Hacía meses que no llovía en Sevilla y las primeras precipitaciones del otoño han caído de golpe.

Las fuertes tormentas de las últimas horas han afectado más a la provincia que a la capital, donde los Bomberos adscritos a la Diputación, se han tenido que fajar a fondo para atender más de medio centenar de incidencias durante la madrugada y la mañana de este miércoles, principalmente para achicar agua en numerosos puntos donde se han producido inundaciones.

Los problemas se han registrado en Alcalá de Guadaíra, Utrera, Lebrija, El Cuervo, Peñaflor, Osuna y Morón de la Frontera que han acaparado la práctica totalidad de las actuaciones de los bomberos que, paralelamente, han tenido que redoblar esfuerzos para sofocar varios incendios producidos en Montellano y Villanueva de San Juan, así como en otros dos incendios declarados en Gelves, Las Cabezas de San Juan y La Luisiana, como consecuencia de la caída de rayos.

Las precipitaciones, además, han ocasionado el corte total al tráfico de al menos dos carreteras en el término municipal de Lebrija y otras dos en el término de Estepa, al quedar las calzadas de estas vías inundadas o afectadas por barro.


Numerosas incidencias en carreteras.

Las lluvias caídas sobre Lebrija han inundado un tramo de la carretera A-8152 comprendido entre los puntos kilométricos dos y tres, lo que ha obligado a cerrar dicha vía. También en Lebrija, las precipitaciones han dejado impracticable el tramo de la carretera SE-6300 comprendido entre su comienzo y el punto kilométricos 4,8.

En paralelo, las lluvias han obligado a cortar las carreteras SE-9211 y SE-9221, que conectan Estepa con el entorno de Marinaleda y El Rubio, al quedar algunos tramos de dichas vías también afectados por anegaciones o barro.