La agresión del Ayuntamiento de Sevilla contra la zona monumental
La Dirección General de Movilidad señaliza con desproporción el tráfico junto a la Catedral 

La multitud de sevillanos que estos días recorren el centro de la ciudad, se quedan asombrados con el tamaño de las señalizaciones que para prohibir el paso a los vehículos ha instalado la Dirección General de Movilidad del Ayuntamiento. 

La gente no da crédito a semejantes churretes en pleno centro de Sevilla, junto a la mismísima Catedral, por la calle Alemanes, o frente a la Giralda, nada menos que en la calle Mateos Gago.

Los sevillanos están ya acostumbrados a las constantes catetadas del Gobierno municipal de Juan Espadas, que tantas veces no está a la altura de la ciudad que tiene encomendada. Pero lo de las nuevas señalizaciones recién instaladas estos días en el mejor entorno de Sevilla, hace clamar a los que por allí se las encuentran de una forma desmesurada y llamativa; llamativa teniendo en cuenta de que se trata de prohibiciones de paso al tráfico, que naturalmente son en color rojo. Sin embargo, y para más inri, se les añade la palabra atención  -cómo no y también en  rojo-, redondeando la ocurrencia (o mejor cuadriculándola) con un filo verde limón fluorescente. Todo muy “fisno” en el  Ayuntamiento de Sevilla. 

Resulta como poco chocante que este sea el mismo Ayuntamiento que anunció a mediados del pasado mes de febrero la futura aplicación de una nueva Ordenanza de Publicidad que, concretamente en el eje San Fernando-Puerta Jerez-Avenida de la Constitución, prohíba en esta zona monumental la agresión de anuncios, letreros y carteles a la estética que merecen estos lugares tan céntricos y, llegado el caso de la recuperación turística, tan visitados de la ciudad.  

La incoherencia de las pretensiones del Gobierno municipal de Juan Espadas con la colocación ahora de estas señales exageradas (como si los conductores fueran tontos), no puede ser mayor. Parece por lo visto que dicha Dirección General va por libre y a su aire  de la Delegación de Hábitat Urbano, Turismo y Cultura, que es la que elevó una propuesta de modificación de la ordenanza municipal de publicidad, que databa del año 2007, al Consejo de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente y posteriormente al Pleno. Si lo que se pretendía es que no siga dañada la imagen de la ciudad en los lugares más monumentales, los más próximos al entorno del Alcázar, el Archivo de Indias o la Catedral, a la Dirección General de Movilidad eso le entra por un oído y le sale por el otro. Lo de evitar agredir la zona monumental no va con ella. 

Se empieza a comprobar que la nueva Ordenanza no se aplicará firme y sin fisuras para defender la estética de Sevilla. Y que cuanto en su día anunció  el delegado de Hábitat Urbano, Turismo y Cultura, Antonio Muñoz, no implica  -para empezar y dar ejemplo-  al propio Ayuntamiento de Sevilla, que deja sólo para los particulares y administrados la férrea  obligación de que blinden a las zonas más emblemáticas de Sevilla del mal gusto y el ataque constante de lo chirriante en cuestión de letreros y anuncios. Todo cae encima. Y eso que las declaraciones de Muñoz en febrero no quisieron dejar lugar a ninguna duda: “La propuesta de ordenanza que hemos elaborado tiene dos objetivos claros: la protección del paisaje urbano y del patrimonio de la ciudad y la adaptación a las nuevas formas de publicidad”.

Al día siguiente de publicar sus palabras, Sevilla Info mostró en un amplio reportaje gráfico una buena cantidad de casos que ya, en aquellos momentos, no encajarían en el futuro con la entrada en vigor de la nueva Ordenanza. Uno de esos casos, en plena Avenida de la Constitución, y a partir de mostrarlo Sevilla Info, fue blanqueado de manera fulminante por el Ayuntamiento. 

¿Ocurrirá lo mismo con estas señales o la soberbia y la arrogancia política no serán capaces de rectificar este daño permanente en plena zona monumental de Sevilla? En cientos y hasta miles de itinerarios de la ciudad abiertos o cerrados al tráfico se sabe perfectamente lo que es una dirección prohibida sin necesidad de estos pantallazos más propios del tamaño de afiches anunciando un concierto. A propósito, Movilidad podría estar pendiente de sancionar a ciclistas y patinetes que circulan a diario y sin parar en contra mano, con direcciones prohibidas como las que le preocupan ahora tan gigantescamente, poniendo en peligro la integridad física de miles de peatones, algunos de los cuales mueren atropellados por estos vehículos, que también invaden las aceras. No cabe ninguna duda de que es el Ayuntamiento de Sevilla el primero que se mete cada vez que le da la gana por dirección prohibida. En política, Espadas y su Gobierno saben tela de ir en contra mano… de Sevilla. 

Fotografías de Beatriz Galiano

…..




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *