Lamentable irresponsabilidad de los sevillanos en la “desescalada”

No hay más que echar un simple vistazo a las calles para percatarse de que la denominada “desescalada” se está llevando a cabo por una gran mayoría de los sevillanos con total desprecio de las normas de seguridad recomendadas, especialmente la de guardar la distancia de dos metros entre unos y otros. El Ayuntamiento mientras tanto parece reaccionar desde una suave vigilancia activando un plan de inspección de establecimientos comerciales, sumando al mismo la realización de 3.000 test de la Covid 19 en su plantilla, siguiendo las indicaciones de la Consejería de Salud y Familia de la Junta de Andalucía.

Por más que al Ayuntamiento le gustaría contar con un balance de responsabilidad de los ciudadanos al haber iniciado la Fase 1 de la desescalada, lo cierto es que en las calles y en los bares salta a la vista la despreocupación de una gran mayoría de los sevillanos por seguir las pautas marcadas en estos momentos cruciales. Si persisten las evidentes faltas de respeto a las normas de esta primera etapa de la vuelta a la normalidad, los sevillanos se están jugando volver al principio de la crisis sanitaria padeciendo un rebrote de contagios que puede ser gravísimo.

 Hay un exceso de confianza manifiesto en la forma en que se están desarrollando los acontecimientos. Ayer mismo hubo de cerrarse una cervecería muy popular, pues la aglomeración de sus clientes hizo imposible comprender y tolerar que así se pudiera estar en la calle.

 Bien es verdad, que el Ayuntamiento realizó 200 controles a establecimientos, controles que continuarán durante las próximas jornadas para evitar situaciones que puedan favorecer el contagio. También que el comité de seguimiento ante la COVID 19 ha analizado en el día de hoy la realización de un plan de inspección y revisión del cumplimiento por parte de los negocios que han reabierto en Sevilla con la entrada del nivel 1.

 Del mismo modo, dentro del dispositivo de actuación municipal, y de acuerdo con la Consejería de Salud y Familia, se ha acordado proceder a realizar los test a la plantilla municipal, de lo que se encargará el Servicio de Salud del Ayuntamiento. Serán un total de 3.000 pruebas para detectar los anticuerpos contra el virus SARS-COV-2, que en los primeros días se realizarán a Policía, Bomberos, Servicios Sociales, Laboratorio, Consumo, CIAM, Cementerio y Protección Civil.

 En relación con el dispositivo de Policía, los controles desde ayer lunes  11 de mayo se centran en los negocios que han reanudado o incrementado su actividad con la entrada de Sevilla en la fase 1, entre ellos la hostelería,  con la incorporación de las terrazas de veladores, de acuerdo con los criterios establecidos por el Gobierno central.

Sólo en el día de ayer, el primero de esta recién inaugurada Fase 1, ya se formularon 53 denuncias, sobre todo vecinales, por distintos motivos.  Además fueron controlados 469 vehículos con 13 denuncias y fueron identificadas 690 personas con 14 denuncias. En total, el dispositivo conformado por 120 patrullas realizó nada menos que 2.160 actuaciones en la jornada del lunes.

 Sin embargo, no parece ser suficientemente eficaz. La situación creada en general por toda la ciudad es de un potencial peligro para reincidir en las peores circunstancias del contagio y sus consecuencias sanitarias. Hay muchos sevillanos decidiendo no salir más a las calles en tanto sigan viendo con pavor e indignación lo que están viendo. Al pasear, se sienten adentrarse en una circulación peligrosa de personas que no hacen el más mínimo esfuerzo por respetar las distancias de seguridad, además de corroborar una vez más, y como siempre  -aun cuando no había pandemia-, que los ciclistas pasan de todo en proximidad y velocidadMucha gente ha determinado no volver a transitar las calles hasta que la policía controle con eficacia correctiva y sancionadora lo que está pasando. Una desvergüenza que empieza por faltar el respeto al personal sanitario que se ha dejado la vida por combatir al coronavirus.

 El delegado de Gobernación y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, sigue anunciando lo que muchos llaman “vigilancias fantasmas”, pues los ciudadanos cabales y cumplidores de las normas consideran imposible abandonarse ahora mismo a la aventura de recorrer las calles en medio de un auténtico estado caótico:

La Policía va a mantener el despliegue que viene realizando desde el inicio del estado de alarma para velar por el cumplimiento de las medidas previstas por parte del Ministerio de Sanidad, y especialmente en el cumplimiento de las exigencias  para la reapertura de establecimientos comerciales y hostelerosPor la irresponsabilidad de unos pocos, no podemos permitirnos retrocesos en los avances alcanzados. Se trata de un ejercicio de compromiso, civismo y responsabilidad por parte de todos en el que debemos pensar en la población más vulnerable y en quienes tanto esfuerzo han hecho durante estas semanas, como los servicios esenciales o el personal sanitario”, explicó el delegado de Gobernación y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera.

 Por más que el delegado municipal use expresiones atenuantes como que la irresponsabilidad es “de unos pocos”, muy propias de Cabrera desde siempre para afrontar los problemas de la ciudad, está clarísimo a pie de calle que no son tan pocos, sino la mayoría, y que lo que está ocurriendo es un verdadero escándalo que el concejal no sabe abarcar para ponerle punto final.

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