad a los sevillanos y numerosos turistas que en esos momentos transitaban la zona más monumental del casco histórico. Y se suscitaban los comentarios y las preguntas acerca de la utilidad o destino de las nuevas azucenas. ¿Serían para colocarse en las cuatro jarras que en la Giralda se asientan sobre sus cuatro esquinas, a continuación del cuerpo de campanas?

Conociendo los planes del Cabildo, comunicados prácticamente al mismo tiempo que se procedía a la entrega de estas nuevas piezas, ¿podría tratarse de meras copias para colocar de manera transitoria en el lugar de las originales mientras estas fueran restauradas, como lo tiene previsto el Cabildo para futuras etapas que completen en 2027 la rehabilitación entera de la Giralda… o están labradas con carácter definitivo para convertirse en las nuevas azucenas?

Ninguna aclaración o información hay por parte del Cabildo sobre esta entrega en concreto, la que testimonian nuestras fotografías, y que provocaba los interrogantes de quienes pasaban por allí cuando los transportistas iban a depositarlas en la Catedral, las preguntas que ahora, con su publicación, también se harán miles de sevillanos.