“La decisión más dura”

Nada más afrontar el difícil acuerdo tomado con el arzobispo de Sevilla y el presidente del Consejo, comunicado de manera oficial, de suspender “los desfiles procesionales de la Semana Santa 2020”,  el alcalde ha manifestado en su twitter lo siguiente: “Quiero comunicaros la decisión más dura en la que he participado como alcalde en estos cinco años y que significa la suspensión de los desfiles procesionales de la Semana Santa 2020 de forma consensuada con el Consejo y el Arzobispado”.

 Este periódico, que siempre ha ejercido las veces que consideró necesarias su derecho a la crítica sobre las actuaciones municipales de Juan Espadas, también estima imprescindible y ético respecto de sus lectores que hoy destaque del alcalde de Sevilla el gran papel que ha desempeñado en una cuestión especialmente delicada y trascendente para el sentir de los sevillanos: la supresión de las cofradías en la calle como el más grande de los sacrificios colectivos de la capital de Andalucía para combatir la pandemia que ataca al mundo.

 Hasta última hora como quien dice, y en el límite de las posibilidades temporales, cuando hasta el presidente del Gobierno de la Nación se dispone a comunicar las medidas concretas del Estado de Alarma anunciado ayer, Juan Espadas ha estado apurando la más mínima oportunidad de salvar la Semana Santa de Sevilla en las calles. Sólo se ha rendido hasta la evidencia. Y su gestión como primer gobernante podrá  -y deberá-  discutirse continuamente en el ámbito periodístico, fruto del derecho constitucional a la información veraz de nuestros miles de lectores. Pero igualmente es cierto que, como hoy, nos sentimos obligados a la objetividad, nuestra más grande aspiración, para calificar de admirable el ánimo de Juan Espadas por agotar un calendario que ha llegado hasta el día y momento en el que los hechos desbordan y rompen sus empeños por haber evitado el gran dolor que ahora sacude a Sevilla.

 Le honra decir que a lo largo de cinco años tomando decisiones sobre Sevilla, esta de suspender las procesiones de la Semana Santa ha sido “la más dura” que ha tomado. Y cuando Juan Espadas pase un día a la historia de los alcaldes que tuvo Sevilla, no cabe duda de que este dramático episodio mundial del coronavirus, que también nos afectó, lo fijará en la memoria de todos, ya desprendido de ajetreos políticos más o menos afortunados, como un gran sevillano. Posiblemente tampoco en cinco años hayamos sentido con tanta intensidad como este sábado que el alcalde es nuestro alcalde.

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