La hostelería sevillana clama contra los gobiernos central, de la Junta de Andalucía y ayuntamientos 
Sólo VOX se dignó a acompañar a los manifestantes

Miles de personas se manifestaron convocadas por la Asociación de Hosteleros de Sevilla (AHS), un sector gravemente amenazado en su supervivencia por las medidas tomadas recientemente por el Gobierno andaluz de Juan Manuel Moreno Bonilla. El político del Partido Popular no ha tenido clemencia alguna con el SOS que en reiteradas ocasiones vienen lanzándole los profesionales de la hostelería, con los que el presidente andaluz incumplió el compromiso de reunirse con ellos para aunar intereses sanitarios y económicos. Los hosteleros están desesperados, pero la indignación de su ramo en particular y la de la ciudadanía en general hacen pensar que el Partido Popular está cavando su tumba en Andalucía. Cuatro años de gobernarla y adiós muy buenas. 

La respuesta de la ciudadanía ha sido multitudinaria apoyando a sus hosteleros. No sólo nutrían la movilización los profesionales del sector, sino miles de personas que los defendían. 

A las once de la mañana se partió de La Campana, lugar de la cita, para seguir un céntrico recorrido que, deteniéndose ante el Ayuntamiento de Sevilla en la Plaza Nueva, tenía como destino el Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. 

El reportaje gráfico de SevillaInfo es lo suficientemente ilustrativo a través de sus 33 imágenes, como para necesitar referir en estas líneas las consignas y lemas de la manifestación, seguida en todo momento por un gran despliegue de medios de comunicación de toda naturaleza, que probaba la gran repercusión de la protesta de los hosteleros, que ya no pueden más contra las cuerdas en las que les ha puesto el Gobierno andaluz de Juan Manuel Moreno con sus brutales y despiadadas medidas por delegación del estado de alarma, y al que piden ayuda económica como compensación de dichas medidas (cerrar a las 18,00 horas y el toque de queda a las 22,00), con las que ha criminalizado al sector que ha demostrado con datos el ínfimo porcentaje (algo más de un 3) que aporta, entre camareros y clientes, a los contagios diarios del COVID-19. 

Tanto en el Ayuntamiento de Sevilla como en la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía, no ha habido un solo político  -uno sólo-   que se haya dignado a salir al encuentro de los representantes de los hosteleros sevillanos y mantener una mínima conversación con ellos o hacerles llegar unas palabras. Todos, absolutamente todos y de todos los grupos políticos, han dado la callada por respuesta en una actitud de cobardía política intolerable.

Sólo ha habido una notable excepción: VOX, que ha acompañado a los manifestantes durante el recorrido completo, desde La Campana hasta San Telmo.  El presidente del partido en Sevilla, Javier Cortés, ha estado acompañado por la diputada en el Congreso, Reyes Romero, y Cristina Peláez, alcaldable al Ayuntamiento, además de otros cargos públicos y orgánicos de VOX. Respecto a las reivindicaciones de los hosteleros, Javier Cortés ha anunciado una batería de acciones políticas a todos los niveles para que las diferentes administraciones local, autonómica y nacional atiendan las reivindicaciones del sector de la hostelería. Refiriéndose al Gobierno central de Pedro Sánchez, Javier Cortés ha asegurado que “desde hace semanas venimos desplegando una amplia campaña informativa contra el estado de alarma impuesto por este Gobierno negligente y criminal que además de matar a los españoles, los está llevando a una ruina social y económica en muchos casos irreversible, como el sector hostelero, al que se ha llevado a un callejón sin salida, en primer lugar por haberlos obligado a hacer una serie de inversiones para garantizar las restricciones sanitarias y en segundo lugar por no haberles ofrecido ningún tipo de ayuda”. Y ha dado cuenta de lo siguiente: “En VOX estamos defendiendo, por justicia, las reivindicaciones de un sector que representa nada menos que el 13% del PIB de la ciudad y lo estamos haciendo no sólo con campañas informativas, sino en las instituciones donde estamos representados, con mociones, iniciativas, y preguntas a los diferentes gobiernos donde, por algún motivo inexplicable y desde luego sin ninguna justificación médica, sanitaria, científica o de seguridad, se les está demonizando como si fuera uno de los principales focos de la transmisión del coronavirus cuando precisamente los locales de hostelería son donde menos contagios se producen”.

Javier Cortés ha aseverado que “llevamos meses reuniéndonos con propietarios de bares, camareros, cocineros, auxiliares, y si algo tenemos claro es que sus reivindicaciones son de puro sentido común y que, lo que están defiendo más allá del pan sobre la mesa de sus familias, es el bienestar de la ciudad de Sevilla donde son decenas de miles de familias las que viven directa o indirectamente de la hostelería”.

El presidente provincial de VOX ha apuntado a que “estamos hartos de la retórica de los Ayuntamientos, de la Junta de Andalucía y del Gobierno socialcomunista y ha llegado el momento de que, de manera inmediata, hoy mismo, se elabore un plan de rescate de la hostelería a todos los niveles, que permita al sector capear el temporal de la crisis del coronavirus de la mejor manera posible, y como ejemplos a seguir tenemos muchos, como Alemania, que no ha dudado en sufragar el 75% de la facturación de la hostelería para compensar las restricciones impuestas a bares y restaurantes”, ha concluido.

Lo peor, a nivel de Junta de Andalucía, es que el presidente Juan Manuel Moreno, asistiéndose en Almería del telón de fondo del Hospital Torrecárdenas, sigue obcecado con demandar al Gobierno central más competencias en materia de restricciones, persiguiendo para Andalucía la temible situación económica de encerrarla en casa por completo con un nuevo confinamiento domiciliario. Para la opinión pública es un político preso de una obsesión con el confinamiento, que lo ha revelado ante los andaluces como un presidente sólo apto para llanuras, pero inepto para estar al frente de las difíciles soluciones que plantea una pandemia. 

A los manifestantes que apoyaban al sector de la hostelería les ha llamado poderosamente la atención el blindaje policial de los edificios del Ayuntamiento y de la sede de la Presidencia, para muchos de ellos “una auténtica vergüenza propia de políticos cobardes”, como si hubieran considerado que unos profesionales honestos y educados merecieran tal prevención de seguridad y protección policial  -como puede verse en nuestras imágenes-, propias de grupos peligrosos y extremistas.

También ha sido significativo que mientras que los comercios hosteleros sevillanos cerraban durante el tiempo que ha durado la manifestación, no lo hacían insolidariamente los establecimientos de las franquicias extranjeras, como por ejemplo en el caso de una conocida cafetería de la Avenida de la Constitución.

Frente a la fachada principal del Palacio de San Telmo y en un escenario levantado ante los Jardines del Cristina, el presidente de los hosteleros sevillanos, Antonio Luque, acompañado de Miguel Rus, de la Confederación de Empresarios de Sevilla, se ha dirigido a miles de personas mientras hacía un esfuerzo por contener la emoción, enviando su mensaje conjuntamente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez,  al autonómico Juan Manuel Moreno, y a los alcaldes de la provincia: El objetivo ha  sido solicitar un plan de apoyo de medidas reales para la supervivencia del sector hostelero. Un plan que les permita equipararse a países como Francia o Alemania, y a comunidades como Galicia o Murcia. Aclaró que antes de la crisis sanitaria España contaba con más de trescientos mil establecimientos, empleando a cerca de dos millones de trabajadores, con una facturación superior de ciento veintitrés mil millones de euros. En Sevilla había más de diez mil bares, pero ya ha desaparecido el 20% de los negocios.  

Hizo hincapié en que “la hostelería no es el problema, es la solución”. Y aseguró que en la hostelería y en cuanto a contagios sólo se registra el 3,3 % entre trabajadores y clientes. Pidió a los gobiernos central, autonómico y ayuntamientos de la provincia coordinación para ayudar al sector hostelero. Fue contundente y reiterativo en solicitar las ayudas a fondo perdido, “nunca se les olvide a los políticos”. Y también la eliminación total del pago de los alquileres mientras los gobiernos los obliguen a esta situación. Su intervención fue muy aplaudida por las miles de personas que han protagonizado esta convocatoria sin precedentes en la hostelería.

Galería de imágenes de Beatriz Galiano




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