La Universidad Loyola Andalucia pone la primera piedra de su campus de Entrenúcleos

El campus estará ubicado en los terrenos de Entrenúcleos de la localidad sevillana de Dos Hermanas, que la institución espera inaugurar en septiembre de 2019, con vistas a que el curso 2019-2020 pueda ya desarrollarse en ese nuevo emplazamiento.

La previsión es albergar en la primera fase a una comunidad universitaria de unas 2.500 personas, entre personal y alumnos.

El proyecto del nuevo campus ha sido diseñado por el estudio Luis Vidal Arquitectos, responsable de obras internacionales como la ampliación del aeropuerto de Heathrow. De esta manera, el estudio de arquitectura ha diseñado un campus «accesible, sostenible y responsable», que irá creciendo al ritmo que lo vaya haciendo la comunidad universitaria.

En concreto, el campus de Dos Hermanas ocupará una superficie de 110.000 metros cuadrados en el Parque Tecnológico Dehesa de Valme. En una primera fase, sobre 36.000 metros, se construirá el edificio principal que albergará los servicios centrales y de administración de la universidad, salón de actos, aulas y laboratorios. Un segundo edificio dará cabida a la biblioteca y otro a la capilla. Esta primera fase se completa con las instalaciones deportivas.

La posición de los edificios, juntos y escalonados, favorecen el autosombreamiento, lo que, unido a la configuración espacial de los edificios, genera unos ámbitos exteriores capaces de crear zonas estanciales apropiadas para las distintas condiciones de invierno y verano.

De esta manera, el campus aspira a ser lo más sostenible posible, y, de hecho, pretende contar con la certificación medioambiental de nivel ‘LEED Oro’. El proyecto diseñado por el estudio de arquitectos busca hacer «amable» la actividad universitaria y da respuesta integral a las necesidades de la universidad, que se apoya en tres pilares fundamentales, como son la noción de comunidad, la necesidad de flexibilidad y la apuesta por la sostenibilidad.

El montante total de la inversión prevista para esta primera fase del campus asciende a unos 40 millones de euros, de los que alrededor de 30 se lo lleva el proyecto de ejecución material; otros cinco millones van destinados a cuestiones como el pago de licencias, tasas o de los honorarios de los arquitectos; y los restantes cinco millones serían para habilitar el proyecto, es decir, para cuestiones como el mobiliario o la dotación de los laboratorios.




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